“Las charlas nunca eran superiores a 10 minutos, eran fraccionadas, eran 10 minutos de video. Todo este tema lo revisé porque, cuando hay un pedido de esta naturaleza de un grupo, que esto fue previo al Mundial. Hice muchas consultas y la recomendación que recibí para adaptarme a las mentalidades más jóvenes y actuales es que había que hacer charlas más cortas y en días distintos para no sobreexigir la atención de los jugadores. Lo hice así hasta que me pidieron que preferían que eso se interrumpiera y así lo hice porque finalmente el destinatario de un mensaje tiene el derecho de decir ‘esto me sirve, esto no me sirve; esto lo prefiero, esto no lo prefiero’”.
En poco más de 90 minutos, Marcelo Bielsa se refirió a todos los temas que acontecieron durante su ciclo como entrenador de la selección uruguaya. Fue en el marco de una conferencia en la que confirmó su salida y repasó al detalle su visión sobre lo que ocurrió en el Mundial 2026, donde la Celeste sumó apenas 2 puntos sobre 9 y quedó eliminada en fase de grupos. Entre lo más destacado, se subrayó la metodología de comunicación con el plantel charrúa. Y allí se abrió un profundo debate en el mundo fútbol uruguayo, internacional y la prensa en general.
Álvaro Palito Pereira, campeón de Copa América con Uruguay en 2011 y mundialista en Sudáfrica 2010 y Brasil 2014, arremetió contra el plantel: “Es la selección, no es nivel clubes. Si un tercio o dos no están contentos, les podés preguntar por qué y decirles que aquí se trabaja así. Si no les gusta, ahí está la puerta y cito a otro. Tomo esa decisión en base a mi filosofía. Yo soy el entrenador, no es ser un dictador, pero sí seguir una línea y conducta de trabajo”.
Otro ex jugador de selección uruguaya como Gustavo Poyet, que fue campeón de Copa América 95 y además hoy es entrenador, también fue la hueso contra los futbolistas en Radio Uruguay: “¿De cuántos minutos eran las charlas? ¿Eran de 20? Si pidieron reducir a la mitad, ¿era la mitad de tres horas o de 20 minutos? Si eran de 20 y pidieron bajar a 10, es una vergüenza, una falta de respeto al país“. Y añadió: ”Me dejó anonadado escuchar la cantidad de veces que los jugadores de la selección fueron a ver al entrenador con quejas. Llevo entrenando casi 20 años y una vez me habrán venido a hablar».
El periodismo uruguayo también tomó postura al respecto. Víctor Hugo Morales fue contundente: “Bielsa renunció, pero quedó bien parado. Más allá del resultado deportivo, Bielsa volvió a sostener sus convicciones hasta el final y cerró su etapa al frente de la Celeste sin renunciar a su forma de entender el fútbol”.
Pedro Figueredo, de El Espectador, tuiteó: “Algunos jugadores no toleraban charlas de 10 MINUTOS. Los saturaba mentalmente. Es una vergüenza. Una falta de respeto a la camiseta. Con Uruguay no le ganaron a nadie. El que no quiera ver el video que se quede en su casa”. Jorge Parietti, de Sport 890, opinó: “Cabeza superior. Todo argumentado. Pidió disculpas por todo. Dio la cara. No mandó al frente a NADIE. Análisis hasta el más mínimo detalle y es verdad cuando aún así dijo: ‘Seguramente todo esto no le importa a nadie y se me trate de vende humo’. Marcelo Bielsa, chapó”.
Emiliano Salomón, de Fix Radio, generó una bifurcación para sacar conclusiones: “Acá el que quiere andar por lo bajo dice ‘bueno, ante la calidad de entrenamiento que yo le proponía a los jugadores, ellos eligieron el bienestar, la convivencia, el no tanta duración de charlas y entrenamiento con grupos separados’. Ahí, si sos bichito, agarrás un mensajito donde sin exponer a los jugadores, en ciertos aspectos los expuso para que el público opine. Hay dos formas de ver las cosas: ‘ah, mirá qué bien, ante un pedido de ver los jugadores, accedió’; y la otra forma es ‘mirá los jugadores, el tipo es un crack, de elite, les da todo el material, se mete en el trabajo, los quiere formar y elevar como jugadores de fútbol y los tipos eligen la convivencia y el menos laburo y charla’. Es a criterio del público”.
En Teledoce se distinguieron varias voces. Rodrigo Romano aportó: “Es lógico que los futbolistas tengan que pasar por este momento de juzgamiento de la opinión pública. El entrenador sale bien parado por su oratoria, toda la vida tuvo capacidad de salir impoluto de un lugar donde también quedó contaminado. Él nos llevó a la Copa del Mundo con un proceso de tres años que arrancó muy bien, se desdibujó, fue el que armó la lista, llevó jugadores lesionados y confirmó jugadores para el tercer partido que no habían rendido en los primeros dos. Entiendo que exponga a los jugadores, pero los jugadores se expusieron solos por su performance y van a tener que reconstruirse como lo hicieron otras generaciones”.
Diego Muñoz le apuntó al rosarino: “Exponer en una conferencia a los jugadores porque no querían charlas largas y demás, es parte de un código de vestuario, de convivencia, que debió mantener. Decirlo el último día de contacto con el pueblo uruguayo antes de irse, les deja a los jugadores un problema añadido al existente de lo que hicieron o no en el campo de juego”. Nadia Fumeiro contradijo a su compañero de mesa: “El hombre está siendo cuestionado por todo un país. Se sienta y responde a todas las preguntas que se le hicieron. Yo fui muy crítica con un montón de decisiones deportivas, no estuve de acuerdo con su designación por ser extranjero. Pero si a él le preguntan, me parece bien que pueda explicar y diga que cedió en algunas cosas, como en otras no… si no, no puede decir nada a su favor».
El periodista Claudio Veiga, de Caras y Caretas (Uruguay) dejó otra interesante reflexión: “Los uruguayos tenemos un gran tema, el rechazo al cambio. Lo primero que decimos es no. Cuando el proceso se lleva adelante, nos damos cuenta que capaz no era tan malo. Somos muy conservadores, nos cuesta cambiar y aceptar que el fútbol y el mundo va evolucionando o cambiando. Mientras sigamos pensando que seguimos siendo los del 50 (año del Maracanazo en Brasil), vamos a fracasar estrepitosamente”.
Luego de un resumen que sintetizó el ciclo de Bielsa por Uruguay, donde se repasó el gran arranque por Eliminatorias con históricos triunfos ante Argentina y Brasil, el tercer puesto en la Copa América 2024 con el cortocircuito con Luis Suárez y Agustín Canobbio, la goleada en contra sufrida ante Estados Unidos en un amistoso y el posterior fracaso mundialista, una nota firmada por Juan Pablo Romero y Mateo Vázquez en Ovación de Uruguay descubrió mitos y verdades detrás del manejo del entrenador argentino: “Un grupo de futbolistas le planteó al técnico empezar a practicar todos juntos después del empate con Cabo Verde”. Y citaron a una fuente interna que ventiló: “Bielsa lo concedió. Tuvieron una charla y lo aceptó. Pero no fue más que eso, no se generó un problema. Fue una reunión de fútbol, sobre cosas puntuales, para mejorar. Absolutamente todos jugaron pensando en lo mejor para Uruguay. No hubo un cuestionamiento a la autoridad de Bielsa en ningún momento, mucho menos una pelea. Fue doloroso ver todo lo que se generó en base a la nada misma. Una pena el momento en el que se dio todo. Hay mucha tristeza por la eliminación”.
Además, describieron al Loco interpelados por otra fuente anónima: “Bielsa es incapaz de hacer ciertos comentarios. Podrá tener sus defectos, como todos los tenemos, pero hay cosas que se dicen que son propias de personas que no lo conocen y que distan muchísimo de lo que es Bielsa como persona. No hay ninguna guerra entre Bielsa y los jugadores, ni la hubo antes ni tampoco durante el Mundial. Ya está. Esto se terminó. Borrón y cuenta nueva”.
Hubo un aporte más de Sebastián Amaya, en un artículo publicado en El Observador de Uruguay, respecto a lo que Bielsa le dejó al fútbol uruguayo (“nada”, según palabras del propio técnico). Al margen de los resultados y estadísticas, donde resaltan las históricas victorias contra Argentina (le cortó un invicto de 25 partidos) y Brasil, más la clasificación ante los propios brasileños en cuartos de final de Copa América 2024 en la que acabó en el tercer lugar, se mencionó el legado a nivel edilicio orquestado por el Loco. “A nivel de infraestructura, ese fue el legado del ciclo Bielsa, quien pese a que dijo que no le dejaba nada al fútbol uruguayo, en la última conferencia de este martes destacó las obras en el complejo y el trabajo que había hecho Jorge Giordano (director de selecciones) en ese aspecto”.
Durante el último tiempo, el complejo Uruguay Celeste había sido cubierto en su perímetro con lonas que impedían observar lo que pasaba dentro. Hubo remodelaciones como la primera cancha con césped híbrido del país oriental, vestuarios, pasillos, habitaciones y más. Es algo en lo que Bielsa siempre hace hincapié y fue reconocido a lo largo de su trayectoria tanto a nivel selecciones como clubes, valorado en Newell’s (donó más de 4 millones de dólares para el edificio donde concentra el plantel profesional), Vélez (la Villa Olímpica), Athletic Bilbao y Leeds United, entre otros.










