La gran polémica del Mundial: Noruega reclamó que la pelota pegó en un cable de la cámara de TV antes del empate de Inglaterra

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Jude Bellingham anotó dos veces —una en cada tiempo— para llevar a Inglaterra a las semifinales del Mundial 2026 tras vencer 2-1 a Noruega en tiempo extra este sábado en Miami. El partido, correspondiente a los cuartos de final, quedó marcado por una enorme polémica que derivó incluso en un comunicado de la FIFA mientras el partido estaba en juego: el plantel nórdico reclamó que la pelota pegó en un cable de la cámara spider suspendida sobre el campo justo antes del 1-1 de Bellingham.

“Antes del gol de Inglaterra en el minuto 45+2 contra Noruega, el sensor en el Connected Ball no mostró ningún pico en el “latido del balón” cuando estaba en el aire, y por lo tanto no hay evidencia de que el balón tocara el cable aéreo y cambiara el movimiento del balón», detalló el máximo organismo del fútbol mundial desde su cuenta de X llamada “FIFA Media”, subiendo allí un video donde muestra el “electrocardiograma” que también fue protagonista en esta Copa del Mundo en un tanto anulado a Croacia ante Portugal.

La situación, que derivó en un reclamo en pleno encuentro del goleador Erling Haaland, el arquero Örjan Nyland y del entrenador Stale Solbakken, fue denominada por el diario británico The Guardian como “cablegate”. En la nota en vivo del compromiso, el periodista Jacob Steinberg aseguró que la FIFA había “comprobado los datos” y que no encontró “ningún pico en el gráfico del sensor de latidos del Connected Ball”, algo que el propio organismo decidió formalizar luego con un comunicado y un video en redes sociales.

La jugada ocurrió en el segundo minuto de adición del primer tiempo, cuando el portero noruego Nyland ejecutó un saque largo que, según las imágenes difundidas por la TV, pareció impactar en algo antes de tomar una extraña trayectoria. Segundos después, el esférico llegó a Bellingham, quien venció a Nyland con un disparo rasante al poste lejano para empatar 1-1. En ese momento, Noruega ganaba por el tanto de Andreas Schjelderup al minuto 36.

El reclamo del entrenador tras lo sucedido (Foto: Reuters/Dylan Martinez)

Fueron los propios jugadores noruegos quienes primero advirtieron la anomalía. Nyland señaló al cielo tras el gol, Haaland reclamó ante el árbitro francés Clément Turpin, y el técnico Solbakken protestó desde el banco. El VAR no detuvo el juego ni revisó la acción.

Según las leyes del juego elaboradas por la IFAB (International Football Association Board), una cámara spider clasifica como “agente externo”, categoría que engloba a todo objeto, animal o estructura ajenos al equipo arbitral y no inscriptos en la lista de jugadores o cuerpo técnico.

El protocolo dice que si sucede alguna interferencia de este tipo el árbitro debe detener el juego y reanudar con un balón a tierra en el punto del contacto. El reglamento también contempla una excepción: si la interferencia del agente externo no impidió que los defensores o el portero jugaran el balón, el gol puede ser válidamente concedido. Ese matiz abre un margen de interpretación que el cuerpo arbitral no llegó a aplicar, dado que la jugada no fue revisada.

El segundo tiempo trajo controversia también. Torbjorn Heggem anotó el 2-1 para Noruega al minuto 55, pero el VAR aplicó la nueva reglamentación para la Copa del Mundo y anuló el tanto tras detectar una falta de Haaland en la jugada previa de tiro de esquina. El marcador volvió a 1-1 y así se mantuvo hasta el final del tiempo reglamentario.

En el tiempo extra, Turpin señaló penal para Inglaterra tras una falta sobre Djed Spence, pero el VAR intervino y revirtió la decisión al determinar que fue Spence quien provocó el contacto de forma deliberada. Jude Bellingham fue el encargado, finalmente, de marcar el 2-1 en el suplementario que significó el boleto a semifinales para los ingleses.

Luego del encuentro, el capitán Martin Odegaard fue crítico con la actuación en general de la terna arbitral: “Nos marcaron dos goles fáciles y el árbitro no nos ayudó en nada. No conseguimos nada. Hubo algunas ocasiones claras en contra. Es frustrante, pero ha sido toda una aventura”, dijo ante TV2, según replicó el medio local VG.

En su crónica del partido, el diario británico The Guardian planteó sobre el tema: “En la previa del gol, surgió la duda de si el balón había tocado un cable aéreo antes de que Elliot Anderson se lo pasara a Gordon. La FIFA emitió un comunicado aclarando que no. Todo muy extraño, y acorde con un partido tan caótico”. El diario The Athletic señaló: “¿Por qué fue polémico el gol de Inglaterra? Noruega considera que la cámara aérea conectada a los cables que se ciernen sobre el terreno de juego pudo haber desempeñado un papel involuntario en el gol de Jude Bellingham justo antes del descanso. Noruega creyó que el balón había golpeado uno de los cables que sostienen la cámara cuando fue despejado hacia el campo contrario. Unos pases más tarde, Bellingham anotó. La FIFA afirmó que, según los datos de su chip de balón, este no golpeó el cable. Las imágenes de vídeo parecían mostrar que el balón cambiaba de trayectoria“.