
Lionel Messi celebró en Instagram la victoria de la selección argentina ante Austria por 2-0, con un posteo de diez fotos que recorrió los momentos más intensos de la noche en Dallas y desató la reacción del arquero Emiliano “Dibu” Martínez.
El capitán del equipo eligió una frase para acompañar las imágenes: “Otra victoria en un partido complicado, que nos sirve para dar un pasito más…”. La elección de esas palabras, lejos de la euforia, reflejó la mesura con la que Messi procesó un triunfo que no llegó sin dificultades. El posteo se completó con diez fotografías que, en conjunto, trazaron una crónica visual del partido.
La primera imagen del carrusel fue la que más repercusión generó entre los seguidores: el grito del segundo gol de Messi, captado por la cámara en un instante de desahogo puro que evocó el festejo de Diego Armando Maradona ante Grecia en el Mundial de 1994.
La composición del grito, la postura y la intensidad del momento dispararon la comparación de forma inmediata entre quienes siguieron el posteo. Esa primera foto fue el anzuelo visual del álbum.

Aquel tanto cumplió ahora 32 años y conserva un peso singular por lo que condensó: la reaparición del capitán en una Copa del Mundo, el cierre goleador de su historia con la camiseta argentina y el preludio de una salida que cambió el destino de ese equipo. Más de 54 mil espectadores llenaron esa tarde el Foxboro Stadium, en Massachusetts, bajo 24 °C y una lluvia tenue.
La jugada llegó a los 15 minutos del segundo tiempo, cuando Argentina ya vencía a Grecia con dos goles de Gabriel Batistuta. Fernando Redondo recibió un pase de Abel Balbo, tocó de primera en una secuencia con Claudio Caniggia y Maradona, y el capitán definió con un zurdazo al ángulo del arco griego.
La escena posterior se volvió inseparable del gol. Después de empujar la pelota a la red, Maradona corrió hacia una cámara de televisión con los puños apretados y un grito cargado de furia y euforia, una celebración que quedó entre las imágenes más recordadas de sus Mundiales.
Las imágenes que siguieron construyeron el relato desde distintos ángulos. La segunda mostró el reconocimiento al público, con los jugadores en formación aplaudiendo a la gente tras el pitido final.
La tercera, Messi con el puño apretado, en un gesto que condensó la tensión acumulada durante el partido. La cuarta registró el festejo del primer gol junto a Rodrigo De Paul, quien fue a chocar las palmas con el 10 en el momento de la celebración.

Entre las imágenes del álbum también apareció una foto del vestuario previo al partido: los jugadores reunidos en torno a Messi mientras el capitán pronunciaba la arenga antes de saltar a la cancha.
Esa sexta foto del carrusel tuvo como protagonista un duelo mano a mano con David Alaba, los dos capitanes del encuentro en disputa por la pelota. La séptima mostró a Messi de cara a la tribuna, con las manos en alto, en el saludo a la gente tras la victoria.

Las últimas imágenes del posteo completaron el recorrido: Messi con la pelota ante la marca de un rival, la foto oficial del equipo con los once jugadores antes del partido, y la décima imagen con el capitán buscando un pase con la cabeza levantada, una postal que resume su rol dentro del campo.

La reacción de Emiliano “Dibu” Martínez en los comentarios fue breve y directa: tres emojis —una cabra, una llama de fuego y un corazón rojo— que en el lenguaje de las redes sociales tienen una lectura precisa. La cabra, sigla del acrónimo GOAT (Greatest Of All Time), es la forma más extendida de reconocer a Messi entre sus compañeros y seguidores de todo el mundo.

El contexto del posteo fue la victoria de Argentina sobre Austria por 2-0 en Dallas, resultado que selló la clasificación del equipo a los 16avos de final del Mundial 2026. Messi fue el autor de los dos goles del partido: el primero, un remate de primera tras un centro rasante de Facundo Medina desde la izquierda, que lo dejó como el máximo goleador de toda la historia de los Mundiales con 17 tantos, por encima de Miroslav Klose. El segundo, sobre el cierre del encuentro, tras una serie de rebotes dentro del área austriaca, elevó su marca personal a 18 goles en Copas del Mundo.
El partido no fue sencillo. Argentina falló un penal en el arranque —ejecutado por el propio Messi— y sufrió la presión del equipo de Ralf Rangnick durante varios tramos del juego.
El triunfo llegó con trabajo y se terminó de definir en los minutos finales, cuando el equipo de Lionel Scaloni supo aprovechar los espacios que dejó Austria en su desesperación ofensiva.
Con seis puntos en el Grupo J, la Albiceleste cerrará la fase de grupos el sábado 27 de junio a las 23:00 (hora argentina) ante Jordania en Dallas. En simultáneo, Austria y Argelia se medirán en Kansas City.










