
El sacerdote Alejandro Nicola, investigado por presuntos abusos sexuales contra niños en un jardín de infantes de Villa Carlos Paz, se presentó este lunes en Tribunales II para una evaluación psicológica dentro de la causa judicial.
Las medidas fueron ordenadas por la fiscal Jorgelina Gómez, quien concentra la investigación de todas las denuncias. El caso se encuentra bajo secreto de sumario.
Mientras Nicola era sometido a la primera de las evaluaciones psicológicas pautadas para esta semana, familiares de los niños denunciantes aguardaron al imputado a la salida de la sede judicial con 13 mochilas de niños, acompañadas por carteles con pedidos de justicia. El reclamo también apunta a que haya avances en la causa, que ya cuenta con 13 presentaciones formales y seis entrevistas en cámara Gesell.
Al salir de la evaluación, Nicola fue abordado por los periodistas que aguardaban su salida de la sede judicial y evitó dar declaraciones. “No quiero decir nada. La acusación está en manos de mis abogados”, se limitó a responder ante la consulta de Telefé Córdoba, mientras dejaba el edificio.
En ese contexto, familiares de las víctimas lo rodearon y exigieron justicia por los menores abusados. “Ojalá que se haga justicia, que sea imputado y vaya preso”, se escuchó decir a una de las madres presentes en el lugar.
Transcurridos 17 meses desde que familiares de las víctimas realizaron las primeras presentaciones judiciales, los avances en la causa fueron pocos.
Cabe destacar que el sacerdote Nicola, que transita el proceso legal en libertad, había sido apartado sus funciones en junio de este año por el arzobispo de Córdoba, Ángel Rossi. Sin embargo, a fines de julio fue filmado mientras encabezaba una misa eclesiástica en la Catedral cordobesa.
La presencia del sacerdote fue registrada por algunos de los presentes en la sede religiosa, que lo identificaron de inmediato y procedieron a filmarlo para luego, indignados, compartir las imágenes en las redes.
“Es deplorable el accionar de la Iglesia. Darle un premio, poniéndolo en la Catedral, sacándolo de la escuela y mañana no sabemos dónde está. Es una burla para nosotros”, subrayó la madre de una de las víctimas durante una entrevista televisiva, unos días después de conocer las imágenes.
Según publicó La Voz en ese entonces, los asistentes tomaron fotos como prueba y detallaron que Nicola acompañó al párroco Javier Soteras. Asimismo, indicaron que el sacerdote leyó el Evangelio durante una de las misas.
Ante la ola de críticas y el repudio generalizado, el Arzobispado provincial emitió un comunicado en el que intentaron aclarar la situación y, llamativamente, respaldaron la presencia de Nicola en la misa.

“El Pbro. Alejandro Nicola se encuentra sometido a una investigación en sede judicial y en el ámbito canónico, procesos que se encuentran actualmente en curso y respecto de los cuales corresponde esperar el esclarecimiento de los hechos con el debido respeto al principio de inocencia y a los derechos de todas las personas involucradas”, comienza la nota firmada por el presbítero Soteras, quien aparece en la misa junto a Nicola en el video que encabeza esta nota.
A pesar de que fue separado del Jardín de Infantes Niño Dios de Villa Carlos Paz, el cura Nicola continuó ligado a la Iglesia debido a que, según indicaron desde el Arzobispado provincial, “no se encuentra suspendido del ejercicio de su ministerio sacerdotal ni impedido de celebrar la Eucaristía, razón por la cual su participación en esa celebración no implicó incumplimiento de una disposición canónica vigente”.
De cara a las misas que se celebrarán en la Catedral a futuro, Soteras anunció que la institución “actuará con la máxima prudencia”.
“Renuevo mi cercanía al Padre Alejandro y a quienes puedan sentirse afectados por esta situación y reafirmo el compromiso de la Catedral con la búsqueda de la verdad, el respeto de los procesos judiciales y canónicos, el cuidado de las personas y la plena colaboración con las autoridades competentes”, cerró Soteras.
En cuanto a la continuidad de la investigación, este jueves Nicola será sometido a una segunda evaluación psicológica por disposición de la fiscal Gómez.
Los hechos
Florencia, madre de una de las presuntas víctimas de Nicola, expresó su absoluto rechazo ante la reaparición del religioso, aunque al mismo tiempo reconoció que no le sorprende el accionar de la Iglesia.
“Existe la presunción de inocencia, pero él tenia un apartamiento preventivo. No lo podés poner en la Catedral de Córdoba, la iglesia más importante de la provincia, a dar una misa. Es una burla para nosotros”, reclamó la primera denunciante en diálogo con el canal de noticias TN.

Al ser consultada por su caso en particular, la mujer contó con evidente angustia que el calvario comenzó el 19 de mayo del año pasado, cuando retiró a su hija del jardín y le encontró una mancha importante de sangre. Así, llevó a la menor al hospital más cercano y dos pediatras de la guardia levantaron un protocolo preventivo. “La revisaron y me dijeron que era sangre vaginal”, recordó.
Con el miedo lógico de la situación, la niña estaba asustada y se negaba a ser revisada por los médicos. “En paralelo, otra mamá vivía una situación similar en la que nombraba a mi nena y decía que una persona le había hecho cosas a mi hija en el baño del colegio”, contó Florencia sobre el momento en que decidió formalizar la denuncia contra el párroco.
La Policía provincial tomó la denuncia en cuestión y se puso a disposición de la víctima y de su madre, pero desde la Iglesia ocurrió todo lo contrario. Al reunirse con Florencia, quien solicitaba las imágenes de las cámaras de seguridad del establecimiento, el representante legal de la escuela le respondió que esas filmaciones no estaban disponibles, que habían sido “borradas”.
En esa misma línea, recién en diciembre pasado -siete meses después de la denuncia- el apoderado del establecimiento notificó de la situación a Arquidiócesis de Córdoba. “Este año, hace dos meses, nos llamaron. Escucharon los relatos, pero no se pusieron a nuestra disposición”, sostuvo Florencia.
Sobre el desarrollo de la investigación, este viernes Nicola será sometido a pericias psicológicas en el edificio de Tribunales II de Córdoba capital. Fueron ordenadas por la fiscal a cargo de la causa, Jorgelina Gómez.










