El Gran Premio de Bahréin de Fórmula 1 2026 cambiará su escenario y contexto. Pasará del Circuito Internacional de Sakhir en medio del desierto al de Sepang, en Malasia, un lugar acostumbrado a las precipitaciones y donde se pronostica un 90 por ciento de lluvia para este fin de semana.
El escenario malayo volverá a ser sede de la Máxima luego de nueve años, cuando en 2017 se impuso Max Verstappen, con Red Bull. El trazado oriental se incorporó al calendario en 1999 y reemplazó a un histórico como Argentina, cuya última carrera fue el 12 de abril de 1998 con el triunfo de Michael Schumacher con su Ferrari.
¿Por qué la carrera de Bahréin se correrá en Malasia? Debido al conflicto en Medio Oriente, Federación Internacional del Automóvil (FIA) y Formula One Management (FOM), empresa dueña de los derechos comerciales de la Máxima, decidieron trasladarla.
El conflicto impidió que Bahréin recibiera la cuarta ronda de la temporada, programada inicialmente entre el 10 y el 12 de abril. Ataques iraníes alcanzaron objetivos en el país, incluidas instalaciones de combustible situadas a pocos kilómetros del circuito, mientras que las restricciones al tráfico aéreo regional dificultaban la celebración segura del evento.

La FOM y la FIA anunciaron el 14 de marzo que tampoco se disputaría el Gran Premio de Arabia Saudita, previsto para la semana posterior.
El presidente y director ejecutivo FOM, Stefano Domenicali, sostuvo entonces que la cancelación era inevitable: “Aunque fue una decisión difícil de tomar, lamentablemente es la correcta en esta etapa teniendo en cuenta la situación actual en Oriente Medio”.
No hubo una carrera sustituta durante la primavera porque no existía tiempo suficiente para trasladar la organización a Europa. El calendario dejó así un intervalo de cinco semanas entre los Grandes Premios de Japón y Miami.
La vuelta de la F1 a Malasia se confirmó el 26 de julio, nueve años después de su última visita al país. Sepang alojará la carrera entre el Gran Premio de Azerbaiyán, previsto para el 26 de septiembre, y el de Singapur, que se correrá el 11 de octubre.
Ausente en el calendario durante casi una década, Sepang será nuevo para 12 pilotos actuales de la F1, entre ellos el argentino Franco Colapinto. Sumado al efecto climático, será un gran desafío para el piloto de Alpine que a su vez penalizará con cinco posiciones en la grilla de partida por la sanción tras su choque a su compañero de equipo Pierre Gasly en Azerbaiyán.
La cercanía entre los dos escenarios asiáticos fue una de las razones para elegir el trazado malasio: Sepang y Singapur están separados por unos 320 kilómetros. La ubicación permite formar un triplete de carreras sin obligar a los equipos a un desvío logístico considerable.
El circuito fue una cita habitual del campeonato entre 1999 y 2017 y fue construido específicamente para grandes premios. Domenicali destacó la capacidad de respuesta de los organizadores: “Una vez más, el deporte ha demostrado su capacidad para adaptarse, encontrar soluciones y cumplir, creando un momento emocionante para todos los que siguen F1”.
El presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, describió el retorno como “un testimonio de nuestra estrecha relación con la Motorsports Association of Malaysia, el compromiso continuo del Gobierno de Malasia y la fortaleza de la cooperación internacional dentro de nuestro deporte”.

El acuerdo entre FOM, la FIA y los gobiernos de Bahréin y Malasia mantiene al reino del Golfo como anfitrión nominal de la prueba. Gulf Air, la aerolínea nacional bahreiní, seguirá como patrocinador principal, mientras que las entradas se comercializarán a través del sitio web del Bahrain International Circuit.
Bahréin también fijará los precios y recibirá los ingresos por la venta de boletos, de acuerdo con el Sepang International Circuit. Gulf Air prevé habilitar vuelos directos entre Bahréin y Kuala Lumpur para el fin de semana de competencia.
El director ejecutivo del Bahrain International Circuit, Shaikh Salman bin Isa Al Khalifa, celebró el anuncio: “La respuesta de los aficionados y de los implicados en el deporte desde que anunciamos el Gran Premio de Bahréin en Malasia ha sido increíble. Los aficionados ahora tienen la oportunidad de asegurarse de formar parte de esta pieza única de la historia de la F1”.
La F1 ya tuvo carreras disputadas fuera del país que les daba nombre, aunque en distancias mucho menores. El Gran Premio de Suiza de 1982 se corrió en Dijon, Francia, tras la prohibición suiza de carreras en circuito posterior al desastre de Le Mans de 1955; el de San Marino se celebró en Imola, Italia, entre 1981 y 2006, y Nürburgring fue sede del Gran Premio de Luxemburgo en 1997 y 1998.
Sebastian Vettel conserva el récord de victorias en el circuito, con cuatro, que también fue escenario del regreso de Michael Schumacher tras una fractura de pierna en 1999 y de la falla de motor que le costó a Lewis Hamilton puntos decisivos en la lucha por el título de 2016.
La prueba de 2026 tendrá 56 vueltas y una distancia total de 310,418 kilómetros. Mercedes, que lidera el Campeonato Mundial de Constructores y el de Conductores con Kimi Antonelli, anunció una gran mejora para Malasia, mientras que las carreras de Qatar y Abu Dhabi aún dependen de la evolución de la situación en Oriente Medio.










