
A nueve años del femicidio de Jimena Beatriz Salas, el Tribunal de Impugnación de Salta dio un nuevo giro judicial a la causa. Luego de que Javier Nicolás Saavedra, el principal sospechoso que fue encontrado muerto en su celda, fuera declarado autor del hecho post mortem, la sentencia fue revocada. Asimismo, ratificaron la absolución del resto de los acusados.
En un fallo de 54 páginas, los jueces Javier Francisco Araníbar y Ramón Esteban Medina dieron lugar al recurso de casación presentado por el abogado defensor Marcelo Arancibia contra la sentencia del 7 de noviembre de 2025, que declaró a Saavedra como el responsable de la muerte de la joven.
La declaración de nulidad también beneficiaría a la persona identificada como “Hombre 2”, cuya identidad no se dilucidó, pese a que en la escena del crimen se había encontrado su perfil genético. Como consecuencia, las actuaciones serán remitidas a los investigadores para que continúen la investigación en torno a los responsables del homicidio de Salas.
De igual modo, el tribunal rechazó el recurso de casación elevado por el Ministerio Público Fiscal que buscaba revertir la absolución de los hermanos Carlos Damián y Adrián Guillermo Saavedra. Esta había sido solicitada por Arancibia, tras argumentar que no había pruebas suficientes para demostrar que hubieran cometido y/o participado del delito.

Tras evaluarse la situación procesal de los Saavedra, los José Luis Riera, Mónica Faber y Maximiliano Troyano aplicaron el principio jurídico “in dubio pro reo”, es decir, los absolvieron por el beneficio de la duda. Así, la decisión quedó firme al recibir la aprobación del Tribunal de Impugnación de Salta.
De acuerdo con la información publicada por El Tribuno, el fallo se dio a conocer el miércoles por la noche, pero las autoridades del Ministerio Público Fiscal aún no habrían sido notificadas formalmente. No obstante, fuentes oficiales anticiparon que recurrirán a instancias superiores, incluyendo una revisión por parte del máximo tribunal provincial y la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Poco después de que trascendiera la noticia, el abogado defensor de los hermanos Saavedra destacó que “lo más importante es que declararon la nulidad de la responsabilidad de Javier Nicolás Saavedra y no hicieron lugar a los pedidos de los fiscales y la querella”.
El femicidio de Jimena Salas ocurrió el 27 de enero de 2017, entre las 12:30 y las 13:30 horas, en el barrio San Nicolás de la localidad de Vaqueros, provincia de Salta. La víctima, de 44 años, había sido encontrada con decenas de puñaladas en su vivienda, en una escena que los investigadores describieron como de extrema violencia.

En los nueve años transcurridos, la causa atravesó varias etapas de investigación. Inicialmente, los fiscales Pablo Paz y Rodrigo González Miralpeix sostuvieron la hipótesis de un crimen durante un robo, basado en que los autores habrían utilizado un Caniche Toy como señuelo para ingresar a la casa.
En la escena se recogieron dos muestras genéticas, identificadas como “Hombre 1” y “Hombre 2”, pero no se logró identificar a los responsables y la investigación quedó estancada. Posteriormente, con el cambio de fiscales, la pesquisa se orientó hacia la hipótesis de un crimen por encargo, donde el viudo, Nicolás Cajal, pasó a ser el principal sospechoso.
Fue así que el 14 de junio de 2019 fue detenido Sergio Vargas, un vendedor ambulante que había estado en el barrio de la víctima al momento del crimen. En principio, había sido acusado como autor material, pero luego se le atribuyó una participación menor. Asimismo, a Cajal se le imputó por presunto encubrimiento. Ambos terminaron absueltos en el primer juicio por falta de pruebas concluyentes.
Con el nuevo rumbo de la investigación, el foco se puso sobre los hermanos Javier, Carlos y Adrián Saavedra. En el caso de Javier, este fue señalado como el más comprometido por la coincidencia de su ADN con el perfil de “Hombre 1”. Sin embargo, fue hallado muerto en la alcaidía un día antes del segundo juicio, en lo que se determinó como suicidio.
A raíz de esto, el tribunal dictó su sobreseimiento por extinción de la acción penal, pero dejó asentada en la sentencia una certeza de responsabilidad como autor material. Es decir, la decisión que ahora fue anulada por el Tribunal de Impugnación salteño.
Tras la decisión judicial, la causa por el asesinato de Jimena Salas volvió a ser abierta, por lo que se deberá retomar la investigación para esclarecer la autoría material y la posible participación de otros involucrados. A casi una década del brutal crimen, el caso sigue sin responsables condenados.










