Paola Suárez analizó el presente del tenis femenino argentino: “Están para jugar contra cualquiera”

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Paola Suárez regresó a Roland Garros 14 años después, esta vez en su rol de capitana de la Selección Argentina Femenina de Tenis

Catorce años después, Paola Suárez decidió volver a Roland Garros, el lugar que alguna vez la hizo feliz: allí se consagró campeona en cuatro oportunidades en dobles y llegó a las semifinales en singles en una ocasión. Esta vez, lo hizo en su rol de capitana de la Selección Argentina Femenina de Tenis, y pudo seguir de cerca a las jugadoras nacionales que participaron en el Grand Slam francés.

En sus días en el certamen del Bois de Boulogne, Suárez siguió los pasos de Solana Sierra, que alcanzó la tercera ronda tras dos victorias resonantes. También acompañó a las jugadoras que disputaron la clasificación y forman parte del elenco estable del equipo argentino, como Luisina Giovannini, Lourdes Carlé, Julia Riera y Jazmín Ortenzi.

“A las chicas las vi muy bien, a un buen nivel, tanto cuando ganaron los partidos como cuando los perdieron. Fueron encuentros muy intensos, muy parejos. Creo que pueden enfrentar a cualquier jugadora y hacerlo bien. Quizás alguna de ellas esté un escaloncito más arriba, pero estoy segura de que cada una puede dar mucho más de sí. Eso me pone súper contenta”, sostuvo la capitana en diálogo con Infobae.

Suárez fue una de las tenistas más importantes de la historia: alcanzó el número 1 del ranking mundial de dobles en septiembre de 2002, conquistó 44 títulos WTA -ocho de ellos de Grand Slam-, obtuvo una medalla olímpica -en Atenas 2004– y también se destacó en singles: fue número 9 del mundo en junio de 2004.

En febrero, Suárez asumió en reemplazo de Mercedes Paz y dos meses después, en su debut al frente del equipo, logró la clasificación a los Playoffs de la Billie Jean King Cup. La próxima serie será frente a Japón, de visitante, en noviembre. Mientras tanto, la capitana intenta generar cercanía con las jugadoras.

En París, Paola Suárez acompañó de cerca a las tenistas argentinas y revivió recuerdos en un escenario clave de su carrera

“Me voy con una muy buena sensación por lo que vi de las chicas, que es a lo que vine. Mi prioridad es tratar de apoyarlas y estar cerca de ellas”, reflexiona.

Durante su paso por Roland Garros, Suárez evitó hablar con sus dirigidas sobre temas vinculados con la actividad del equipo nacional. “Un Grand Slam no es momento para afrontar ese tema. Están todas súper concentradas con sus equipos de trabajo y todos sabemos que estos son los torneos más importantes. No vi oportuno ponerme a hablar con ellas en ningún momento sobre esto”, aclaró.

Sin embargo, la capitana contó que el viaje les permitió acercarse a los entrenadores, algo que no había hecho previamente, ya que durante la Billie Jean King Cup disputada en Ibagué, Colombia, en abril pasado, las jugadoras viajaron sin sus colaboradores. “Me gustaría tener conexión con los entrenadores y poder hablar con ellos sobre algo que haya visto yo. Siempre desde el respeto y sin intención de entrometerme, que es algo que jamás haría, pero sí poder tener charlas post partido sobre cosas que tal vez vemos diferente y aportar algo, o que ellos puedan tomar algo de lo que yo les diga”, remarca.

Y profundiza: “En mi nuevo rol trato de transmitir tranquilidad a las jugadoras. Estar cerca de ellas, generar confianza y que, ante cualquier duda o cualquier cosa que me quieran preguntar, tanto ellas como los entrenadores, puedan hacerlo y ver si mi respuesta les puede ayudar”.

Suárez destacó el profesionalismo de las argentinas. “Creo que, desde la experiencia, sea por haber jugado tantos Grand Slams y series en la Billie, puedo llegar a plantear algunas cosas y darles algunas herramientas. Igualmente, hoy cada una tiene sus entrenadores, preparadores físicos, psicólogos. La verdad es que las veo súper armadas a cada una y eso es buenísimo”.

Suárez reside actualmente en España, donde dirige la academia Pro Tenis de Oviedo, enfocada en la formación de jugadores desde la iniciación hasta la alta competencia. Su visita a Roland Garros también tuvo una carga emocional: en París vivió algunos de los momentos más importantes de su carrera como tenista. “Volver a este lugar me generó una felicidad absoluta. Muchos recuerdos vinieron a mi cabeza. Roland Garros me dio muchas alegrías”, señaló.

En el Abierto francés, la pergaminense ganó cuatro trofeos -en 2001, 2002, 2004 y 2005- junto a la española Virginia Ruano. En 2004, además, alcanzó las semis en individuales.

“Me marcaron mucho mi primera final de juniors, el primer torneo de dobles que gané y mi única semifinal de singles en un Grand Slam”, enumeró.

El regreso, además, tuvo un detalle especial: “En este viaje me acompañaron mis hijos y me hace feliz compartir esos recuerdos con ellos”.

Paola Suárez valoró el nivel mostrado por las tenistas argentinas en Roland Garros y destacó el potencial de crecimiento del grupo de cara a los próximos desafíos

Suárez observó varias modificaciones en el predio respecto de su última visita, en 2012. “Las canchas de práctica, por ejemplo, ahora casi todas tienen tribunas. En su momento también tenían, pero eran estructuras temporales. En la Suzanne Lenglen antes se entraba por un túnel y ahora se entra por los costados”.

“Los adoquines de toda la parte común entre las canchas ahora son baldosas. También el restaurante y la parte exterior de la Suzanne Lenglen tienen techo. Antes no lo tenían. La verdad es que encontré muchos cambios. Todo lo hicieron para mejorar”, indicó.

Sin embargo, hay algo que permanece inalterable a los ojos de Suárez: el espíritu del torneo. “La sensación general sigue siendo la misma. La esencia de Roland Garros continúa intacta: la organización me parece impecable, me encanta. Incluso los ball boys y los jueces de línea siguen vestidos impecables, súper organizados. No me quedan palabras para decir lo lindo que me parece Roland Garros”.