El Consejo Supremo de Medios de Comunicación de Egipto prohibió este miércoles al seleccionador de fútbol Hossam Hassan aparecer “en todos los medios de comunicación” por infracciones relacionadas con su vida privada, luego de que el técnico, recién divorciado de sus dos esposas, protagonizara una serie de escándalos familiares que se viralizaron en el país. La medida, difundida a través de un comunicado publicado en la página de Facebook del organismo, entró en vigor de manera inmediata.
El consejo censor subrayó “la necesidad de que los medios de comunicación se adhieran a su decisión de no publicar ni debatir ningún contenido relacionado con disputas familiares ni secretos de la vida privada de ninguno de los ciudadanos, sin excepción”. Además, convocó a los representantes legales de un número indeterminado de portales por haber infringido los reglamentos de preservación de la vida privada.
La misma prohibición recayó sobre Dina Mustafa, una de las dos exesposas del entrenador, conocida mediáticamente como Dan Adam. El organismo justificó la decisión en “el compromiso del consejo de asentar la adhesión de los medios de comunicación con los reglamentos profesionales y éticos, así como la preservación de la confidencialidad de la vida privada y moral pública”.

Mustafa fue la segunda esposa de Hassan, quien la denunció recientemente al sostener que estaba casada de manera simultánea con dos hombres, ya que no se había divorciado de forma oficial de su primer marido cuando contrajo matrimonio con el técnico en 2015. La ley egipcia permite la poligamia solo para los hombres, lo que posibilitó que Hassan mantuviera dos matrimonios de forma paralela hasta su reciente separación de Howaida al Gharbawi, su primera esposa, con quien estuvo casado más de 30 años.
El quiebre definitivo entre Hassan y Al Gharbawi se produjo tras una serie de disputas públicas entre ambas mujeres. El episodio central ocurrió en agosto, cuando Al Gharbawi y Mustafa protagonizaron un violento altercado en un hotel de la costa norte egipcia, frente al propio entrenador. La disputa comenzó con un cruce verbal dentro de una cafetería del establecimiento y derivó en una pelea física con golpes y objetos arrojados, según relató el medio árabe Al Arabiya. Numerosos testigos intentaron separar a las mujeres sin éxito inmediato, lo que obligó a la intervención de la policía local, convocada por el personal del hotel.

En medio del caos, Hassan sufrió un desmayo y debió ser asistido por personal médico ante la preocupación de los presentes, quienes grabaron la escena y la difundieron rápidamente en redes sociales. La imagen del técnico, entonces de 60 años, se convirtió en tendencia en la prensa egipcia. Ibrahim Hassan, hermano gemelo del entrenador, intervino para calmar los ánimos y evitar que el conflicto escalara a instancias legales de mayor gravedad.
Tanto el entorno de Al Gharbawi como el de Mustafa presentaron denuncias formales ante la policía por agresiones cruzadas, aunque horas más tarde ambas partes decidieron retirar las acusaciones, lo que impidió que el caso avanzara en los tribunales.
El episodio se produjo en un momento de alta exposición pública para Hassan, que había conducido a Egipto en el Mundial 2026, donde su selección quedó eliminada tras una remontada de Argentina en un partido marcado por la polémica arbitral. Durante ese encuentro, el técnico utilizó el gesto oficial de la FIFA contra el racismo —cruzar los antebrazos en forma de X— en medio de una airada protesta contra el árbitro François Letexier, lo que generó un intenso debate mediático. Incluso, fue sancionado por sus dichos en conferencia de prensa.
Hassan, de 60 años, asumió la conducción de la selección egipcia en febrero de 2024 y su vínculo con el cargo fue renovado hasta 2030.










