Un grupo de jóvenes y adolescentes organizó un torneo para “farmear aura” en la Plaza Mitre de Mar del Plata, pero fue víctima de un ataque con piedras y botellas durante el evento. El episodio ocurrió el lunes pasado, cuando los participantes se encontraban en la fase final del certamen.
La convocatoria reunió a decenas de chicos en las inmediaciones de avenida Colón, entre Hipólito Yrigoyen y San Luis, en pleno centro de la ciudad costera. Familias y espectadores acompañaron la jornada, que transcurrió con normalidad hasta los minutos finales. Sobre el final, la situación se tornó violenta cuando un grupo de adultos irrumpió en la plaza y arrojó botellas y piedras contra los menores que participaban en la competencia.

Videos difundidos en redes sociales muestran el momento exacto en el que los agresores lanzan objetos contundentes hacia los jóvenes. En ellos, testigos describieron que los atacantes se reían mientras perpetraban la agresión. “Le dieron a uno”, expresó un niño en medio de la confusión.
Al ataque inicial de los adultos se sumaron alrededor de tres adolescentes, quienes también arrojaron piedras y otros elementos recogidos del suelo. Algunos de los presentes intentaron detener la violencia y pidieron a los agresores que cesaran los ataques. “Eh, loco, paren”, gritó un espectador, mientras otros alentaban la situación con risas y comentarios.
A pesar de la gravedad del incidente, no se registraron heridos de consideración y la multitud se dispersó tras el final del evento. Tampoco se reportaron intervenciones policiales ni detenciones.
¿Qué es “farmear aura”?
El término “farmear aura” surge de la combinación de dos conceptos centrales en la cultura digital. Por un lado, está el verbo “farmear”, tomado del inglés “to farm”, habitual en videojuegos como League of Legends y Pokémon Unite para describir la acción de repetir tareas y acumular recursos o experiencia. Por otro, aparece “aura”, que en el lenguaje de la Generación Z representa el conjunto de atributos simbólicos que una persona proyecta: carisma, seguridad, magnetismo, estilo.
La viralización de este fenómeno se produjo a través de plataformas como TikTok, Instagram y X, donde los usuarios empezaron a utilizar frases como “+1000 de aura” o “perdió aura” para comentar y calificar comportamientos. La lógica es sencilla: cada acción puede sumar o restar aura, casi como si la reputación funcionara como un marcador de videojuego. Una respuesta ingeniosa, una pose original o una actitud segura pueden convertirse en formas de “ganar aura”, mientras que situaciones embarazosas o intentos fallidos de destacarse suelen interpretarse como “pérdida de aura”.

El impacto de la tendencia trascendió el mundo virtual. Durante 2026, comenzaron a organizarse batallas de farmear aura en plazas y espacios públicos de Brasil, Argentina, Bolivia, Perú y Paraguay. En estos encuentros, dos jóvenes se enfrentan cara a cara y buscan proyectar la mayor presencia posible a través de poses, miradas, movimientos y referencias a memes o figuras deportivas. El público —con aplausos y vítores— decide quién “farmeó” más aura.
A diferencia de otros desafíos virales que circularon en redes, las batallas de farmear aura no implican riesgos físicos ni actividades peligrosas. La competencia gira en torno a la actitud, el control de la imagen y la capacidad de sostener la compostura bajo presión.










