
A casi 22 meses de la tragedia, las familias de las víctimas del derrumbe del Apart Hotel Dubrovnik en Villa Gesell difundieron una carta pública en la que expresaron su rechazo a los planteos de las defensas particulares, que intentaron desligar a los principales involucrados de la causa. Asimismo, exigieron avances y mayor celeridad en el proceso.
De acuerdo con el escrito al que tuvo acceso Infobae, los familiares manifestaron su “profundo rechazo” a las estrategias que, según describieron, buscan “eludir responsabilidades” en torno al caso. “Hiere nuestra memoria y dilata el proceso judicial”, apuntaron.
Previo a esto, el abogado de la sociedad propietaria del hotel y de su directorio, Alejandro Baldini, habló de supuestas influencias políticas sobre el expediente y defendió la situación procesal de sus representados, quienes actualmente se encuentran entre los cinco imputados.
Por este motivo, las familias de las nueve víctimas sostuvieron que “la responsabilidad por este hecho evitable es compartida” y que esperaban que la Justicia determine el grado de culpabilidad de cada actor involucrado. Así, apuntaron contra los propietarios del hotel, los profesionales técnicos y a las autoridades municipales que, según los familiares, debieron controlar y fiscalizar las obras.

“Exigimos al Poder Judicial que actúe con celeridad, rigurosidad y absoluta independencia legal”, reclamaron al señalar que no permitirán que “chicanas técnicas” desvíen el foco de la causa. Por esto, advirtieron su compromiso de continuar “unidos y movilizados” hasta obtener condenas firmes y ejemplares para cada responsable.
Camino a cumplirse dos años de la madrugada del 29 de octubre de 2024, cuando se produjo el colapso de la estructura donde funcionaba el hotel, la causa judicial no tuvo grandes avances. Esta expuso un entramado de irregularidades en torno a las obras realizadas en el inmueble antes del siniestro.
El Apart Hotel Dubrovnik estaba ubicado en Avenida 1, entre calle 103 y Avenida Buenos Aires, a poco más de una cuadra del mar. Contaba con 43 habitaciones, dos cocheras cerradas, piscina, parque de más de 600 metros cuadrados, salón de usos múltiples con televisión por cable, parrillas, servicio de mucama y seguridad privada.
El establecimiento fue fundado en 1986 por una pareja croata que, tras casarse, migró a Argentina y eligió Villa Gesell para radicarse. El nombre del hotel evocaba la ciudad natal de la esposa, Dubrovnik, que se sitúa en el sur de Croacia.

El colapso ocurrió cerca de la 1 de la madrugada. El jefe del equipo de rescate, Hugo Piriz, precisó que al momento del siniestro se alojaban entre siete y diez personas. Mientras los Bomberos Voluntarios de Villa Gesell y dotaciones de localidades cercanas trabajaron durante días en las tareas de remoción, una de las personas atrapadas logró comunicarse para avisar que no estaba sola, lo que obligó a extremar los cuidados durante el operativo.
Aunque el intendente Gustavo Barrera informó que el hotel tenía planos aprobados y permiso de obra únicamente para la parte delantera, se confirmó que el derrumbe se produjo en el fondo del edificio. Vecinos habían alertado sobre trabajos en el interior, lo que fue confirmado por las autoridades. Nicolás Valdéz, director de Inspección de Edificios, indicó que solo estaban autorizadas tareas de pintura y cambio de aberturas, sin contemplar modificaciones estructurales.
Entre las víctimas se hallaban Fabián Ciocchini, de 84 años, y su esposa María Josefa Bonazza, quien sobrevivió al derrumbe, pero murió semanas después de recibir el alta. Antes de morir, Bonazza relató a medios locales que permaneció junto a su esposo durante el siniestro y recordó los 48 años que compartieron juntos.
También murieron María Rosa Stefanic —antigua propietaria y residente del hotel— y su sobrino Nahuel, de 25 años; Javier Fabián Gutiérrez, carpintero de Merlo; Ezequiel Matu, plomero de Mar del Plata; Mariano Troiano, de 47 años; Ezequiel Chapsman, albañil de Batán; y Dana Desimone, pareja de Nahuel y empleada del lugar.
La investigación penal se tramita en la Fiscalía N° 6 de Villa Gesell, que analiza posibles responsabilidades de profesionales, propietarios y contratistas por la ejecución de obras sin habilitación municipal. La abogada Graciela Bravo, representante de la familia de María Rosa y Nahuel, afirmó que “las obras en ejecución carecían de permiso vigente y habían sido objeto de una orden de paralización municipal que fue desoída”.
Hasta la fecha, seis personas están imputadas por el delito de estrago doloso agravado, aunque ninguna fue detenida. Según un informe técnico del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), se concluyó que la estructura original del edificio no presentaba deterioro ni fallas de diseño.
Por este motivo, se cree que las causas del colapso se relacionan con intervenciones posteriores, como la instalación de ascensores y la modificación de tabiques de hormigón armado, que alteraron la carga estructural del inmueble. Además de la investigación penal, hay un expediente civil en trámite donde las familias reclaman una reparación integral por daños materiales y morales.










