
“Te vendría bien un doctorcito amoroso, generoso y paseador”. Ese es uno de los mensajes de Instagram atribuidos a Gustavo Osmar Kumiega, el ginecólogo de Resistencia, Chaco, que acumula siete denuncias en la Justicia por presuntos abusos sexuales y prácticas médicas irregulares.
Las capturas de sus conversaciones con distintas mujeres, algunas con imágenes de contenido sexual explícito, comenzaron a circular en redes sociales mientras se conocían los testimonios de pacientes que lo acusaron de realizar maniobras inapropiadas durante consultas ginecológicas y de una mujer que denunció haber sido abusada sexualmente fuera del consultorio.
Según pudo confirmar Infobae de fuentes judiciales, seis denuncias corresponden a pacientes que fueron atendidas por Kumiega y tramitan ante el Equipo Fiscal N°2, a cargo de la fiscal Ana González de Pacce. La séptima, presentada por una mujer que mantuvo una relación personal con el médico y actualmente vive en otro país, es investigada por el Equipo Fiscal N°4, a cargo del fiscal Jorge Cáceres Olivera.
Las presentaciones se realizaron entre el 23 de septiembre y el 2 de octubre. Hasta el momento, de acuerdo con Zacarías Issolo, abogado defensor de Kumiega, no existe una imputación formal contra su cliente.
Las denuncias, una por una
La primera en acudir a la Justicia fue Karla Herrán, de 26 años, quien presentó su denuncia el pasado 23 de septiembre. La joven relató que asistió al consultorio el 2 de julio por recomendación de una dermatóloga que le había solicitado estudios hormonales. Según su declaración, el ginecólogo comenzó a preguntarle sobre su vida sexual y le recomendó mantener relaciones con mayor frecuencia.
“¿Sabés lo que es un ‘pornoco’? Bueno, hacé más ‘la tarea’ y no te va a salir ni un granito”, fue una de las expresiones que le atribuyó. También aseguró que el profesional le diagnosticó síndrome de ovario poliquístico y le entregó anticonceptivos que, según constató posteriormente, estaban vencidos.
Sin embargo, el episodio que motivó uno de los principales cuestionamientos ocurrió durante una segunda ecografía transvaginal. Herrán denunció que Kumiega colocó un preservativo en el transductor, pero no utilizó gel, y comenzó a mover el aparato de un ovario al otro con movimientos cada vez más intensos.
“Me hacía como un remolino, fue muy molesto e incómodo, y creo yo que no está bien lo que él hizo”, expresó en su presentación.
En declaraciones al programa DALE! (+Contenidos.Net) Hernán Cordón, el abogado de la joven, sostuvo que los casos presentan similitudes y que, a su entender, el médico tenía un patrón de conducta. “Elige a las víctimas porque son todas parecidas, en el sentido de que son vulnerables”, afirmó durante una entrevista.
El letrado confirmó además que solicitó la detención del ginecólogo. “La pedimos la semana pasada”, señaló, y explicó que también ofrecieron como testigos a las profesionales que atendieron posteriormente a Karla. Además cuestionó que, pese al tiempo transcurrido desde la primera denuncia, el consultorio todavía no hubiera sido allanado.

“Como tu vagina es linda te cobro cuarenta mil”
Dos días después de la presentación de Herrán, el 25 de septiembre, Jésica M.R., también de 26 años, denunció expresamente a Kumiega por presunto abuso sexual.
La joven relató que el 22 de enero acudió a una consulta ginecológica y que el médico realizó comentarios sexuales explícitos. Entre otras expresiones, le atribuyó la frase: “En la vida hay que ser bien putas y no contagiarse nada”.
También denunció que, durante una ecografía transvaginal, el profesional mantuvo contactos físicos que consideró injustificados. En su presentación describió “caricias reiteradas sobre mi pierna mientras me hablaba de forma inapropiada”. Antes de acudir a la Justicia penal, ese mismo mes, hizo un reclamo ante su obra social.
El 30 de septiembre se sumó la denuncia de Rita P., de 32 años, quien relató tres consultas realizadas entre octubre y noviembre de 2025. Según su declaración, Kumiega le hizo comentarios sobre su peso, su vida sexual y su posibilidad de quedar embarazada. “Tenés como un cartel pegado […] que dice que vos estás media chapita”, fue una de las expresiones que le atribuyó al profesional, quien, según la mujer, también le aseguró que sus supuestos problemas psicológicos le impedían concebir.
La mujer afirmó que, después de las consultas, el ginecólogo comenzó a contactarla por Instagram y a enviarle videos, algunos de contenido sexual. En uno de ellos le habría mostrado sus genitales. La denuncia deja constancia de que aportó capturas de esas imágenes, que fueron incorporadas en formato digital.

El 1° de octubre, Oriana S.A., de 24 años, denunció lo ocurrido durante una consulta realizada el 25 de marzo, cuando fue a hacerse controlar la posición de un dispositivo intrauterino debido a dolores persistentes. Según su relato, Kumiega insistió en retirarle el dispositivo, realizó una ecografía transvaginal y luego la limpió reiteradamente en la zona genital.
“Fue muy brusco, movía el transductor de acá para allá muchas veces, de manera excesiva”, declaró.
La joven también aseguró que el médico utilizó su teléfono celular para grabar parte de la revisión y que conservaba ese video como posible prueba.
El 2 de octubre se presentaron otras dos mujeres. Una de ellas fue Laura S.W., de 38 años, quien denunció situaciones ocurridas durante una consulta del 22 de abril, cuando estaba embarazada.
La mujer aseguró que Kumiega le hizo comentarios sobre sus genitales y que, durante una ecografía transvaginal, realizó movimientos de entrada y salida con el aparato que le provocaron incomodidad. Según su declaración, cuando intentó dar por terminado el procedimiento, el médico le respondió: “Yo soy el que dice cuándo se termina”.
También relató que, al momento de pagar, el ginecólogo le dijo: “Como es linda tu vagina te cobro cuarenta mil”, y que posteriormente le sugirió interrumpir el embarazo.
La otra denunciante de ese día fue Tamara V., de 29 años, quien cuestionó la atención recibida durante su embarazo en 2021. Aseguró que el médico le entregó óvulos vaginales vencidos, que le provocaron ardor y dolor, y que insistió en indicarle una cesárea sin una justificación que ella considerara válida. También denunció comentarios despectivos sobre su peso y estado físico.

La séptima denuncia, que tramita ante el fiscal Jorge Cáceres Olivera, corresponde a Romina C., quien acusó a Kumiega de un presunto abuso sexual con acceso carnal durante un encuentro privado. La mujer sostuvo que le manifestó al médico que no quería mantener relaciones sexuales y que él continuó pese a su negativa: “Recuerdo que eyaculó en mi rostro. Sentí que había sido abusada, además de sentir mucho asco, tanto hacia él como hacia mí misma. Después de eso, él se recostó en la cama, aparentemente relajado, y expresó algo en el sentido de ‘qué buena mañana’”.
Según su denuncia, días después del episodio le manifestó a Kumiega que no quería volver a tener contacto con él y le reprochó lo sucedido. Sin embargo, aseguró que el médico continuó escribiéndole por Instagram durante los meses siguientes. Le enviaba saludos de Navidad y Año Nuevo, fotografías de sus viajes y respondía a sus historias. La mujer sostuvo que no tenía intención de retomar el vínculo.

“Por más que quede sobreseído, ¿quién va a atenderse con él?”
Consultado por Infobae, el defensor Zacarías Issolo rechazó que las conductas atribuidas a su cliente constituyan delitos sexuales.
El abogado sostuvo que las seis denuncias de pacientes giran principalmente alrededor del trato del ginecólogo, sus comentarios y la forma en que realizó las prácticas médicas. Según su interpretación, “los procedimientos se llevaron a cabo dentro de los protocolos habituales”.
Sobre la denuncia de Karla Herrán, reconoció que uno de los cuestionamientos centrales es la forma en que el profesional movió el transductor durante la ecografía, pero planteó que deberá determinarse si existió algún exceso que pueda tener relevancia penal. “Si el aparato funciona con ultrasonido y el gel es necesario para obtener la imagen, entonces, si no usó gel, ¿cómo salió la imagen?”, sostuvo en referencia al relato de la denunciante.
Issolo también cuestionó la difusión de capturas de conversaciones atribuidas a su defendido. Afirmó que, cuando tuvo acceso al expediente digital, el 8 de octubre, no encontró las imágenes que circulaban en redes sociales. Sin embargo, en las denuncias de Rita P. y Romina C. —a las que accedió este medio— consta la presentación de capturas de contenido enviado por Instagram.
En el primer caso, se trata de videos de contenido sexual que el ginecólogo le habría enviado a su paciente; en el segundo, de fotografías y mensajes que la mujer recibió después del episodio que denunció como abuso sexual.

El defensor confirmó que presentó las historias clínicas de las seis pacientes y que puso a Kumiega a disposición de la Justicia. Según explicó, con esa documentación buscó facilitar la investigación y evitar un allanamiento del consultorio.
Respecto del pedido de detención formulado por el abogado Hernán Cordón, sostuvo que no existen riesgos procesales que justifiquen privar de la libertad al médico, quien —según aseguró— informó su domicilio y no tiene intención de entorpecer la investigación.
También afirmó que las Fiscalías todavía no formalizaron una imputación y que, hasta el momento, se recibieron declaraciones de tres de las seis pacientes. Además adelantó que esta semana presentará su teoría del caso.
Finalmente, Issolo aseguró que Kumiega permanece recluido en su domicilio y atraviesa ataques de pánico como consecuencia de la repercusión pública de las denuncias. “Por más que quede sobreseído, ¿quién va a ir a atenderse con él?”, planteó el abogado al referirse al futuro profesional de su defendido.










