La abogada Regina Borges relató la situación de Matías Pourrain, el futbolista argentino de 34 años detenido el jueves 6 de agosto por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos en el aeropuerto de Fort Lauderdale.
El jugador profesional del Miami United FC, contratado también como entrenador para las divisiones formativas de la Academia del club, iba a disputar una final cuando fue arrestado pese a tener permiso de trabajo y un trámite migratorio vigente.
La esposa del futbolista inició una campaña en GoFundMe para afrontar el pago de la fianza, cuyo monto mínimo es de USD 1.500, aunque la abogada estima que podría llegar hasta USD 5.000.

Borges dijo, durante una entrevista en TN, que tendrá una audiencia de fianza que, según estimó, se realizará el próximo miércoles a las 9.
El paso a paso de su detención
Borges advirtió, durante una entrevista en TN, sobre el trato recibido por su defendido y las condiciones en las que permanece en reclusión, mientras avanzan las gestiones para lograr su liberación bajo fianza.
Describió que los primeros días de detención fueron especialmente duros para Pourrain. El jueves 6 de agosto, tras ser separado del resto del plantel del Miami United FC en el aeropuerto, fue trasladado a un centro de procesamiento de ICE.

Allí permaneció tres días junto a 68 hombres en una celda de apenas cinco por 10 metros, sin posibilidad de recostarse ni de recibir visitas. La abogada explicó que, en ese lugar, Pourrain debió “dormir sentado” y soportó una alimentación que él mismo describió como “comida tampoco buena para perros”. Borges aclaró que la frase fue malinterpretada por algunos medios, pero subrayó el mal estado de los alimentos recibidos durante ese período.
En su relato, la letrada continuó diciendo que el domingo (9 de agosto), Pourrain fue trasladado a una cárcel estatal, donde las condiciones mejoraron. Borges pudo visitarlo y conversar con él durante varias horas. Según la abogada, aunque su defendido se encuentra más contenido, sigue “muy asustado” por el entorno y el trato, ya que comparte celda con personas detenidas por delitos comunes, pese a no contar con antecedentes penales.

El procedimiento incluyó el uso de cadenas en brazos y piernas, una práctica habitual de ICE que, según Borges, se aplica a todos los detenidos sin evaluar su historial, mientras la familia y el entorno de Pourrain sostienen que el jugador ingresó legalmente a Estados Unidos y dispone de un permiso de trabajo vigente.
El trámite migratorio de Pourrain se encuentra en curso ante las autoridades de inmigración. Y la abogada subrayó que el caso no tiene resolución definitiva: “No está aprobada, pero tampoco está negada”.
La defensa ya presentó la moción correspondiente y probó los vínculos de Pourrain con el estado de Florida como parte de la estrategia para obtener su liberación provisional.
Borges además relató que, según conversaciones con agentes y allegados al organismo, existe una presión institucional por cumplir una cuota diaria de detenciones, en línea con directivas de la administración Trump, que aspira a deportar un millón de personas en 2026.










