
En el marco de una causa por violencia familiar, un juzgado de la localidad misionera de Leandro N. Alem dictó una resolución sin precedentes en la provincia. El fallo dispuso ampliar las medidas de resguardo habituales para proteger también a los animales domésticos del grupo familiar de un hombre denunciado por amenazas para que no ejerza ningún tipo de maltrato, daño, hostigamiento o perturbación contra su pareja, sus hijos o sus mascotas.
La presentación judicial ante el Juzgado de Familia y Violencia Familiar N° 1 la realizó la abogada Micaela Pereira, quien solicitó formalmente que la prohibición de acercamiento y las herramientas de tutela incluyeran de manera expresa a los animales de compañía de su clienta.
El planteo se sustentó en el concepto de “familia multiespecie”, una perspectiva jurídica en constante crecimiento en diferentes jurisdicciones del país que reconoce a las mascotas como integrantes fundamentales del entorno afectivo y del núcleo familiar.
La resolución emitida por el Juzgado incorporó a las medidas de protección a los animales domésticos involucrados en el expediente: Otto, Apolo, Gala y Foxi.

Asimismo, la autoridad judicial determinó que el denunciado tiene prohibido retirar, trasladar o disponer de dichos animales mientras permanezcan vigentes las restricciones ordenadas en el proceso.
El argumento central de la solicitud advirtió que, en escenarios de violencia familiar, los animales de compañía suelen ser utilizados como un instrumento de presión, amenaza o castigo emocional hacia las víctimas directas.
Esta modalidad, descrita como violencia vicaria, se manifiesta cuando la agresión no se ejecuta de forma directa sobre el individuo, sino a través de los seres que este ama, cuida y considera parte de su entorno íntimo.
Con el fin de asegurar el efectivo cumplimiento de lo dispuesto, el Juzgado dio intervención a los organismos administrativos correspondientes. De este modo, ordenó la notificación urgente a través de la Dirección de Asuntos de Familia y Género de la Policía de Misiones para que tome conocimiento de la situación y garantice la seguridad de todos los integrantes del hogar, sin distinción de especie.

Este caso sentó un precedente de gran relevancia en la provincia de Misiones, ya que visibilizó una problemática que habitualmente queda fuera de los expedientes judiciales de violencia doméstica. La decisión abre una nueva vía de interpretación en la región al establecer que la protección integral de una víctima de violencia familiar puede requerir, de manera simultánea, el resguardo de sus animales de compañía.
“Este fallo no es sólo una victoria procesal, es un verdadero cambio de paradigma para Misiones. Desde la práctica del Derecho Animal y de Familia venimos sosteniendo que el sistema judicial debe comprender que la violencia machista también se ejerce lastimando a quienes las víctimas más aman, y eso incluye a sus animales”, expresó la abogada que planteó la medida, Micaela Pereira, en diálogo con el portal provincial El Territorio.
Y completó: “Hoy nuestra provincia da un paso inmenso al materializar la protección del vínculo humano-animal y frenar el uso de seres sintientes como herramientas de manipulación psicológica”.










