
Un bloqueo encabezado por transportistas bolivianos paralizó este martes el paso internacional “Horacio Guzmán” entre La Quiaca (Argentina) y Villazón (Bolivia), e interrumpió completamente el cruce vehicular y peatonal en una de las fronteras más concurridas del norte argentino. La protesta responde a demandas por la escasez de combustible y otros reclamos del sector, afectando severamente el comercio y la movilidad en ambas localidades, según informaron los medios locales en la provincia de Jujuy.
El cierre, iniciado en las primeras horas del martes, tuvo inmediato impacto económico y social. De acuerdo a Jujuy al Momento, más allá de la paralización en el puente internacional, Villazón quedó prácticamente sitiada: los cortes alcanzaron avenidas, calles y accesos secundarios, generando no solo la incomunicación binacional sino también el aislamiento de sectores internos de la ciudad boliviana.
La protesta estuvo impulsada conjuntamente por la Central Obrera Boliviana (COB) y organizaciones del transporte a nivel nacional. El reclamo, detalló el periodista de Villazón Marcelo Toledo a Radio 2 Jujuy, incluye exigencias de aumento salarial para transportistas, maestros y personal de salud, la mejora en el estado de calles y rutas, y la regularización del suministro de combustible. Toledo señaló que la “crisis del combustible” es el punto más crítico debido a la escasez de diésel y la mala calidad de la gasolina.
Los bloqueos tuvieron repercusiones inmediatas del lado argentino. El Tribuno Jujuy precisó que en La Quiaca, la actividad diaria se vio interrumpida: comerciantes, trabajadores transfronterizos y viajeros habituales no pudieron cruzar hacia Bolivia, lo que paralizó tanto el comercio formal como el informal y provocó fuertes restricciones para la economía local.
En el caso de Villazón, la protesta incluyó acusaciones sobre la calidad del combustible. Según explicó Toledo, distintos sectores denunciaron contratos de compra de gasolina deficientes celebrados por gestiones anteriores y señalaron presuntos casos de adulteración con etanol por parte de algunos camioneros cisterna para obtener ganancias ilícitas.
Las autoridades no confirmaron cuándo podría levantarse la medida. Voceros del sector transportista, citados por Somos Jujuy, anticiparon que el bloqueo “se mantendría durante toda la jornada” y que su levantamiento dependerá de la respuesta del gobierno boliviano, encabezado por Rodrigo Paz, a los reclamos del gremio. Los medios coincidieron en que la protesta podría extenderse si no hay un acuerdo tras las reuniones previstas.
Quienes planeaban cruzar la frontera recibieron recomendaciones para reprogramar sus viajes y mantenerse informados sobre posibles novedades. El impacto visible en ambos lados de la frontera refleja la centralidad del intercambio diario para ambas ciudades y la capacidad de los transportistas bolivianos, con apoyo de la COB, para interrumpir la actividad regional por medio de la acción gremial y el control de rutas clave.
Las escenas recogidas por los postales locales destacaron que a pesar de las medidas de fuerza no se registraron incidentes de violencia asociados al bloqueo, pero destacaron el clima de incertidumbre y la presión ejercida sobre el gobierno boliviano para llegar a una pronta resolución.
El impacto de la protesta se siente de manera significativa en al menos cinco de los nueve departamentos bolivianos, donde se reportan bloqueos en arterias urbanas y carreteras a cargo de buses, minibuses, camiones y otros vehículos pesados. Si bien en Santa Cruz no hubo una paralización general del transporte urbano, transportistas de carga nacional e internacional protagonizan bloqueos en las principales vías. Como resultado, en la terminal terrestre de La Paz debieron suspenderse las salidas, agudizando el alcance de la protesta.
La Central Obrera Boliviana (COB) es la principal organización sindical de Bolivia. Agrupa a trabajadores de diferentes sectores, incluyendo minería, educación, salud, transporte y otros gremios laborales del país. Fundada en 1952, la COB ha desempeñado un papel central en la historia política y social de Bolivia, participando en movimientos sociales, huelgas y negociaciones con el gobierno sobre temas laborales y económicos. Su estructura está conformada por sindicatos y federaciones afiliadas, y su dirección se elige mediante congresos nacionales. La COB es conocida por su influencia en la defensa de los derechos de los trabajadores y su capacidad de convocatoria ante situaciones de conflicto social.










