
Tras el accidente que provocó en Bakú y la sanción de cinco puestos en la grilla para su próxima participación, Franco Colapinto definió su preparación para el Gran Premio de Bahréin en Malasia, una carrera que llevará a la Fórmula 1 de regreso al circuito de Sepang por primera vez desde 2017. El piloto argentino viajó a la sede de Alpine en Enstone después de la competencia en Azerbaiyán para trabajar en el simulador y anticipar las exigencias de un trazado que conocerá por primera vez.
Colapinto fue considerado responsable del incidente que involucró a su compañero Pierre Gasly y al británico Lando Norris en la reanudación de la carrera de Bakú. Los comisarios determinaron que frenó tarde en la curva 1, golpeó al otro auto de Alpine y desencadenó el abandono de los tres pilotos. La penalización original fue de 10 segundos, aunque se transformó en una caída de cinco lugares en la clasificación debido a que el argentino no terminó la prueba.
El próximo desafío implicará un cambio de escenario y de condiciones. El circuito de Sepang, ubicado cerca de Kuala Lumpur, volverá al calendario como sede alternativa del Gran Premio de Bahréin. La pista malasia recibió a la Fórmula 1 durante 18 temporadas, desde 1999 hasta 2017, y contará con un piloto de Alpine que afrontará allí su debut.
El argentino explicó que el trabajo posterior a Bakú ya estaba contemplado por el equipo y que se enfocó en el simulador, con una rutina atravesada por la diferencia horaria entre el Reino Unido y Malasia. “Será mi primera experiencia en Sepang. Es un circuito del que escuché y vi mucho mientras crecía viendo Fórmula 1”, afirmó Colapinto en la gacetilla oficial de Alpine. El piloto remarcó que el trazado forma parte de una generación reconocible para quienes siguieron la categoría durante las últimas décadas, pese a que no estuvo en el calendario desde 2017.