Parado sobre el césped de La Bombonera, con la voz cargada y la mirada puesta en el verde que pisó durante tres años, Edinson Cavani se despidió de Boca Juniors a través de un video publicado en su cuenta de Instagram. El delantero uruguayo de 39 años habló sin guión, con la franqueza de quien ya no tiene nada que disimular, y dejó una frase que resume todo lo que no pudo ser tras la lesión que lo alejó de las canchas: “Me toca enfrentar una situación que realmente pensaba que no iba a ser tan difícil como lo fue”.
Fue el martes por la tarde cuando el “Matador” firmó la rescisión anticipada de su contrato, que tenía vigencia hasta diciembre de 2026. La dirigencia del club le propuso revisar su situación ante la reiterada imposibilidad de contar con él por los problemas físicos que lo aquejaron durante el último tiempo. El vínculo se cortó seis meses antes de su vencimiento natural, con el uruguayo convertido en jugador libre y con su futuro en el fútbol todavía sin definir.
La despedida, grabada desde el mismo césped del estadio donde llegó en 2023 con la expectativa de toda una hinchada, tuvo un tono de balance personal antes que de comunicado oficial. Cavani arrancó con una certeza: “Jamás me voy a arrepentir de haber tomado la decisión de venir aquel 2023 cuando firmé para cumplir ese deseo que tenía de jugar acá”, afirmó el delantero en el video. Luego describió cómo ese mundo xeneize lo fue atrapando: “Cuando empecé a conocer este mundo, el famoso mundo Boca, sentí que esa forma de vida me daba aún más motivos para prepararme y dar el cien por ciento cada partido”.
El recorrido que trazó en su mensaje no fue lineal ni complaciente. Reconoció momentos de magia y momentos de caída, y fue en esa segunda parte donde la voz se le volvió más densa. La lesión lumbar —una hernia de disco que le comprimía un nervio vertebral— lo llevó a someterse a dos bloqueos en la zona de la espalda y lo mantuvo al margen durante gran parte de 2025 y casi todo el primer semestre de 2026. Según detalló Infobae, en esos seis meses apenas pudo disputar dos encuentros oficiales: ingresó 25 minutos ante Platense y fue titular frente a Racing, partido del que fue retirado a 10 minutos del final entre los silbidos de la tribuna. Ambos cotejos terminaron 0-0 en La Bombonera.
Esa imagen —la de un delantero que salía abucheado del campo que había soñado pisar— contrasta con la del jugador que en 2024, bajo la conducción de Diego Martínez, anotó 20 goles en 39 encuentros y repartió dos asistencias. Fue ese rendimiento el que le valió la extensión de su contrato. Pero los dolores en la espalda redujeron su participación a casi la mitad y su producción goleadora a un cuarto de lo anterior: en el último año calendario, registró apenas 13 partidos y 3 goles.
El propio Cavani puso en palabras lo que esos meses sin jugar significaron para él. “Incluso llegando a dejarme ya ni siquiera con la posibilidad de competir junto a mis compañeros. Una de las tristezas más grandes que me tocó vivir en mi carrera”, afirmó en el video. Aun así, se encargó de separar ese dolor de lo que vivió junto a su familia durante los tres años en el club: “Eso no va a empañar lo que junto a mi familia pasamos todo este tiempo. Porque como me enseñó un entrenador que tuve, el camino es la recompensa. Y el camino fue hermoso”.
“Ese famoso mundo Boca tiene seis hinchas más que van a desear siempre que a Boca le vaya muy bien”, dijo. Luego agradeció a la hinchada —“la doce y la gente que nos empujaba a dar cada vez más”— y a quienes formaban parte del día a día en el predio: el personal de utilería, la gente de cocina y todos los que, según sus propias palabras, hacían posible que el plantel pudiera estar bien cada día.
Cavani llegó a Boca en julio de 2023, en el marco de una recepción multitudinaria en vísperas de los octavos de final de la Copa Libertadores de ese año. Se fue sin títulos, con la espina de la final perdida ante Fluminense en Río de Janeiro como la cuenta más pendiente de su paso por el club, y con 81 partidos, 28 goles y tres asistencias como balance total de su estadística xeneize.










