Un hombre abusó sexualmente a sus dos hijas y las amenazó para que mantuvieran silencio

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El centro de salud donde una de las víctimas relató los hechos a los profesionales médicos (Fuente: La Capital)

Un hombre acusado de haber abusado de dos menores en la localidad de Santa Elena, partido de Mar Chiquita, continuará detenido tras la decisión de la Cámara de Apelación y Garantías de Mar del Plata, que ratificó la prisión preventiva. El imputado enfrenta cargos por abuso sexual con acceso carnal agravado y abuso sexual agravado, luego de que los jueces consideraran que existen pruebas suficientes a partir de los relatos de las víctimas, pericias y testimonios reunidos durante la investigación.

De acuerdo con el expediente, el acusado habría ejercido durante años un poder de influencia sobre las niñas, utilizando amenazas para evitar que denunciaran los hechos. Según la investigación judicial citada por La Capital, una de las frases que repetía el hombres es: “No le cuentes a nadie porque voy a ir a la cárcel”. La investigación sostiene que el hombre se aprovechó tanto de la convivencia como de la relación de poder, dado que la Justicia lo considera el padre afín de la víctima.

La resolución judicial confirmó la decisión de la jueza de Garantías N° 6, Lucrecia María Bustos, quien había dispuesto mantener al acusado bajo detención mientras avanza la investigación penal. El tribunal valoró principalmente la gravedad de los hechos atribuidos, los riesgos procesales y la posibilidad de fuga o entorpecimiento de la causa. Según el fallo, la pena en expectativa supera los ocho años de prisión y podría alcanzar hasta treinta, lo que refuerza la necesidad de mantener la medida cautelar.

El hecho más reciente ocurrió durante la madrugada del 20 de marzo de 2026, cuando el imputado habría abusado sexualmente de la hija de su expareja, una adolescente de 13 años. El brutal episodio ocurrió en la vivienda que compartían en Santa Elena. Allí, el hombre la llevó a su cama, le tapó la boca para evitar que gritara y la obligó a tocar sus genitales, mientras la amenazaba para que no hablara.

El segundo caso atribuido ocurrió entre 2020 y 2024, teniendo como víctima a la hija biológica del acusado, quien actualmente tiene 11 años. De acuerdo con la causa, en ese período el hombre la besaba en la boca mientras compartían la cama, repitiendo amenazas. La menor relató que su padre insistía en que, si ella hablaba, él terminaría preso. La reiteración de advertencias de este tipo fue considerada por los magistrados como un elemento determinante del riesgo procesal.

La causa se inició cuando la adolescente de 13 años comenzó a sufrir un cuadro de ansiedad después del presunto abuso. Mientras recibía atención médica en un centro de salud de Santa Clara del Mar, reveló a su madre lo sucedido. Tras la denuncia, se activó el protocolo para víctimas de abuso sexual y se incorporaron a la causa los testimonios de la madre, familiares, profesionales médicos y psicológicos, además de la declaración de la adolescente en Cámara Gesell.

La Capital indicó que la investigación incluyó también la declaración de la hermana menor, quien denunció abusos similares. Ambos relatos fueron evaluados como “claros, coherentes y compatibles con la edad de las víctimas” por la profesional a cargo de las entrevistas. Los jueces remarcaron que las declaraciones de las dos niñas se fortalecen mutuamente y reciben respaldo en otros elementos probatorios, entre ellos: informes médicos, testimonios de familiares y de personal de la escuela a la que asistía una de las víctimas.

Respecto a la línea de defensa del imputado, el tribunal señaló que su versión exculpatoria no logró ser corroborada por las pruebas incorporadas hasta el momento. La medida de prisión preventiva se otorga por la persistencia de los riesgos de fuga y de entorpecimiento de la investigación, especialmente debido al vínculo preexistente y la influencia que el acusado habría ejercido sobre las víctimas.

La Cámara de Apelación y Garantías de Mar del Plata confirmó la resolución de primera instancia y dispuso la continuidad de la detención del imputado. La causa sigue su curso judicial con la recolección de pruebas, así como nuevos testimonios que puedan aportar elementos para el esclarecimiento de los hechos.