Múnich 1958: la tragedia aérea que marcó para siempre la historia del Manchester United

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El Manchester United regresaba de Belgrado tras avanzar a las semifinales de la Copa de Europa cuando realizó una escala en Múnich para repostar combustible (REUTERS)

El Manchester United de finales de los años 50′ representaba la vanguardia del fútbol inglés, con un plantel joven, talentoso y ambicioso. Conocidos como los “Busby Babes”, por la impronta de su entrenador Matt Busby, el equipo había conquistado dos títulos de liga consecutivos y se perfilaba como el gran aspirante a dominar Europa. El plantel, con una edad media notablemente baja, deslumbraba por su estilo ofensivo y su capacidad para desafiar las jerarquías tradicionales del fútbol británico.

El 6 de febrero de 1958, los Red Devils regresaban de Belgrado tras empatar 3-3 ante el Estrella Roja y avanzar a las semifinales de la Copa de Europa, la máxima competencia continental de clubes, en una época en la que los equipos ingleses recién comenzaban a mirar hacia el continente. Sin embargo, el viaje de vuelta tenía una escala obligada: la parada en Múnich para repostar combustible, una decisión usual en trayectos largos de la época y que respondía tanto a limitaciones técnicas de los aviones como a las duras condiciones invernales que dominaban el viejo continente por esos días, recogió ABC Australia.

El desastre de Múnich golpeó al Manchester United de los “Busby Babes”, uno de los equipos jóvenes más destacados del fútbol inglés de los años 50 (Keystone Pictures USA/ZUMAPRESS.com)

Bajo este panorama, las condiciones meteorológicas en el aeropuerto de Múnich-Riem eran especialmente adversas, con nieve y aguanieve complicando la operación de despegue. Tras dos intentos fallidos, el avión realizó un tercer intento por partir, momento en el que la acumulación de nieve y una reducción en la potencia de los motores impidieron que la aeronave lograra la velocidad necesaria para elevarse.

Cómo fue el desastre de Múnich, el accidente que golpeó al Manchester United

El desastre de Múnich dejó 23 muertos entre las 44 personas que viajaban, incluidos ocho jugadores del Manchester United, miembros del cuerpo técnico, periodistas y tripulantes (Grosby)

El accidente de Múnich fue consecuencia de una serie de factores técnicos y condiciones climáticas adversas. El Airspeed Ambassador de British European Airways, que trasladaba al equipo y a su comitiva, intentó despegar tres veces de la pista nevada del aeropuerto de la ciudad alemana. Durante el tercer intento, el avión no logró la velocidad necesaria debido a la acumulación de nieve blanda, patinó y terminó saliéndose de la pista. Según Historic Newspapers, la aeronave se estrelló violentamente contra una valla y una casa cercana, partiéndose en dos y desatando un incendio inmediato.

Viajaban 44 personas. La cifra final de víctimas mortales ascendió a 23, incluyendo a ocho jugadores del Manchester United, tres miembros del cuerpo técnico, ocho periodistas deportivos, miembros de la tripulación y otros pasajeros. Entre los fallecidos se encontraban figuras claves como el capitán Roger Byrne y Duncan Edwards, considerado uno de los mayores talentos del fútbol inglés, quien sobrevivió inicialmente pero murió en el hospital dos semanas después debido a la gravedad de sus heridas.

Cada 6 de febrero, el Manchester United recuerda a los fallecidos y víctimas del accidente de Múnich (REUTERS/Phil Noble)

La respuesta de los supervivientes y de los equipos de emergencia fue fundamental para salvar vidas. El arquero Harry Gregg jugó un papel decisivo, ya que rescató a compañeros como Bobby Charlton y Dennis Viollet, y a la esposa e hijos de un diplomático yugoslavo. Gregg, apodado luego “El Héroe de Múnich”, describió la escena con crudeza: “Formé parte de algo que fue algo muy, muy hermoso en aquel momento (refiriéndose al momento del equipo). Quiero que termine el minuto de silencio y luego quiero recordar los momentos felices, eso es lo que quiero que el mundo recuerde, eso es lo que quiero que las familias recuerden”, declaró años después, según recogió CNN.

La noticia del accidente conmocionó al Reino Unido. Las banderas ondearon a media asta, los estadios guardaron minutos de silencio y miles de personas se congregaron en Manchester para rendir homenaje a las víctimas. El impacto no solo alcanzó al club, sino que dejó una marca indeleble en la memoria colectiva del fútbol británico, con homenajes y recordatorios que siguen presentes en la cultura popular y en cada aniversario del desastre.

El reloj de Old Trafford, símbolo del desastre de Múnich el seis de febrero de 1958 (REUTERS/Phil Noble)

Los jugadores que estuvieron en el accidente

Jugadores fallecidos:

  • Roger Byrne (28 años): capitán del equipo y referente defensivo. Figura central de los “Busby Babes”.
  • Geoff Bent (25 años): lateral de gran fiabilidad, habitual suplente pero clave por su compromiso y solidez.
  • Eddie Colman (21 años): centrocampista admirado por su técnica y elegancia en el juego.
  • Mark Jones (24 años): defensor central, reconocido por su fortaleza física y presencia en el área.
  • David Pegg (22 años): extremo izquierdo, destacado por su velocidad y mentalidad ofensiva.
  • Tommy Taylor (26 años): centrodelantero, considerado uno de los mejores goleadores británicos de la época.
  • Liam Whelan (22 años): delantero interior, talento irlandés cuya muerte causó gran conmoción en Manchester e Irlanda.
  • Duncan Edwards (21 años): sobrevivió al accidente, pero falleció dos semanas después por la gravedad de sus heridas; es recordado como uno de los mayores talentos del fútbol inglés.

Tapa de Manchester Guardian informando el accidente y la muerte de siete jugadores en el acto (Manchester Guardian)

Jugadores que sobrevivieron:

  • Johnny Berry: sobrevivió pero las lesiones sufridas le impidieron volver a jugar profesionalmente.
  • Jackie Blanchflower: también quedó con secuelas físicas graves y no volvió a competir al máximo nivel.
  • Bobby Charlton: superó el accidente y se convirtió en uno de los emblemas del club y del fútbol inglés, siendo campeón del mundo en 1966.
  • Bill Foulkes: retomó su carrera y fue parte importante del United en la reconstrucción y en el título europeo de 1968.
  • Harry Gregg: arquero, reconocido por su valentía al rescatar compañeros y pasajeros tras el accidente.
  • Kenny Morgans: uno de los más jóvenes que viajaba, logró retomar su carrera profesional.
  • Albert Scanlon: reanudó su carrera futbolística tras recuperarse de las heridas.
  • Dennis Viollet: volvió a jugar y fue pieza clave en el ataque del equipo reconstruido.
  • Ray Wood: arquero suplente, regresó a la actividad profesional después de recuperarse.

Matt Busby, por su parte, sufrió heridas graves y permaneció hospitalizado en Alemania durante varias semanas, en estado crítico y recibiendo en dos ocasiones la extremaunción. Pese a los temores iniciales por su vida, el por entonces entrenador logró recuperarse tras una larga estancia en el hospital. Su regreso al club no solo significó la continuidad de su carrera, sino el inicio de una etapa de reconstrucción en la que debió afrontar la pérdida de casi toda una generación de futbolistas.

10 años después de la tragedia, condujo al United a conquistar la Copa de Europa, un logro interpretado como la culminación de su esfuerzo por devolver al club dignidad y éxito después del desastre de Múnich, según recapituló Historia del Manchester United.