Recuperó la libertad el hombre acusado de planear un ataque contra su ex con bombas molotov: la trama detrás del caso

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El video dura poco más de un minuto, pero alcanza para mostrar el nivel de tensión que se vivió en las afueras de Junín durante la persecución policial a un hombre de 45 años sospechado de querer atacar a su expareja con bombas molotov. La secuencia se extendió por aproximadamente 10 kilómetros sobre la Ruta Provincial 65. Horas después, trascendió que dentro del vehículo llevaba un bidón con combustible y dos botellas con trapos preparados para ser utilizadas como explosivos caseros.

Detrás de esa escena, sin embargo, la investigación judicial revela una trama bastante más compleja. El protagonista es Martín Sebastián Salcedo: empleado de una empresa constructora y padre de una joven de 21 años. El día anterior al episodio había sido denunciado por su expareja por violencia familiar.

A partir de esa presentación, el fuero de Familia dispuso una restricción de acercamiento pero, según pudo saber Infobae de fuentes del caso, Salcedo todavía no había sido notificado formalmente de esa resolución al momento de la persecución. Recién tomó conocimiento de la medida una vez que fue aprehendido.

Pese a eso, y aunque la fiscalía pidió su detención, el juzgado interviniente rechazó el planteo y el hombre recuperó la libertad. La causa, a cargo de Nora Fridblatt, titular de la UFI Nº2 de Junín, sigue en trámite.

El agresor fue detenido pero quedó en libertad. La Justicia le impuso una restricción de acercamiento a su expareja

Todo comenzó en el cruce de avenida Alvear y Juana Azurduy, en la periferia de la ciudad bonaerense de Junín. Personal de la comisaría 2ª llegó al lugar luego de que un vecino alertara sobre la presencia sospechosa de un hombre dentro de un auto.

Cuando los efectivos se acercaron al Volkswagen Vento, el conductor aceleró bruscamente y escapó. La fuga derivó en una intensa persecución sobre la ruta, que terminó con Salcedo reducido y detenido por resistencia a la autoridad y daño agravado.

De acuerdo con las fuentes consultadas, recién después de aprehenderlo los policías encontraron dentro del vehículo el bidón con combustible y las botellas preparadas con trapos. El hombre tenía un antecedente antiguo “por lesiones leves o amenazas”.

En paralelo, el conflicto entre la expareja continúa bajo análisis en el fuero de Familia, donde evalúan si corresponde ampliar las medidas cautelares tras el episodio.

Dentro del vehículo el hombre llevaba un bidón con combustible y dos botellas con trapos preparados para ser utilizadas como explosivos caseros

La persecución quedó registrada parcialmente por un automovilista que filmó parte de la secuencia. En las imágenes que encabezan esta nota se observa cómo dos patrulleros intentan cercar el vehículo mientras el conductor realiza maniobras peligrosas para escapar.

El recorrido terminó a la altura del relleno sanitario de la zona, donde Salcedo chocó contra uno de los móviles policiales y cayó dentro de una zanja. Aun así, intentó continuar la fuga en dirección contraria.

En medio de esa maniobra, y ante la sospecha de que el conductor pudiera portar un arma u otro elemento peligroso, uno de los efectivos descendió de un patrullero y efectuó disparos contra el Volkswagen Vento. “¡No, lo mató, amigo! Le pegó un tiro en la cabeza”, se escucha decir al testigo que grabó la escena.

Tras el episodio, la Auditoría General de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad bonaerense ordenó que el policía que efectuó el disapro sea sometido a una evaluación psicológica.

El momento en que un policía disparó contra Salcedo para frenar su fuga

En Argentina, la violencia de género continúa mostrando cifras alarmantes. Según el Observatorio “Ahora Que Sí Nos Ven”, entre el 1° de enero y el 30 de abril de 2026 se registraron 80 víctimas fatales de violencia de género: 67 femicidios directos, 7 femicidios vinculados, 3 instigaciones al suicidio y 3 travesticidios/transfemicidios.

El relevamiento, elaborado a partir del análisis de medios gráficos y digitales de todo el país, también advierte que gran parte de los agresores eran parejas o ex parejas de las víctimas y que, en numerosos casos, existían antecedentes de denuncias o medidas judiciales previas.