En el marco del homicidio de Yoel Castro, el joven de 24 años que fue asesinado el 8 de enero en Villa Gascón, Mar del Plata, este viernes cayó uno de los acusados. Joan Ávila, de 31 años, fue detenido tras una persecución por techos y patio, y su captura cerró casi cinco meses de búsqueda por el crimen del Castro.
El sospechoso, Joan Ávila, tenia dos pedidos de captura vigentes desde 2024: uno emitido el 30 de septiembre por el Juzgado Correccional número 01 de Azul por daño, y otro del 24 de julio por el Juzgado de Garantías número 03 de Mar del Plata por abuso de armas agravado y lesiones graves.
Finalmente, la captura se concretó este viernes a las 12:30 cuando personal de civil del Gabinete de Homicidios de la Delegación Departamental de Investigaciones detectó al prófugo al salir de un comercio de indumentaria ubicado en Luro y Funes junto a una mujer.
Ávila intentó escapar a pie aunque el operativo cerrojo lo cercó en el cuadrante delimitado por Bolívar, Moreno, 14 de Julio y Dorrego. Durante la huida, el sospechoso se despojó de parte de su ropa hasta que fue reducido. Por otro lado, la mujer que lo acompañaba logró escapar de las autoridades.
El otro acusado por el crimen, Sebastián Leiva, ya había sido arrestado en febrero en Ramos Mejía, después de chocar una camioneta robada mientras escapaba de la policía. Durante la requisa del vehículo, la Policía secuestró guantes, cuellos polares, camperas oscuras, una mochila, destornilladores, un cortacandados y varios teléfonos celulares. En el mismo procedimiento, los agentes advirtieron que la patente de la T-Cross estaba adulterada.

Tras revisar los datos de motor y chasis, se comprobó además que la camioneta tenía un pedido de secuestro activo por robo automotor solicitado por la Unidad Funcional de Instrucción N° 1 de Lomas de Zamora. Ese hallazgo reforzó para los investigadores la hipótesis de actividades delictivas vinculadas al detenido. Con el traslado de Ávila a la Unidad Penal número 44 de Batán, ambos imputados quedaron a disposición de la Justicia.
El homicidio de Yoel Castro
La causa principal por la que Ávila era buscado se originó a las 9:30 del 8 de enero en Gascón al 7700. Un llamado al 911 alertó a las autoridades, que al llegar constataron la muerte de Yoel Castro por heridas de arma de fuego. Según el informe de autopsia, Castro recibió un disparo por la espalda a la altura de la región dorsal baja, con salida por el esternón, lo que provocó un shock por taponamiento cardíaco.
Ambos sospechosos habrían disparado contra la víctima cuando el joven pasó en moto por la zona. Yoel Casto intentó refugiarse en su casa de la calle Coronel Suárez después del ataque, pero no llegó a ingresar.
Según la reconstrucción de los hechos, el ataque podría estar vinculado a conflictos de narcomenudeo de la zona. La víctima tenía antecedentes penales por robo, hurto y encubrimiento en distintas modalidades, además de procesos previos por robo agravado en grado de tentativa y hurto en grado de tentativa.
La investigación de la fiscal María Florencia Salas identificó en un primer momento como autor de los disparos a Sebastián Leiva. Vecinos incendiaron una vivienda vinculada al sospechoso en Coronel Suárez al 2500 y el foco fue sofocado por bomberos. Leiva fue detenido semanas después y tras realizar tareas de campo e informes testimoniales incorporaron a Ávila como partícipe del homicidio.
El 9 de enero se habían librado órdenes de detención y allanamiento para domicilios de Coronel Suárez al 2500 y Calaza al 2500. Ese procedimiento fue reasignado a la comisaría duodécima porque el Juzgado de Garantías del Joven ejecutaba al mismo tiempo ocho órdenes con habilitación horaria en una causa por robo agravado a cargo del fiscal Carlos Russo, y en ese contexto los acusados lograron evadir el cerco.










