
La crecida del río Uruguay generó fuertes consecuencias en la provincia de Misiones, donde al menos 41 familias debieron ser evacuadas en El Soberbio. Además, se dispuso el cierre del acceso a la Garganta del Diablo, uno de los principales atractivos de las Cataratas del Iguazú. La situación se mantiene bajo monitoreo permanente mientras continúan las lluvias en la región y crece la preocupación en las zonas ribereñas del noreste argentino.
Las lluvias intensas que desde hace varios días afectan el sur de Brasil y el noreste de Argentina provocaron un rápido aumento en los caudales de los principales cursos de agua de la región. Como resultado, el río Uruguay superó los niveles habituales y obligó a desplegar operativos de emergencia para asistir a las familias que residen en áreas bajas y vulnerables a inundaciones.

Grupos familiares debieron abandonar sus hogares y fueron alojados en centros preparados para emergencias. El intendente confirmó que los equipos municipales, con apoyo de la provincia y la Defensa Civil, mantienen la asistencia a los damnificados y continúan trabajando en la provisión de alimentos, ropa y elementos esenciales. Además, se montaron operativos de vigilancia en los barrios más cercanos al cauce del río, donde el agua llegó a inundar calles y viviendas.

En paralelo, otras localidades ribereñas enfrentan escenarios de alerta. La localidad de Panambí activó su protocolo de evacuación tras el avance del río Uruguay, que alcanzó los 9 metros durante la tarde del jueves. Las autoridades municipales declararon el inicio de la etapa de evacuación a las 16, aunque precisaron que los primeros traslados de familias solo se realizarán si el nivel del agua llega a los 12 metros, umbral previsto para la jornada siguiente.
El intendente de Panambí, Rosendo Fuchs, explicó que el municipio mantiene un seguimiento constante sobre la evolución del caudal y continuará brindando información a la comunidad. Mientras tanto, la Policía de Misiones refuerza patrullajes preventivos y colabora con las autoridades locales en la asistencia a los vecinos de las zonas más comprometidas por la crecida.
Cerraron el acceso a la Garganta del Diablo
El cierre del acceso al circuito de la Garganta del Diablo en las Cataratas del Iguazú se dispuso por el caudal del río, que superó los 8.500 metros cúbicos por segundo. La decisión fue tomada por la Administración de Parques Nacionales y la empresa concesionaria Iguazú Argentina, en coordinación con los guardaparques, como parte de los protocolos de seguridad ante el incremento del nivel del agua. El cierre se comunicó a operadores turísticos y al público, y se mantendrá hasta que las condiciones permitan un control y una evaluación segura del estado de las pasarelas.

El fenómeno se produjo luego de intensas lluvias en la cuenca alta del río Iguazú, especialmente en el sur de Brasil, y fue atribuido a la influencia del fenómeno meteorológico de El Niño. El área técnica del parque realiza un seguimiento permanente de los registros hidrológicos para anticipar el comportamiento del río.
La crecida se produjo con rapidez y superó los valores habituales para esta época del año, lo que motivó la aplicación de los protocolos de cierre del circuito turístico. Por ahora, permanecen abiertos los circuitos Superior e Inferior, el Sendero Verde y el Tren Ecológico de la Selva.
Las autoridades locales y los organismos de emergencia, como la Defensa Civil y la Policía de Misiones, mantienen reuniones para coordinar acciones de asistencia y prevención en las zonas afectadas por las crecidas. El comportamiento del río responde a la acumulación de precipitaciones en la cuenca alta, lo que mantiene la posibilidad de nuevos incrementos del caudal si las lluvias persisten.










