Condenaron a Leo Cohen Arazi por la prostitución de chicos en las inferiores de Independiente: el insólito fallo de la Justicia

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Leonardo Cohen Arazi en una foto durante su estadía en prisión

El ex relacionista público Leonardo Cohen Arazi realizó un acuerdo con la Justicia y fue condenado en el caso que investigó el abuso y prostitución de jugadores juveniles de Independiente, con hechos ocurrido en 2017, donde los menores que vivían en la pensión de Independiente eran contactados por redes sociales para encuentros en Palermo con canjes de sexo oral por plata y botines.

Así, nueve años más tarde, Cohen Arazi pactó una pena de diez años de prisión en un juicio abreviado en el Tribunal N°3 de Lomas de Zamora, según el fallo al que Infobae accedió de forma completa. Ya otros cinco acusados habían sido condenados en años previos. Cohen Arazi, que supo vincularse al boliche Esperanto, a Ricardo Fort y a participantes de Gran Hermano, era el último en la lista.

El fallo -que fue firmado el 3 de marzo pasado, pero trascendió en las últimas horas- refleja el acuerdo entre la defensa de Cohen Arazi y la fiscal Viviana Giorgi, tras una investigación de la ex fiscal María Soledad Garibaldi, hoy camarista. La palabra “pedofilia” o “pedófilo” aparece seis veces en el texto de 46 páginas. Se contaron siete víctimas de Cohen Arazi, con hechos cometidos entre marzo y diciembre de 2017.

La pensión de Independiente, donde vivían las víctimas

La calificación completa es monstruosa, propia de un proxeneta, un cafisho: promoción de la prostitución agravada por cometese mediando abuso de una situación de vulnerabilidad y ser la víctima menor de 18 años. En la lista hay un joven mayor de edad, por el que también fue acusado. La calificación conlleva una pena de 10 a 15 años de prisión según el cómputo del Código Penal. Cohen Arazi -que terminó preso en un penal bonaerense en 2018- irá a la cárcel en su casa. No solo eso: saldrá de ella casi todos los días de su vida.

La condena estableció que Cohen Arazi gozará de prisión domiciliaria en un departamento porteño. También, que tendrá salidas laborales seis días por semana, para cumplir turnos de ocho a diez horas. No trabajará en una discoteca, como en otros años: atenderá un maxikiosco en Sarandí durante la noche, con un franco móvil por semana. O sea, irá de casa al trabajo, sin viajar para sus vacaciones, algo que le pasa a la mayoría de sus argentinos. Entre las reglas de la condena, le impusieron la redundante ”prohibición de desempeñarse laboralmente en cualquier tipo de establecimiento o entidad deportiva y/o educativa donde asistan y/o alberguen menores de edad”.

Cohen Arazi en sus redes sociales, foto posteada en 2022

Las pruebas de la condena

Cuatro años atrás, Cohen Arazi se mostraba en su cuenta de X libre y de viaje, con tragos en su mano. Aseguraba ser “reiki master” y “terapeuta floral” en su bio de Instagram. Hoy, a los 50 años, contesta cadenas de oraciones y postea varias fotos de Lionel Messi por día. Se registró como taxista y remisero en ARBA en 2024. Hoy, como tantos otros argentinos, le debe casi ocho millones de pesos a dos billeteras virtuales.

“Se me imputan seis hechos con seis mayores de edad y todos eran mayores de edad cuando yo tuve relaciones con ellos. Y no tuve relaciones; en sí tuve sexo oral y me cuidé siempre. Independientemente de eso, ellos me buscaban a mí y la plata que me pedían era para ir a un boliche a sacar una mesa de seis lucas en un vip. No era por vulnerabilidad económica», afirmó Cohen Arazi en marzo de 2018 en el programa Los Ángeles de la Mañana. El fallo determinó que al menos cuatro de siete víctimas eran menores al momento de los hechos.

Cohen Arazi fue condenado por una serie de pruebas clave. En la lista se encuentran, las declaraciones de las víctimas, así como de sus propios padres y madres, que hablaron en la causa sobre la situación económica, social y emocional de los chicos, con sus carencias y dificultades. Los chicos también atravesaron pericias psicológicas. Sus relatos ante especialistas fueron valorados como veraces e indicativos de un daño compatible con un ataque sexual.

Uno de ellos aseguró en aquellas entrevistas: “Leo nos quería conocer, ahí aceptamos. Un día que no teníamos plata para salir fuimos a la casa de Leo a comer. Hacíamos la previa ahí y después al boliche. primero nos daba vergüenza entrar a la pieza. El cordobés era la paloma mensajera. Tomamos un trago, entonados, tomamos coraje y entramos, separados”.