
“Más adelante”, respondió “Pity” Álvarez el 10 de agosto, cuando el presidente del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº 29 le preguntó si iba a declarar en el juicio por el homicidio de Cristian “El Gringo” Díaz. Casi tres meses después, llegó el momento: este lunes, el músico se presentará en el edificio de la calle Paraguay al 1500 para prestar declaración, tras varias semanas internado en una clínica psiquiátrica de Castelar, desde donde siguió parte del debate por videoconferencia.
Será la audiencia número 17, prevista para las 11.30. Además del propio Álvarez, está previsto que declaren el perito Ezequiel Mercurio y el padre César Scicchitano Tagle, conocido como el cura rockero, quien mantiene una estrecha relación con el ex de Viejas Locas e Intoxicados.
Hasta el momento pasaron por el debate 36 testigos y, si se concretan las dos nuevas declaraciones testimoniales, la cifra ascenderá a 38.
Según confirmaron fuentes del caso a Infobae, ya está asignada la empresa encargada de trasladar al músico desde Solar Colonial hasta el TOC N°29 y se encuentran aprobadas las autorizaciones necesarias para concretar el procedimiento. El traslado se realizará en ambulancia y bajo supervisión profesional.

La modalidad había sido anticipada por los abogados del cantante, Javier Baños y Sebastián Queijeiro, en un comunicado difundido el 29 de octubre, en el que señalaron que la comparecencia presencial requería las correspondientes autorizaciones de la Justicia Civil y de los médicos que supervisan su tratamiento.
La defensa también informó que evalúa solicitar la declaración de otros tres o cuatro testigos, aunque su incorporación dependerá de lo que resuelva el tribunal.
Mientras tanto, los abogados mantienen sus cuestionamientos sobre la capacidad de Álvarez para afrontar el juicio y esperan una resolución del Tribunal Superior de Justicia porteño sobre tres recursos de queja. En esas presentaciones solicitaron el sobreseimiento del músico o, subsidiariamente, la nulidad y la suspensión del debate.

En la última audiencia declararon los psicólogos Carlos De Marco y Daiana Sinigoj, quienes abordaron el impacto del consumo prolongado de drogas en la salud mental del músico y su capacidad para comprender y dirigir sus actos.
De Marco describió un cuadro de deterioro cognitivo y explicó que el consumo de sustancias puede afectar el control de los impulsos y alterar la percepción de la realidad. Para ilustrarlo, habló de un “cerebro primitivo” y señaló que, bajo los efectos de determinadas drogas, una persona puede interpretar como una amenaza situaciones que no lo son.
Por su parte, Sinigoj se refirió a una evaluación realizada en 2022, en la que se había identificado un “trastorno neurocognitivo mayor”. Según explicó, Álvarez presentaba dificultades de memoria, necesitaba asistencia para actividades cotidianas y tenía problemas para comprender situaciones y tomar decisiones. La especialista sostuvo que ese deterioro le impedía ejercer adecuadamente su derecho de defensa, una conclusión que contrasta con la última evaluación del Cuerpo Médico Forense, que consideró que el cantante se encuentra en condiciones de comprender el juicio.
El proceso, que comenzó a principios de agosto, se encuentra en su etapa final. Una vez concluida la recepción de testimonios, los jueces Gustavo Goerner, Juan María Ramos Padilla y Hugo Navarro deberán definir las fechas de los alegatos.










