
Una niña de 3 años sufrió un ataque de un perro pitbull durante la noche de este viernes en el barrio Obrero de Añatuya, departamento General Taboada, y fue trasladada de urgencia al Centro Provincial de Salud Infantil (CEPSI) por la gravedad de las lesiones que recibió en la cabeza.
Según informó el medio El Liberal, el animal pertenecía a un vecino y habría ingresado al patio de la vivienda de la familia. En ese lugar, mordió a la menor en la zona craneal.
La madre de la víctima relató que el perro logró entrar al domicilio y atacó a la niña. Tras el episodio, la familia pidió asistencia y la menor fue trasladada a la capital santiagueña para recibir atención de mayor complejidad.
El cuadro incluye lesiones de consideración en la cabeza, con riesgo de perder uno de sus ojos. Los profesionales del Centro Provincial de Salud Infantil habían previsto el ingreso de la niña al quirófano a las 8 para realizarle una cirugía. Hasta el momento, no se difundieron precisiones oficiales sobre la evolución posterior de la paciente ni sobre medidas respecto del animal.
A finales de septiembre sucedió otro caso que involucró un perro de la misma raza, pero en la provincia de Córdoba. En el barrio Lomas Sur de Villa Allende, una jubilada de 82 años fue atacada por un pitbull y terminó en terapia intensiva. La mujer sufrió mordeduras y una fractura de fémur durante el episodio, ocurrido el pasado martes 29 de septiembre, y tuvo que ser trasladada al Hospital Vicente Agüero de Jesús María.
El perro murió en el lugar después de que vecinos intervinieran para separar a la víctima del animal. Otra mujer, de 72 años, recibió una herida cortante en una mano y también requirió atención médica.
El caso reavivó las denuncias de los residentes del sector contra los propietarios del can. Según relataron vecinos, el mismo pitbull ya había atacado a una mujer identificada como Noemí en mayo de 2024. En aquella ocasión, sufrió mordeduras en un brazo y debió recibir asistencia médica.
Noemí contó que el animal fue retenido tras el primer ataque, aunque luego la Justicia dispuso que regresara con sus dueños. Y afirmó que, desde entonces, se sucedieron episodios de agresividad hacia personas y mascotas de la zona.
La vecina escuchó los gritos de la jubilada desde su vivienda y acudió al lugar. Cuando llegó, el perro aún atacaba a la mujer y su dueña no conseguía controlarlo: “La vi tirada en el suelo, le había masticado el pie y le estaba comiendo el hueso”.
La mujer aseguró que el temor persiste desde la agresión que padeció dos años atrás. Y afirmó que las heridas en el brazo todavía le provocan dolor y que evita salir sola por miedo a sufrir otro ataque.
Vecinos también recordaron un incidente en el que el pitbull ingresó a la propiedad de una residente y estuvo cerca de alcanzar a un niño, que logró resguardarse a tiempo. Tras el nuevo ataque, la Policía de Córdoba y la fiscalía de turno reunieron testimonios e iniciaron una causa contra los dueños del animal.
La jubilada continúa bajo atención médica por las consecuencias de las mordeduras y la lesión ósea, mientras avanza la investigación judicial.
Qué dice la ley en Santiago del Estero

En dicha provincia rige la Ley 6973, que establece el régimen para la tenencia de perros potencialmente peligrosos. En su artículo 2 señala que se consideran “perros potencialmente peligrosos”:
- a) Aquellos que, cualquiera sea su raza, hubieran atacado a personas u otros animales domésticos.
- b) Aquellos que, cualquiera sea su raza, muestren un comportamiento agresivo.
- c) Aquellos que, cualquiera sea su raza, hayan sido adiestrados para el ataque o defensa.
- d) Los que pertenezcan a las razas Mastín Napolitano, Doberman, Pitbull, Bullterrier, Dogo Argentino, Rottweiler, Presa o Dogo Canario, Akita Inu, Gran Perro Japonés, Dogo de Burdeos, Bull Mastif, Pitbull Terrier, American Staffordshire, Staffordshire bull terrier, Fila Brasileño, Cane Corso, Ca. De Bou, Pampa, Dogo del Tibet, Mastín Estremeño, Pastor del Caucaso, Tosa Japonés y otras razas que por vía reglamentaria puedan incluirse y sus cruzas interraciales.
- e) Quedan excluidos los perros pertenecientes a las Fuerzas Armadas, de Seguridad y Policiales.
La Ley 6973 establece el régimen para la tenencia de perros potencialmente peligrosos en Santiago del Estero. Además, se prohíbe que dichas razas transiten por espacios públicos en libertad de acción y deben ser conducidos en espacios públicos autorizados, debidamente atados, con bozal y bajo vigilancia constante.
“Se prohíbe la presencia y circulación de estos animales en parques y jardines públicos, así como en las inmediaciones de centros escolares, guarderías infantiles, mercados, centros recreativos, deportivos y comerciales de gran afluencia de personas y en general en las zonas públicas caracterizadas por un tránsito intenso de transeúntes, entre las 07:00 y las 22:00 horas”, aclara el artículo 4 de la norma.










