
Graciela Martínez era abogada, tenía 54 años, y según vecinos del barrio, era una persona muy dedicada a su familia. Su perfil, paradójicamente, se conoció luego de que fuera asesinada por su propio hijo, identificado como C. I. C. M.
El historial criminal del joven, de 24 años, no había comenzado con su asesinato. De hecho, no necesitó orden de detención luego del matricidio: permanecía preso desde el 23 de junio por una causa por tentativa de homicidio agravada por el vínculo contra su padre.
Fue durante en esa detención cuando le reveló a su mejor amigo que había matado a su madre en el domicilio familiar. “Me mandé una cagada”, le dijo.

Vecinos consultados por Primer Plano Online dijeron que el hijo de la mujer vivió antes con su madre y que en los últimos años ella residía sola. “Ella se deshacía por él. La veíamos siempre ir a comprar para cocinarle y nos contaba que la debilidad de él eran los panqueques”, relataron según el medio. “La mujer se desvivía por su hijo”, repetían en Castelar.
Y, según las fuentes, tras el ataque al padre, la madre se ocupó especialmente de él, algo que está teñido de cierto misterio. Un dato: fuentes señalaron dijeron el vínculo entre ambos “era muy malo”.

Martínez era conocida en el ámbito político de Morón por su paso por el Concejo Deliberante entre 2001 y 2003, según consignó el mismo medio. Y además que había participado en encuentro de abogados en Brasil en 2014. Poco más se sabe de ella, sin redes sociales públicas y registros crediticios que indiquen aprietos económicos.
El operativo policial, con móviles, bomberos, funcionarios judiciales y peritos de la Policía Científica con trajes de protección biológica y química, alteró la rutina de la cuadra y abrió una escena que los vecinos describieron con desconcierto. “Nacho, no, no puede ser”, repetían algunos al ver el despliegue frente a la vivienda, con respecto al inesperado accionar del joven.
El ataque al padre
El cuerpo de Martínez se halló en una vivienda de la calle Arrecifes al 1200, donde un operativo urgente permitió encontrar el cadáver de la mujer enterrado y oculto dentro de una bolsa de residuos. A partir de ese descubrimiento, la causa fue recaratulada como homicidio calificado.
Cuando la escena fue descubierta, Costa Martínez ya se encontraba arrestado desde el martes en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y se lo investiga en el Juzgado Correccional y Criminal N° 49 porteño.
Había sido detenido tras ir hasta la empresa metalúrgica de su padre, en Martiniano Leguizamón al 3300, en Villa Lugano, donde discutió con él y lo apuñaló.
Agentes de la División Patrullas de Control de acceso lo capturaron sobre la avenida General Paz, a la altura de Juan Bautista Alberdi. En la camioneta Ford EcoSport que conducía secuestraron una navaja retráctil que se cree pudo haber sido utilizada en ese ataque, mientras que su padre quedó internado en el Hospital Santojanni.
El crimen de la madre
Por otro lado, la causa por la muerte de Martínez quedó bajo la órbita del fiscal José María Ghessi, de la Unidad Funcional de Instrucción N° 1 y del Juzgado de Garantías N° 5, que esperaba indagar al acusado por homicidio calificado por el vínculo. Esa figura prevé pena de prisión perpetua.
El allanamiento fue autorizado por el juez Jorge Rodríguez, titular del Juzgado de Garantías N° 5 de Morón. De acuerdo con el diario, la autopsia y una revisión amplia de cámaras de seguridad de la zona deberán establecer cuánto tiempo llevaban los restos enterrados y reconstruir la secuencia del hecho.

Del procedimiento participaron personal de la Estación de Policía Departamental de Seguridad Morón, efectivos del Grupo Técnico Operativo, el Ministerio Público Fiscal y especialistas en Crimen Organizado.
Cuando ingresaron a la vivienda, confirmaron la presencia del cuerpo sin vida de Martínez. Hasta el momento, se desconoce la causa que llevó al joven a tomar la criminal decisión.
La constatación preliminar indicó que el cadáver estaba enterrado y había sido ocultado en una bolsa de residuos. La escena quedó preservada para las tareas periciales, que continuaban bajo directivas del Ministerio Público Fiscal.
El sospechoso sigue detenido mientras avanzan las diligencias judiciales y policiales para determinar su responsabilidad penal en el asesinato de su madre. Aún no se difundieron resultados de pericias psicológicas o psiquiátricas sobre el acusado.










