Se viene un clásico de la Fórmula 1 y se trata del Gran Premio de Mónaco en las calles del Principado, donde los monoplazas corren desde 1929, dos décadas antes del nacimiento de la Máxima. Sede de carreras inolvidables por los golpes de escena que puede entregar un circuito urbano, este fin de semana el argentino Franco Colapinto volverá a correr allí de “local”, ya que reside en Montecarlo.
El piloto de Alpine es el undécimo de nuestro país que corre en Mónaco y buscará sumar puntos por tercera carrera seguida. Viene de conseguir su mejor resultado en la Máxima al terminar sexto en Canadá. En las 71 ediciones anteriores hubo diversos resultados de nuestros compatriotas y dos de ellos llegaron a ganar.
El repaso histórico incluye desde la primera edición del Campeonato Mundial de Conductores en Montecarlo, que fue la segunda carrera de F1 y que marcó el debut de Ferrari, el 21 de mayo de 1950. Ese día, Juan Manuel Fangio venció con un Alfa Romeo. El Chueco volvió a imponerse en 1957, pero con una Maserati, en la temporada que logró su quinto título. Un detalle del balcarceño: en sus cuatro presencias en el Principado marcó la pole positions.

José Froilán González tuvo una aparición marcada por un episodio extraordinario en la primera carrera en 1950: con una Maserati largó en la primera fila junto a Fangio y al italiano Alberto Ascari. La carrera cambió tras una serie de choques en los que estuvieron involucrados nueve pilotos. González sufrió un incendio en su auto y padeció quemaduras leves.
Roberto Mieres, nacido en Mar del Plata, disputó el Gran Premio de 1955 con Maserati. El sábado logró un tiempo que lo dejó sexto. El domingo, cuando mantenía buen ritmo, una falla en el eje trasero de su Maserati lo obligó a abandonar en la vuelta 64.
Carlos Menditeguy, por su parte, corrió en 1957 con Maserati en su única presentación en el Principado. Charly había conseguido el séptimo lugar de la grilla con el auto número 36, aunque abandonó en la vuelta 51 por un accidente. Un año antes el porteño fue protagonista de una historia muy especial y fue su affaire con Brigitte Bardot.
El tucumano Nasif Moisés Estefano llegó a Mónaco en 1963 con un auto de la escudería del argentino Alejandro De Tomaso. No cumplió con las reglas y fue excluido antes de disputar la carrera.

Carlos Alberto Reutemann fue el argentino con más presencias en Mónaco en 77 temporadas de F1, con nueve participaciones. Lole, además, fue junto con Fangio uno de los dos compatriotas que ganaron allí. Fue el 18 de mayo de 1980, el día que domó su Williams con neumáticos para piso seco sobre el asfalto mojado por la lluvia que sorprendió en la parte final de la competencia.
El mismo fin de semana de la victoria del santafesino, Ricardo Zunino estuvo presente en Mónaco con un Brabham, pero el sanjuanino no pudo clasificarse entre los 20 habilitados para largar.
Ocho años más tarde, Oscar Rubén Larrauri le sacó agua a las piedras con su EuroBrun y se clasificó 18° entre 26 pilotos que pudieron formar parte. En carrera, Poppy abandonó por fallas en los frenos.

Una década más tarde fue el turno de Esteban Tuero, quien con un Minardi carente de competitividad fue 21° en la clasificación, pero en carrera el porteño sufrió un accidente en la subida de Beau Rivage a escasos metros de la largada.
En 2000 estuvo presente el platense Gastón Mazzacane, quien clasificó 22°, pero un choque en la vuelta 22 le impidió terminar.
Un cuarto de siglo pasó para que un argentino pudiera volver a correr en Montecarlo y fue el turno de Colapinto, quien en 2025 se clasificó 20° y logró culminar 13° en su segunda carrera con Alpine.
Con un pronóstico que anuncia buen tiempo para los tres días de actividad, se viene un fin de semana lleno de glamour en Mónaco, que será la sexta fecha de la temporada, en la que Franco Colapinto buscará sumar puntos en cuatro fines de semana.










