La familia de Myriam Velázquez y Mariana Belén Bustos, las dos mujeres asesinadas en el barrio Thompson de Bahía Blanca en octubre de 2025, reveló cuáles fueron los últimos resultados de una pericia de ADN realizada al principal sospechoso del caso, Maximiliano Velázquez.
De acuerdo a la información confirmada por la nuera y cuñada de las víctimas al Servicio Informativo de LU2, Velázquez tenía material genético debajo de las uñas. “La causa va avanzando, no hay dudas de que fue él”, afirmó Julieta Benítez.
Según explicó, la familia recibió una notificación de los últimos estudios forenses hace algunos días y “bajo sus uñas había ADN de ambas”. Según lo indicado por el portal La Nueva, sobre las declaraciones de la mujer, la misma precisó que “se trata de todos los resultados y las pericias, también su ropa con nafta” y aseguró: “Hay varias cosas que lo definen a él”. El resultado de la pericia refuerza la hipótesis de que al menos una de las víctimas se resistió físicamente al ataque antes de morir.
Velázquez es primo de Myriam y tío segundo de Mariana. Quedó detenido dos días después de que trascendiera el aberrante femicidio. Lo atraparon luego de que una serie de pistas recabadas en la investigación a cargo del fiscal Jorge Viego apuntaran a él. Lo interceptaron en una finca ubicada en una zona rural conocida como Calderón, cerca de la ex ruta nacional N° 3.
El dato que llevó a los investigadores a buscarlo fue revelado por los vecinos de las mujeres, quienes identificaron a una moto estacionada en la vivienda de la calle Santa Fe al 2300 unas horas antes del hallazgo de los cuerpos. El vehículo coincidía con la del imputado.
El testimonio más fuerte lo dio Daniel, el dueño de la casa lindera, quien afirmó que su cámara de seguridad detectó el sonido de un disparo de arma de fuego. “Tengo una cámara que registra el ruido de una detonación alrededor de las 22:30″, contó. “Hubo casi una hora entre ese estruendo y que se fue el motociclista», añadió.
Benítez contó también que el detenido busca obtener la prisión domiciliaria tras alegar que padece problemas de salud. “Queremos que no lo saquen por una diabetes que nunca le interesó. Esto es un femicidio y él tiene una mujer e hijas. Se expone a toda la familia; quién lo va a controlar. Eso nos deja intranquilos”, expresó la esposa del hijo y hermano de las víctimas.
A ocho meses del crimen, la familia aguarda el proceso judicial, mientras lidian con el dolor de la pérdida de la mujer de 52 y la joven de 25. “Esperamos el juicio para verle la cara. Sabemos que nunca nos va a decir por qué, pero al menos verle la cara”. “Mi marido (Leandro) ya no se ríe y trabaja todo el día”, describió Benítez.
El hallazgo de los cuerpos
Según la reconstrucción de los investigadores, Velázquez habría ingresado al domicilio alrededor de las 18.40 y se habría retirado cerca de las 23.30. En ese lapso habría provocado la muerte de ambas mujeres y luego desencadenado un incendio en el inmueble. El móvil nunca quedó del todo esclarecido.
La detención de Velázquez se produjo horas después, cuando los vecinos identificaron una moto estacionada frente a la casa de las víctimas durante la tarde del martes 7 de octubre que coincidía con la del imputado. En la escena del crimen, los investigadores hallaron rastros de combustible y puertas forzadas.
En aquel entonces, Leandro señaló que existía una “clara intencionalidad” y que las víctimas habían recibido amenazas previas y radicado denuncias. “Mi mamá y mi hermana tenían miedo”, afirmó en declaraciones a medios locales tras el crimen. “En este momento uno no tiene palabras, es algo provocado y que hay que tomar las riendas del asunto. Esa cuadra tiene vecinos muy unidos, donde todos son muy amigos. Cuando vieron que la casa se prendía fuego, trataron de entrar, pero no pudieron por el humo”, insistió.










