“Si nos matamos, nos matamos”: un hombre manejaba por la Ruta 2 con una botella de whisky y rememoró un caso que se viralizó hace años

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La Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) solicitó la suspensión de la licencia de un conductor de 46 años que difundió videos en los que aparece tomando whisky mientras manejaba por la Ruta 2, realizando además una burla sobre el caso conocido como “si nos matamos, nos matamos” ocurrido en Mar del Plata. El hecho fue denunciado a través del Sistema de Reporte Vial Ciudadano, lo que permitió identificar al responsable y avanzar con el pedido de inhabilitación.

De acuerdo con un reporte de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, la denuncia incluyó registros audiovisuales en los que el infractor, residente de la provincia de Buenos Aires, mostraba de forma explícita el consumo de una botella de whisky al volante y reproducía una frase vinculada a un episodio trágico que tuvo amplia repercusión mediática.

“Mirá lo que tengo”, decía el conductor en el video al mostrar dicha botella, para después brindar con su acompañante, mientras a la vez conducía el vehículo. En otro pasaje de la pieza audiovisual, ambas personas gritan “si nos matamos, nos matamos”, a la vez que el auto aumentaba su velocidad.

La ANSV detalló que, tras analizar las imágenes, solicitó la suspensión preventiva de la Licencia Nacional de Conducir del involucrado, quien será notificado de la medida por el período que determine la jurisdicción correspondiente.

El conductor y la botella de whisky, un hecho que implicó la actuación de la ANSV

La ANSV destacó que el Sistema de Reporte Vial Ciudadano recibió un total de 2.277 mensajes desde su lanzamiento, consolidándose como una herramienta de control y denuncia de conductas peligrosas en la vía pública. Esta plataforma, habilitada a través de WhatsApp (11-2787-0000), permite a cualquier persona informar sobre situaciones como alcohol al volante, exceso de velocidad, carreras ilegales, sobrepasos indebidos, menores conduciendo y uso del celular durante la conducción, entre otras acciones temerarias. Según datos de la agencia, gracias a este sistema ya se solicitó la suspensión de 30 conductores involucrados en hechos de gravedad.

Para que una denuncia sea evaluada, resulta indispensable aportar material audiovisual donde la patente del vehículo sea visible y consignar el lugar, la fecha y la hora aproximada del hecho. La evidencia debe ser registrada por terceros, como acompañantes o peatones, nunca por quien conduce. La agencia aclaró que la presentación de la denuncia no implica una sanción automática: cada caso es examinado en función de la evidencia, la gravedad de la conducta y las competencias jurisdiccionales.

El objetivo de la Agencia Nacional de Seguridad Vial con el Sistema de Reporte Vial Ciudadano es que las infracciones no queden impunes y que la ciudadanía cuente con una vía directa para alertar sobre situaciones de riesgo en la vía pública, según remarcó el organismo en el comunicado difundido.

El antecedente

La última frase recordó al conocido caso de Ignacio Arostegui, un joven alcoholizado que protagonizó, en 2022, un accidente que pudo haber terminado con un desenlace fatal, ya que condujo de forma temeraria, perdió el control de su vehículo y chocó contra un cantero y un poste de luz, al grito de “si nos matamos, nos matamos”.

En las imágenes, el automovilista luce desencajado. Mientras pisa el acelerador de su Volkswagen Fox gris, conduce entre risas y por momentos se cruzán de carril. “¡Mirá, a contramano, nos matamos!”, se lo escucha decir a los gritos. A la vez, otro hombre, que viaja a su lado y filma la secuencia, advierte el riesgo de la maniobra y le pide que frene. Sin embargo, el conductor redobla la apuesta: “Si nos matamos, nos matamos, perro”.

Al presentarse ante los policías y tras la colisión, el joven estaba lastimado en la boca, una lesión que se habría producido por el estallido del airbag del volante. Agentes de Tránsito le practicaron el test de alcoholemia, que arrojó 1.03 gramos de alcohol por litro de sangre, es decir, más del doble de lo permitido.

El vehículo de Arostegui tras el incidente, en 2022

El caso se hizo viral y eso le valió que la Justicia de Mar del Plata le iniciara una causa de oficio y lo imputara por infringir el artículo 193 bis del Código Penal a raíz de su participación en una prueba de velocidad con peligro para la seguridad pública.

El conductor evitó ir a juicio con el pago de casi $400 mil. Unos $200 mil en concepto de multa, acarreo y estadía de su vehículo; y $198 mil que Arostegui había abonado anteriormente por la reparación del daño causado a la municipalidad.