
La Justicia concedió este lunes la excarcelación de Nicolás Payarola, el ex abogado de Wanda Nara acusado de cometer estafas millonarias contra sus propios clientes, luego de permanecer casi once meses detenido. La decisión fue adoptada por la jueza de Garantías N°3 de San Isidro, Andrea Rodríguez Mentasty, quien consideró que el tiempo que el imputado lleva privado de su libertad permitiría acceder al beneficio de la libertad condicional ante una eventual condena de hasta tres años de prisión.
Payarola recuperó la libertad y fue fotografiado junto a su abogado defensor, Gastón Marano, a la salida de la Unidad Penitenciaria N°61 de Melchor Romero, en La Plata, donde permanecía alojado desde fines de diciembre pasado.
Según la resolución judicial, a la que accedió Infobae, el ex letrado deberá cumplir una serie de condiciones, entre ellas entregar su pasaporte, presentarse semanalmente ante la Justicia y no mantener contacto con los denunciantes, víctimas y testigos de la causa.
Payarola había sido detenido el 27 de noviembre de 2025, en el marco de una investigación encabezada por el fiscal Cosme Iribarren, titular de la UFI de Benavídez. El 23 de diciembre, la misma magistrada que ahora dispuso su excarcelación le dictó la prisión preventiva por once hechos de estafa y distintas modalidades de defraudación.
A fines de ese mes, el acusado fue trasladado desde la Comisaría 2ª de Tigre a la Melchor Romero, en La Plata, donde permaneció alojado desde entonces.
El nuevo fallo se conoció luego de que su abogado defensor, presentara un pedido de excarcelación en el que sostuvo que la prisión preventiva se había vuelto desproporcionada por el tiempo transcurrido y el avance de la investigación.
En su presentación, el letrado argumentó que Payarola llevaba 326 días detenido y que la investigación penal preparatoria había concluido el 17 de septiembre pasado. Además, señaló que el 29 de ese mes la Fiscalía había solicitado la elevación de la causa a juicio.
Sin embargo, la jueza hizo lugar al pedido de excarcelación por un motivo distinto al planteado por la defensa. Consideró que, por los delitos que se le imputan, Payarola podría recibir una condena de hasta tres años de prisión y que el tiempo que ya pasó detenido debía tenerse en cuenta para decidir sobre su libertad.
La magistrada aclaró que se trata de una estimación realizada exclusivamente para resolver la situación cautelar del acusado y que no implica anticipar una eventual sentencia.

Otro de los elementos que tuvo en cuenta fue el avance del expediente. La Fiscalía ya dio por concluida la investigación y solicitó que Payarola sea juzgado por los hechos que se le atribuyen.
Para la magistrada, esta circunstancia modifica el escenario que había justificado su encarcelamiento preventivo, aunque no significa que hayan desaparecido por completo los riesgos procesales.
“Cuanto más se prolonga la privación de libertad, mayor debe ser la exigencia de justificar su necesidad”, sostuvo en otro tramo del fallo.
Finalmente, consideró que los riesgos existentes pueden ser controlados mediante obligaciones especiales, sin necesidad de mantener al acusado en prisión.










