Reinsertaron a dos ejemplares de aguará guazú en los Esteros del Iberá que habían sido rescatados en graves condiciones

0
2

Dos cachorros de aguará guazúKuarahy y Jasy, nombres que en lengua guaraní significan Sol y Luna— regresaron a los Esteros del Iberá tras más de nueve meses de rehabilitación en el Centro de Recuperación de Especies Temaikèn (CRET), en Escobar, provincia de Buenos Aires. La reinserción, concretada este miércoles 15 de julio, fue el resultado de un proceso de crianza que comenzó cuando los ejemplares tenían apenas 45 días de vida y pesaban 1,2 kilogramos cada uno.

Los dos animales habían sido hallados sin su madre en los Esteros del Iberá, en la provincia de Corrientes. Los rescató la Fundación Rewilding Argentina y los trasladó al Centro de Conservación Aguará, también en Corrientes, donde recibieron atención profesional durante un mes.

Una vez estabilizados, la derivación recayó sobre la Fundación Temaikèn, organización con más de dos décadas de trayectoria en la rehabilitación de esta especie y, en particular, en la crianza de cachorros.

Kuarahy y Jasy fueron hallados huérfanos en Corrientes cuando tenían 45 días de vida y pesaban 1,2 kilogramos

Lograr la crianza de dos aguará guazú huérfanos fue un gran desafío para la Fundación ya que eran muy pequeños cuando llegaron al CRET. Pero también es una gran satisfacción poder plasmar nuestra experiencia con esta especie y ver que podemos seguir aportando a su supervivencia”, afirmó Guillermo Delfino, coordinador del Programa de Especies Amenazadas de la Fundación Temaikèn.

Al ingresar al CRET, los cachorros recibieron un chequeo veterinario completo y fueron trasladados a recintos acondicionados para la cría sin contacto humano, un protocolo de aislamiento estricto que se mantuvo a lo largo de todo el proceso. El hecho de que los dos ejemplares fueran hermanos resultó un factor positivo para la adaptación: la compañía mutua funcionó como un sostén natural durante las primeras semanas y redujo el impacto de la separación del entorno silvestre.

El desarrollo de Kuarahy y Jasy siguió el curso esperado para la especie. De los 1,2 kilogramos con que llegaron al CRET, los dos animales alcanzaron cerca de 20 kilogramos y 90 centímetros de altura, sin registrar complicaciones sanitarias durante todo el proceso. Ese crecimiento sostenido fue uno de los elementos que habilitó avanzar con confianza hacia la liberación.

El crecimiento de Kuarahy y Jasy hasta casi 20 kilogramos y 90 centímetros de altura permitió avanzar con su liberación sin complicaciones sanitarias

El seguimiento estuvo a cargo de un equipo interdisciplinario que evaluó la manifestación espontánea de conductas propias de la especie ante distintos estímulos y desafíos controlados. “El criterio central es uno: que esas conductas sean compatibles con la supervivencia en un ambiente silvestre”, explicó Delfino.

Contar con dos ejemplares sumó una dimensión adicional a esa evaluación: además de las conductas individuales, el equipo pudo observar la dinámica entre ambos animales, un aspecto relevante para confirmar que su desarrollo social también era el adecuado.

La Fundación Rewilding Argentina rescató a los aguará guazú y los trasladó al Centro de Conservación Aguará antes de su derivación al CRET de Temaikèn

Ambos aguará guazú parten al ambiente natural equipados con collares satelitales con tecnología GPS, que permitirán monitorear sus movimientos, su adaptación y su supervivencia en el territorio elegido. El sitio de liberación, en Corrientes, fue seleccionado por la disponibilidad de recursos y el espacio suficiente para que cada uno pueda establecer su propio territorio.

Esta reinserción marca un nuevo hito dentro del programa de conservación que la Fundación Temaikèn sostiene desde hace más de 20 años. Kuarahy y Jasy son la segunda camada de aguará guazú huérfanos que la organización cría desde cero: la primera experiencia tuvo lugar entre 2014 y 2015, cuando dos cachorros atravesaron el mismo proceso en el CRET y fueron reinsertados en Córdoba, en lo que hoy es el Parque Nacional Ansenuza. Entre ambas experiencias, ya son cuatro los cachorros que completaron este recorrido en las instalaciones de Escobar.

Los ejemplares de aguará guazú fueron liberados en Corrientes con collares satelitales GPS para monitorear sus movimientos, adaptación y supervivencia

El aguará guazú (Chrysocyon brachyurus) es el cánido más grande de Sudamérica. En Argentina se encuentra su población más austral. La Sociedad Argentina para el Estudio de los Mamíferos lo categoriza como Vulnerable a nivel nacional, mientras que la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN lo clasifica como Casi Amenazado a escala global.

Entre sus principales amenazas figuran la pérdida de hábitat, los atropellamientos en rutas y caminos, y la caza motivada por mitos erróneos sobre su comportamiento, indicaron desde la Fundación.

A nivel internacional, la Fundación Temaikèn co-lidera el programa S.A.F.E. (Saving Animals From Extinction) de la AZA (Asociación Americana de Zoológicos y Acuarios) y coordina acciones de manejo poblacional desde la ALPZA (Asociación Latinoamericana de Parques Zoológicos y Acuarios), dos marcos institucionales que encuadran el trabajo de campo que derivó en la liberación de estos dos ejemplares en los Esteros del Iberá.