
Dos jóvenes fueron los protagonistas de un insólito choque en Centenario, una localidad cercana a la ciudad de Neuquén. Iban manejando un auto, perdieron el control en medio de una intensa helada y se incrustaron contra un pozo.
Todo ocurrió en la madrugada de este jueves, a la altura de una rotonda de la Ruta 7. En el vehículo Chevrolet Onix viajaban dos jóvenes de 24 y 28 años, ambos oriundos de Neuquén, cuando, por motivos que son investigados, perdieron el control y cayeron a un desagüe.
El hecho tuvo lugar cerca de las 3:00, cuando la ciudad registraba una temperatura de -8 ℃ y la circulación vehicular era casi nula. El Onix transitaba por la zona del Paso René Favaloro, un sector próximo al barrio Los Eucaliptus y al Casino Magic, cuando el conductor perdió el dominio del rodado y el vehículo cayó al canal de desagüe.

Cuando efectivos de la Comisaría Quinta llegaron al lugar, los dos jóvenes ya habían salido del vehículo por sus propios medios y se encontraban ilesos. Ninguno de los dos sufrió lesiones como consecuencia de la caída.
Los agentes procedieron a realizarle el test de alcoholemia al conductor, cuyo resultado arrojó 1,76 gramos de alcohol por litro de sangre, un valor que supera ampliamente el límite permitido por la legislación vigente. Como consecuencia, le retuvieron la licencia de conducir y le labraron las actas correspondientes.
Tras constatar la situación, las autoridades convocaron a los Bomberos Voluntarios de Centenario para intentar retirar el vehículo del desagüe. El personal utilizó el malacate eléctrico del móvil 19 y realizó distintas maniobras para sacar el rodado, pero la posición en que había quedado el Chevrolet Onix dentro del canal impidió que el operativo lograra su cometido. Ninguna de las técnicas aplicadas fue suficiente para remover el automóvil del lugar.

Ante la imposibilidad de extraer el vehículo con los medios disponibles, se determinó que iba a ser necesaria la intervención de una grúa particular para completar la tarea. Durante las primeras horas de la mañana del jueves, el Chevrolet Onix continuaba en el interior del desagüe, a la espera de que se coordinaran las tareas para su extracción definitiva.
Un camión perdió el control, cayó 300 metros por un acantilado y el conductor murió
Un brutal accidente provocó la muerte de un camionero en el paraje conocido como La Rinconada después de que perdiera el control de su camión y cayera 300 metros por un acantilado. El siniestro provocó que se llevara a cabo un amplio operativo en la Ruta 40 para que la calzada pueda quedar habilitada para la circulación.
Según informó LM Neuquén, el hecho ocurrió este miércoles por la tarde en la cordillera neuquina, en medio de una jornada marcada por condiciones climáticas adversas: nieve, hielo sobre la calzada, bajas temperaturas y viento blanco afectaban gran parte del territorio provincial.
Alrededor de las 16, el camión con acoplado que se dirigía a Junín de los Andes perdió el control mientras ascendía la cuesta. El vehículo cruzó el guardarraíl y cayó unos 300 metros por la pendiente, según consignó el portal Info Los Andes. La violencia de la caída provocó que el conductor fuera despedido del habitáculo, y su cuerpo quedó a unos 100 metros antes del lugar donde terminó el rodado. El chofer murió como consecuencia del accidente.
En el lugar se desplegaron efectivos de la División de Tránsito de la Policía, equipos de salud y Bomberos Voluntarios, quienes llevaron adelante las tareas de asistencia, rescate y peritajes para determinar la mecánica exacta del hecho. Las autoridades solicitaron a quienes transitaran por el sector hacerlo con extrema precaución, dadas las bajas temperaturas y la presencia de hielo sobre la calzada. La portación de cadenas era obligatoria en casi toda la provincia al momento del siniestro.










