(Desde Múnich, Alemania) Bajo el imponente marco de un Allianz Arena repleto, Borussia Dortmund dio el golpe al igualar de forma agónica por 2-2 contra el Bayern Múnich, en un Der Klassiker que paralizó la ciudad en un choque clave por la cima de la Bundesliga. Harry Kane se estrenó como flamante Balón de Oro con una actuación discreta: tuvo problemas para impactar en el juego, falló reiteradas ocasiones y desperdició un penal, aunque se redimió con una asistencia. Pese a la trascendencia del enfrentamiento, varios hinchas visitantes celebraron el resultado en la cara de sus rivales.
Con el resultado 2-1 para el local y el elenco visitante presionando para mantener la paridad en la tabla de posiciones, Fábio Silva apareció dentro del área para decretar el 2-2 en el minuto 89. Como es recurrente en Alemania, fanáticos vestidos de amarillo y negro vivieron el derbi rodeados de los aficionados del Bayern.
El eufórico grito de gol frente a uno de sus acérrimos rivales se divisó en varios sectores de las tribunas, pese a que el Dortmund contaba con un lugar para sus fans. Los festejos se enaltecieron con el empate definitivo, ya que la desilusión de los hinchas locales fue opacada por el clamor de los aficionados con bufandas amarillas. Incluso, varios se ubicaron en una de las salidas a cantar entre sí mientras los locales se quedaron parados aguardando la posibilidad de marcharse.
Fue el primer partido de Harry Kane tras la conquista del Balón de Oro —fue suplente en la goleada contra el Magdeburg por la Pokal—. El delantero no salió al campo de juego junto al resto de sus compañeros y lo hizo por separado para mostrar el Balón de Oro a todo el estadio. Mientras el trofeo brillaba sobre su cabeza, la parcialidad visitante explotó con los silbidos. Al mismo tiempo, la Bundesliga le rindió un homenaje en el Olympiaturm de Múnich, uno de los edificios más emblemáticos del Parque Olímpico y de toda la ciudad alemana: se proyectó la imagen del atacante inglés.
*El compacto Der Klassiker entre Bayern y Borussia Dortmund
Como ya es una costumbre, Kane bajó en reiteradas oportunidades en el arranque del partido hasta la medialuna del área propia para ser el director de la orquesta. Antes de los tres minutos, ya recibió a la altura de los centrales para habilitar a Alphonso Davies. Aunque no solo se posiciona en su propio campo para gestar el juego, sino que también recupera la posición: anuló un ataque de Jobe Bellingham a los 7’ al interceptar un pase al medio de su compatriota en el área chica.
Bayern se hizo cargo de tomar las riendas en el inicio y Michael Olise estrelló un disparo en el poste. El trámite se igualó parcialmente después de una buena marca de la defensa visitante para anular a Kane, que se apagó con el correr del cronómetro —solo completó nueve pases en el primer tiempo—. El elenco de Niko Kovac volcó las ofensivas sobre el costado derecho de Jobe Bellingham, quien tuvo la chance de convertir con un remate rasante que tapó Jonas Urbig. Los Bávaros respondieron de inmediato con pase largo a la espalda de la línea de tres del Dortmund, algo que hicieron con frecuencia. Ismael Saibari quedó mano a mano con Gregor Kobel, pero no controló el balón y el guardameta reaccionó con firmeza.
El ritmo decayó después de las lesiones de Saibari y Serge Gnabry. La salida de la referencia ofensiva del cuadro local obligó a Kane a ser más posicional que de costumbre en la punta del ataque. En medio de la paridad, la defensa del Bayern cometió un grosero error dentro del área y le regaló el balón a Bellingham para que definiera con todo el arco a su merced. Sin embargo, la jugada se anuló por un fuera de juego por obstruir al arquero de Carney Chukwuemeka.
Solo rodearon al árbitro Tobias Stieler un puñado de segundos para reclamar y luego lo dejaron revisar la acción en el VAR sin asediarlo. En las tribunas se vivió una situación particular. La parcialidad del Bayern tuvo revancha de inmediato al eufórico grito de gol que se perdió por el VAR. Konrad Lainer interceptó un pase en la mitad de la cancha y, tras una pared con Olise, se fue solo contra el arquero. Tras una tapada con el pie de Kobel, el austriaco definió a los 37 minutos para estampar el 1-0.

Después de ser más participativo en el complemento, Harry Kane desperdició un penal. Jobe Bellingham tocó la pelota con la mano dentro del área, aunque el réferi se tomó varios segundos para tomar la decisión ante la presión del estadio y de los jugadores locales. El flamante Balón de Oro intentó ajustar el remate y lo estrelló en el travesaño.
Dortmund aprovechó la situación para igualar el trámite con un tanto de Serhou Guirassy. Borussia no logró exprimir el empate y el Bayern lo sometió de inmediato: Kane irrumpió en el segundo palo y, en vez de cabecear con dirección al arco, habilitó a Dayot Upamecano para el 2-1. Fue la octava asistencia en 13 partidos oficiales de la temporada, donde convirtió 10 tantos.
La jornada de Kane continuó con poco impacto en el juego asociativo —prácticamente no retrocedió para jugar por todo el frente del ataque, aunque sin influir con claridad— y otro remate en el palo cuando estaba el arco sin arquero. Agachó la cabeza para tomarse los tobillos y luego miró al cielo, sin entender lo que pasaba en su primer partido como Balón de Oro. Unos minutos más tarde, una nueva situación de peligro que se fue rozando el poste. Reflejó su impaciencia con varios insultos al cielo y un golpe en sus piernas, ante la incredulidad del público que no podía entender cómo le era esquivo el gol.
El Bayern Múnich bajó la intensidad en la marca y cedió la ventaja ante un Borussia Dortmund que lo empató con empuje. Llevó el duelo al campo contrario y lanzó reiterados centros al área rival. En ese contexto, Fábio Silva estampó el 2-2 definitivo en el minuto 89, el cual desató la euforia de los hinchas. Los Bávaros buscaron la victoria de forma desesperada y, en la última acción del Der Klassiker, Lennart Karl estrelló un tiro en el travesaño.
Vincent Kompany, entrenador principal del Bayern, no vivió el partido desde el banco de suplentes por estar en plena recuperación tras desmayarse en el campo de entrenamiento hace una semana. Pese a que ya recibió el alta, continúa la prohibición para acercarse al fútbol para el director técnico belga, algo que derivó en que una vez más tome las riendas del equipo su asistente Aaron Danks.
Bayern Múnich tiene un historial a favor de 71 victorias, contra las 35 del Borussia Dortmund (34 empates). Esto deja un saldo positivo para los Bávaros de 36 encuentros. El último triunfo de los Schwarzgelben (negros y amarillos) ocurrió el 29 de marzo del 2024, cuando se impuso 2-0 en el Allianz Arena. Esto le sirvió para cortar una racha sin ganar en la casa de su rival de 13 años.
Ambos elencos arribaron al Der Klassiker con cinco triunfos y dos empates, un invicto en la recta inicial de la Bundesliga que, tras la igualdad, los ubicó en lo más alto con 18 unidades. El próximo partido del Bayern Múnich será contra el Atlético de Madrid en el Estadio Metropolitano: chocarán el martes 3 de noviembre a partir de las 17:00 (hora argentina). Borussia, por su parte, recibirá a la misma hora a Real Betis de España. Los dos están obligados a ganar sus respectivos encuentros para meterse en los primeros ocho puestos de la Fase Liga de la UEFA Champions League.










