“Nunca nada raro”: declararon la madre, la hermana y una amiga de Candela Arizaga en la causa contra Facundo Moyano

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La madre, la hermana y una amiga de Candela Arizaga declararon este lunes ante la Justicia en la causa contra Facundo Moyano y coincidieron en un punto central: ninguna dijo haber tenido conocimiento de episodios de violencia previos entre la joven y el ex diputado.

Los tres testimonios fueron recibidos por la fiscal Florencia Nocerez, a cargo de la investigación por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en contexto de violencia de género. Según pudo saber Infobae de fuentes del caso, las tres testigos describieron el vínculo entre Arizaga y Moyano como una “una pareja normal”.

Miriam Puntonet, madre de Candela, contó que sabía del noviazgo desde el verano y que incluso había conocido personalmente a Moyano. “Siempre me habló bien de él, yo nunca escuché nada de eso”, respondió cuando le preguntaron si antes del episodio investigado había sabido de alguna situación de violencia. También recordó que el 14 de febrero fue a comer a la casa del ex diputado y que luego fueron a un recital en la cancha de River.

Su hija Victoria Arizaga Morel declaró en el mismo sentido: “Estaban juntos, siempre todo bien, nunca nada raro. Ella contaba siempre que la relación estaba bien”. Consultada específicamente sobre si conocía algún antecedente de violencia entre ambos, respondió: “No, nada”.

Consultada acerca de la historia que publicó en sus redes y luego borró, la hermana de Candela Arizaga dijo: “Puse eso como pude haber puesto de cualquiera en general, no algo de Moyano en particular”

La hermana de Candela también explicó la historia que publicó en Instagram el día del episodio y que eliminó aproximadamente una hora después, en la que escribió: “Estos son los políticos que eligen, los mismos que después hablan de los derechos de las mujeres”. Ante la fiscalía sostuvo que la subió “en un estado de enojo” cuando se enteró de lo ocurrido y aseguró que no estaba dirigida específicamente contra Moyano: “Puse eso como pude haber puesto de cualquiera en general, no algo de Moyano en particular”.

Por último, Nicole Bizzozero, amiga de Arizaga, contó que conocía el vínculo desde sus comienzos y que Candela nunca le había relatado situaciones que la pusieran en alerta. “(Tenían) peleas, como boludeces de una pareja normal, nada que me llame la atención para ponerme en alerta como amiga”, afirmó. Según relató, cuando compartió encuentros con ambos los vio llevarse “bien como cualquier pareja común y corriente”.

Facundo Moyano y su abogado Miguel Molina

La última declaración de Candela

Las testimoniales de este lunes se produjeron una semana después de que la propia Arizaga volviera a presentarse en la fiscalía para ampliar y rectificar distintos puntos de su primera declaración.

En esa audiencia, la joven explicó que decidió regresar a la fiscalía después de reconstruir parte de lo sucedido junto a su familia. “Quería modificar cosas que me fui acordando, mientras hablaba con mi familia”, sostuvo.

Uno de los puntos estuvo relacionado con cómo recuperó el celular que había quedado en el departamento de Moyano. En su primera declaración había dicho que lo recibió en el hospital y que se lo habían llevado sus amigas. Sin embargo, rectificó esa versión y aseguró que Diego “Figa” Di Santo, custodio de Moyano, se lo llevó a su edificio después de que recibió el alta. En el acta quedó asentado, además, que fue su madre quien posteriormente la ayudó a recordar cómo había recuperado el teléfono.

Arizaga también negó la versión del policía que intervino aquella madrugada, quien había declarado que la joven manifestó haber sido víctima de violencia. “En ningún momento dije que me habían golpeado, ni que me tenían secuestrada”, aseguró. Según su relato, las primeras personas con las que habló estaban dentro de un colectivo y allí dijo que había consumido drogas, que estaba asustada y que se dio cuenta de que atravesaba algo “producto de un delirio, psicosis”.

La joven también dio precisiones sobre el consumo de cocaína durante las horas previas al episodio. “Yo no pude dormir y empecé ese lunes a consumir, durante el día dormí un ratito y después continué”, declaró.

Por último, contó que comenzó terapia dos veces por semana en Rosario y manifestó su voluntad de que se levanten las medidas de protección para poder volver a ver a Moyano. La fiscal le explicó los motivos por los que, por el momento, consideraba que no correspondía dejar sin efecto las restricciones.

La causa continúa bajo investigación de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N°3, a cargo de Florencia Nocerez, quien seguirá tomando testimoniales la semana próxima, según pudo saber este medio.