
El ciudadano ruso Konstantin Rudnev, acusado de liderar una organización investigada por trata de personas en Bariloche, fue trasladado de urgencia al Hospital Naval Central de la Ciudad de Buenos Aires. El motivo fue una “desmejoría general” vinculada a una cirugía realizada a fines de mayo, mientras cumple prisión domiciliaria bajo monitoreo electrónico en la localidad bonaerense de San Vicente.
Según pudo saber Infobae, el traslado se produjo a pedido de su médico de cabecera, quien detectó un deterioro en su estado general. El defensor de Rudnev, Martín Sarubbi, notificó la novedad al juez de garantías el 7 de julio pasado, mediante un escrito incorporado a la causa. La Oficina Judicial del Distrito General Roca ordenó la notificación oficial a las partes y al magistrado.
De acuerdo con la documentación presentada, el cirujano E.C. examinó a Rudnev ese martes y constató hipertensión arterial y dolor en la región escrotal derecha. El examen físico reveló una masa “tensa, dolorosa y febril”, por lo que se indicó la internación inmediata en un centro de alta complejidad, recomendando drenaje quirúrgico y cobertura antibiótica.
El historial clínico incorporado al expediente señala que Rudnev fue sometido el 26 de mayo de 2026 a una hernioplastia con malla en la Clínica Monte Grande. En el seguimiento posquirúrgico, una ecografía realizada el 23 de junio detectó una “colección fluida multiloculada en región inguinoescrotal derecha compatible con hematoma en fase de organización”. La evolución fue desfavorable durante casi un mes y medio.

Mientras Rudnev permanece en observación, su defensa informó a la Justicia y a los organismos de control, incluyendo la Dirección de Asistencia de Personas bajo Vigilancia Electrónica (DAPVE) y la empresa de monitoreo electrónico. El objetivo fue “disipar cualquier duda respecto del cumplimiento de las pautas establecidas al momento de concederse la prisión domiciliaria”, según precisaron en el expediente.
El acusado cumple prisión domiciliaria en la provincia de Buenos Aires, bajo vigilancia electrónica, en el marco del proceso judicial iniciado tras su detención en Bariloche en 2025. El caso está bajo seguimiento del juez de garantías y la Oficina Judicial de la ciudad andina, que fue notificada del agravamiento del cuadro médico. El futuro inmediato del imputado depende de la evaluación médica en el Hospital Naval.
En paralelo, desde el entorno de Rudnev manifestaron preocupación por su estado de salud y aseguraron que, además de las complicaciones posquirúrgicas, padece protusiones en la columna vertebral, riesgo de parálisis, problemas cardíacos, hipertensión sostenida y un sistema inmunológico debilitado. También afirmaron que sufre infecciones recurrentes, dolores intensos y una pérdida progresiva de autonomía, un deterioro que atribuyen a su permanencia en prisión.
Los mismos voceros también cuestionaron la actuación del Ministerio Público Fiscal. Según sostuvieron, los fiscales se opusieron durante meses a concederle la prisión domiciliaria al considerar que no requería atención médica fuera del penal.

Además, afirmaron que un traslado anterior, realizado en un furgón, esposado, sin acceso al baño durante más de 24 horas y en bajas temperaturas, agravó su salud.
La tensión en torno a la situación de Rudnev se profundizó tras el fallo de la Cámara Federal de Casación Penal que revocó la prisión domiciliaria. Si bien esa resolución todavía no fue ejecutada, según el entorno del imputado, la fiscalía exige su cumplimiento y acelera el proceso para que regrese al penal, mientras la defensa sostiene que el cuadro clínico debe ser considerado antes de resolver un eventual traslado. Desde su entorno remarcaron que, durante el tiempo que lleva bajo arresto domiciliario, Rudnev no intentó fugarse.










