“Todos menos nosotros”: con Messi como protagonista, la contundente tapa de un medio italiano para anunciar el Mundial

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El diario italiano celebra su 130° aniversario con una tapa que resume años de crisis del fútbol italiano, ausente en Rusia 2018, Qatar 2022 y ahora Estados Unidos, México y Canadá (EFE)

La portada de este jueves 11 de junio de La Gazzetta dello Sport llegó con una frase que sintetizó años de frustración del fútbol italiano: “C’è tutto il mondo (meno noi)”“Está todo el mundo (menos nosotros)“—. En el día donde se dio el puntapié inicial del Mundial 2026, el diario deportivo más antiguo de Italia eligió ese titular para cubrir su portada con las caras de quienes sí estarán en la fiesta. La Azzurra, por tercera Copa del Mundo consecutiva, volvió a quedarse mirando desde afuera.

La imagen que acompañó esa frase lo dijo todo sin necesidad de más palabras. Lionel Messi, capitán de la actual selección campeona del mundo, aparece en el lugar central de la portada con una sonrisa. A sus pies, Kylian Mbappé, Harry Kane, Vinicius Junior, Cristiano Ronaldo y Lamine Yamal completan una postal del fútbol que Italia no protagonizará. El contraste entre la presencia de esas figuras y la ausencia de la Azzurra fue el recurso que La Gazzetta dello Sport utilizó para graficar una crisis que ya no admite eufemismos.

El diario, que celebra este año su 130° aniversario, publicó la edición número 136 del año con un encabezado que apunta directamente al torneo: “Ore 21, via al maxi Mondiale americano” —“A las 21, arranca el gran Mundial americano”—. El partido inaugural entre México y Sudáfrica se disputó en el estadio Azteca, y la portada lo anticipó con un recuadro que incluía también el partido entre Corea del Sur y la República Checa, previsto para las 23. Mientras tanto, la columna de opinión de Luigi Garlando tituló “Quindici buone ragioni” —“Quince buenas razones”— para seguir el torneo, una especie de guía de supervivencia para el aficionado italiano que deberá torcer por otros.

Entre esas razones que enumeró La Gazzetta, figuran la posibilidad de ver a Yamal y a Neymar en la primera Copa del Mundo de la historia con 48 selecciones, observar si el VAR es o no de Portugal, esperar a que Uzbekistán anote un gol y volver a ver a Carletto —en referencia al entrenador Carlo Ancelotti— enseñarle a los brasileños cómo hacer pizza a la napolitana. La lista, mitad nostalgia, mitad ironía, termina con una frase que resume el estado de ánimo colectivo: “El rebote de un balón siempre puede ser un himno a la alegría. Buen Mundial a todos”.

Messi, campeón del mundo con Argentina, ocupó el lugar central de la portada rodeado de las figuras que sí disputarán la Copa del Mundo en Norteamérica

La portada también reservó espacio para una entrevista con el centrocampista español Rodri, quien afirmó: “El nivel se ha elevado. Mi España es favorita”, según recogió La Gazzetta dello Sport. Y para un análisis sobre Francia, bajo el título “Las estrellas son tantas (quizás demasiadas)”. Dos selecciones que estarán en Estados Unidos, México y Canadá. Dos selecciones a las que Italia no podrá enfrentar.

La racha negativa de la Azzurra comenzó con la eliminación en las clasificatorias para Rusia 2018, se repitió antes de Qatar 2022 y ahora se extiende a Norteamérica. La selección de los cuatro títulos mundiales no disputa una Copa del Mundo desde Brasil 2014, cuando cayó en la fase de grupos ante Uruguay por 1 a 0 el 24 de junio de ese año, en un partido que quedó grabado en la memoria colectiva por la mordida del delantero uruguayo Luis Suárez al defensor Giorgio Chiellini.

Lo que hace aún más difícil de digerir esta nueva ausencia, al menos para el fútbol peninsular, es el formato del torneo. Por primera vez en la historia, el Mundial se disputó con 48 equipos, una ampliación que incrementó los cupos disponibles para las confederaciones, incluida la UEFA. Ni esa ventaja alcanzó para que Italia lograra la clasificación.

La Gazzetta dello Sport cerró su columna de las “quince razones” con una invitación que mezcla resignación y amor por el fútbol: bajar el cartel de “cerrado por luto” y aceptar que un Mundial, incluso sin Italia, sigue siendo una fiesta. Una fiesta a la que, esta vez, el país que inventó el catenaccio volverá a asistir únicamente como espectador.