Maxi López recordó la tensión que se vivió en el Barcelona tras la entrega del Balón de Oro 2010, el premio que Lionel Messi obtuvo por segunda vez consecutiva en una ceremonia celebrada en Zúrich el 10 de enero de 2011 y en la que el podio quedó integrado por tres futbolistas formados en las categorías juveniles del club catalán: el rosarino, Andrés Iniesta y Xavi Hernández. Además, dio detalles de lo que sucedió el día siguiente en los entrenamientos.
El ex futbolista argentino relató que, durante el viaje de ida hacia la gala, el ambiente dentro del avión privado del Barcelona era de euforia colectiva. Según su versión, los jugadores españoles del plantel daban por hecho que el trofeo quedaría en manos de Iniesta o de Xavi, ya que consideraban que Messi ya contaba con un Balón de Oro en su palmarés y que correspondía repartir el reconocimiento. “Fueron todos felices y contentos”, describió López sobre ese tramo del trayecto.
La situación cambió por completo en el regreso. De acuerdo con el relato de López, cuando se confirmó que el premio quedaba nuevamente en poder de Messi, “había una tensión adentro del avión privado del Barcelona que se cortaba”. El ex delantero sostuvo que esa atmósfera reflejaba la expectativa frustrada de parte del plantel catalán, que esperaba ver premiado a alguno de los dos mediocampistas españoles tras la conquista del Mundial de Sudáfrica 2010.

López, que supo ser compañero de los tres implicados durante su etapa en el conjunto catalán, añadió un episodio posterior, ocurrido al día siguiente durante los entrenamientos del equipo. Según contó, en los habituales partidos reducidos que se disputan en las prácticas, Messi tuvo una actuación que sorprendió a sus propios compañeros. El exjugador remarcó que no presenció la escena de manera directa, sino que la conoció a través del relato de un defensor que, según sus palabras, “se casó con una cantante famosa”. Aunque no dio precisiones, la descripción le cabe perfectamente a Gerard Piqué.
Ese testimonio, reproducido por López, describió una actuación fuera de lo común del rosarino: “Les pegó tal paseo a todos, pero a todos, de una manera…”, habría dicho el defensor, quien agregó: “Yo nunca lo vi así. Mirá, nunca lo vi así”. López interpretó ese comentario como una respuesta directa a las dudas que, a su entender, habían surgido dentro del vestuario tras la definición del premio. “Como si hubiera dudas, ¿entendés? O sea que era el mejor de todos, lejos”, cerró.
La votación de 2010 ubicó a Messi en el primer lugar con el 22,65% de los votos, seguido por Iniesta con el 17,36% y por Xavi con el 16,48%. Los tres habían surgido de la cantera del club y compartieron podio en una gala que también contó con la presencia del entonces técnico Pep Guardiola y de otros jugadores del plantel, como Carles Puyol, Gerard Piqué y David Villa, que integraban junto a los nominados el equipo ideal de la FIFA de ese año.
Tiempo después, Xavi, quien supo dirigir al Barcelona, se refirió públicamente a aquella definición y explicó que la votación española se había dividido entre numerosos candidatos: “Estábamos Iniesta, yo, Villa, Casillas, Pique, Ramos… Éramos muchos”. El exmediocampista sostuvo además que, pese a la expectativa generada, consideraba justa la elección final: “Cuando estábamos Iniesta, Messi y yo para ganar, salió el sobre que decía Messi y sentí justicia, mi sensación es que el fútbol hace justicia dándoselo al mejor futbolista del momento y de la historia”.










