Una investigación de 13 meses permitió a las autoridades de Río Negro desarticular una red narco que distribuía cocaína y marihuana entre el Alto Valle y la zona de Bariloche. El operativo, denominado Acción Unificada contra el Delito (AUDI), se concretó el 30 de mayo: movilizó a 120 efectivos, desembocó en allanamientos simultáneos en nueve domicilios, ocho de ellos en Allen y uno en Bariloche.
De acuerdo con Río Negro, la investigación permitió reconstruir el circuito de abastecimiento, traslado y distribución de estupefacientes. El grupo intervenía principalmente en el movimiento de marihuana y cocaína, productos que se encontraban listos para su fraccionamiento y venta al menudeo en distintos puntos de la provincia. Como resultado, dos personas fueron detenidas, otras cinco imputadas y se incautaron más de 2,7 kilogramos de droga.
En los allanamientos se incautaron cerca de 1,6 kilos de cocaína y 1,1 kilos de marihuana, parte de la cual estaba acondicionada para el transporte y su distribución en distintos puntos de la provincia. La cocaína incautada estaba compactada en ladrillos rectangulares con marcas identificatorias, lo que podría ayudar a rastrear su origen o ruta de distribución. Por otro lado, la marihuana se encontraba acondicionada en bolsas herméticas recubiertas con grasa, una técnica utilizada para dificultar su detección durante el transporte.
Además, los investigadores secuestraron celulares, balanzas de precisión, máquinas contadoras de billetes y dinero en efectivo: $2.486.250, USD 16.400 y 205 euros, que quedaron incorporados al expediente que tramita en la Justicia Federal. La pesquisa también derivó en el secuestro de tres armas de fuego y tres vehículos que habrían sido utilizados en maniobras vinculadas al negocio.
Las tareas de inteligencia permitieron ejecutar allanamientos coordinados y simultáneos en ambas ciudades. Dos hombres quedaron detenidos y otras cinco personas vinculadas a la causa bajo la Ley de Estupefacientes, mientras la Justicia Federal continúa el análisis de los elementos secuestrados para profundizar la pesquisa.
Durante la misma jornada del sábado, se realizaron allanamientos en la provincia de Neuquén por un caso reciente de narcotráfico. La organización que operaba desde el centro de Añelo comenzó a ser investigada hace dos meses tras una denuncia anónima.
El operativo incluyó siete allanamientos, cinco en Añelo y dos en El Chañar, lo que permitió secuestrar 1,3 kilogramos de cocaína, casi cinco kilos de marihuana y cerca de cinco millones de pesos en efectivo. Además, la policía incautó una pistola Glock calibre 9 milímetros, partes de un rifle, balanzas digitales, dispositivos electrónicos para cobrar ventas, vehículos de distintas marcas y una motocicleta tipo enduro.
La causa de Añelo derivó en la detención de dos mujeres y un hombre, y sumó nuevos allanamientos en Andacollo y en el barrio Confluencia de Neuquén capital, donde también se incautaron drogas y dinero. Las autoridades continúan trabajando para determinar posibles ramificaciones y la existencia de más involucrados en la red.
De acuerdo con el medio Contexto Tucumán, las redes narco en Argentina suelen operar con esquemas logísticos complejos, utilizando vehículos particulares para el traslado de estupefacientes. Los denominados “patrones” contratan choferes, mecánicos y personal de apoyo para acondicionar vehículos, establecer rutas alternativas y eludir controles policiales. Estas redes, que en ocasiones funcionan solo como transporte, también participan en el acopio, distribución y comercialización local.
El narcomenudeo y la disputa territorial han incrementado la violencia, lo que alimenta el mercado interno. Los cargamentos suelen fraccionarse en trayectos cortos y postas, y la droga se almacena en distintos puntos hasta llegar a los grandes centros de consumo o a mercados internacionales. Las causas del Alto Valle y de Añelo, continúan abiertas bajo análisis judicial, con posible ampliación de imputaciones. En ambos casos, el despliegue coordinado fue clave para romper la estructura.










