En teoría, la historia argentina del notorio mafioso turco Serkan Kurtulus, capturado en 2020 en Puerto Madero, se cerró esta semana, luego de seis años de contienda en la cárcel y en los tribunales argentinos. La historia que sigue, si es que Kurtulus está en lo cierto, puede ser mucho peor.
Ayer martes, según reveló Infobae, la Cancillería argentina finalmente emitió la orden ejecutiva de extraditarlo de vuelta a Turquía, donde un juzgado de Esmirna, su ciudad natal, lo busca desde 2016 por ser, literalmente, el jefe de una industria del terror político y el sicariato. Todas las instancias judiciales que le permitirían permanecer en el país, supeustamente, se habían agotado.
Kurtulus buscó durante años ser excarcelado y quedarse como refugiado en la Agentina. Asegura hace años que si vuelve a su país, lo torturarán, o lo matarán. Un mes después de su captura, aseguró al autor de esta nota desde la cárcel que “políticos de mi país me pidieron asesinatos” y que el partido AKP de Recip Erdogan le ordenó el crimen sicario del pastor opositor estadounidense Andrew Brunson, activo en Turquía, para pegárselo a otro opositor, un dato que se volvió una primicia mundial reproducida por medios como Fox News.
Para el mafioso, sin embargo, queda una carta, acaso desesperada. En las próximas horas, Kurtulus comenzará una nueva huelga de hambre en el penal de Ezeiza para protestar por la decisión, segun asegura su abogado defensor, Fabio Galante. ¿El objetivo? Sabotear su informe de salud para demorar su vuelta.

“Kurtulus no está en huelga de hambre”, asegura una fuente oficial. Sin embargo, su defensa asevera que comenzará después del almuerzo de hoy. No es la primera vez que Kurtulus lo intenta: ya lo había hecho en noviembre de 2020 y luego en 2021.
El Estado argentino comenzó su diálogo con la oficina de Interpol en Estambul para acordar su traslado poco después del anuncio de cancillería. Las instancias legales para que Kurtulus permanezca en el país se suponían agotadas. En 2021, la CONARE, que regula la situación de los refugiados en Argentina, le negó el status que buscaba. La Corte Suprema confirmó su extradición en noviembre de 2023. A fines de 2025, sufrió dos reveses en la Cámara Federal de Casación.
El abogado Galante afirma: “A Kurtulus lo requieren por once delitos de los cuales ocho estarían prescriptos según la legislación turca. Por ende, solo podría ser enjuiciado por tres”. Galante, también, asevera que queda una carta más, un trámite más en la lista, radicado en el Tribunal Superior de Justicia. Para Kurtulus, como en tantas otras situaciones del derecho penal, un tecnicismo se vuelve una esperanza.

“En el tramite en lo contencioso administrativo el abogado de confianza actuó como patrocinante, es decir sin poder, por ende, todos los escritos los firmaba Kurtulus con patrocinio letrado y el domicilio denunciado era el del complejo penitenciario», afirma el defensor.
“El abogado, por descuido, no impulsó el proceso por tres meses y le presentaron la caducidad de instancia y el juez la concedió”, sigue Galante. La Cámara en lo Contencioso Administrativo confirmó aquella caducidad.
“Cuando me entero presento recurso de inconstitucionalidad ante el TSJ de la Ciudad que es ahora la alzada previa a la Corte. Eso es lo que está en trámite”, sigue. El recurso de queja está en manos del juez Luis Lozano, según una notificación del TSJ del 6 de este mes, está a cargo del magistrado Luis Lozano. El patrocinio de galante fue reconocido al día siguiente, según documentos a los que accedió este medio.










