
La investigación por el crimen de Alfredo Carbano, el hombre de 71 años cuyo cuerpo fue encontrado enterrado en un médano de Las Toninas, en el Partido de La Costa, avanza bajo un fuerte hermetismo. Mientras los investigadores intentan reconstruir cómo ocurrió el asesinato y cuál fue el móvil, el caso ya tiene dos detenidos con diferentes imputaciones.
El principal sospechoso es F.T.A., un adolescente de 17 años, acusado de homicidio en un expediente que tramita ante el Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil. En paralelo, Damián Aníbal Maciel (31) permanece imputado por encubrimiento agravado y falso testimonio, en una causa que instruye la Unidad Funcional de Instrucción N°11 de La Costa, a cargo del fiscal Pablo Gamaleri.
La investigación sigue sumando pistas, aunque todavía son escasas las certezas. Fuentes judiciales consultadas por Infobae indicaron que, por el momento, no pudieron confirmar las versiones que señalan que Carbano había integrado la Policía Federal Argentina, como trascendió. Lo que sí confirmaron fue que la víctima tenía una causa abierta en el fuero federal por acopio de material explosivo.
De acuerdo con registros públicos a los que accedió Infobae, la víctima había desarrollado actividades vinculadas a la venta minorista de artículos de relojería y joyería. Por otra parte, los registros oficiales muestran que atravesaba una situación económica problemática, con una deuda bancaria de $213.000, al punto que figuraba como “De riesgo medio”, según el Banco Central de la República Argentina. Hasta el momento, la investigación no vinculó esos antecedentes con el homicidio.

El caso tomó estado público el pasado viernes 10 de julio por la noche, cuando personal policial encontró el cuerpo de Carbano enterrado en un médano de Las Toninas. Sin embargo, para los investigadores la historia había comenzado varias días antes, con un incendio en la vivienda de la víctima y la denuncia por su desaparición, dos episodios que hoy forman parte de la reconstrucción del crimen.
El incendio se registró el 26 de junio en el domicilio de Carbano, ubicado en la intersección de las calles 13 y 4. Si bien el fuego solo produjo daños materiales, las pericias posteriores realizadas por Bomberos determinaron que la vivienda estaba deshabitada al momento del incendio y se desconocía el paradero del propietario.
Dos días más tarde, el 28 de junio, los investigadores encontraron la camioneta de la víctima abandonada y encajada en un sector de médanos, a pocas cuadras de su casa. El hallazgo profundizó las sospechas de que Carbano podía haber sido víctima de un delito y motivó nuevas diligencias en la zona. Paralelamente, una inspección en la vivienda permitió secuestrar municiones de distintos calibres, documentación y una motocicleta, aunque no aparecieron rastros que permitieran establecer qué había ocurrido con el hombre.
Con el avance de la investigación, distintos testimonios orientaron los rastrillajes hacia un campo ubicado entre Las Toninas y el kilómetro 314 de la Ruta Provincial 11.

Finalmente, durante un operativo en el que participaron efectivos policiales, personal de Policía Científica y un perro especializado en búsqueda de personas, encontraron el cuerpo de Carbano enterrado en un médano. El hallazgo cambió por completo el rumbo del expediente, que pasó de una averiguación de paradero a investigarse como un homicidio.
A partir de ese momento, el caso avanzó con una serie de allanamientos y la detención de los dos sospechosos. Durante los procedimientos, los investigadores secuestraron 12 teléfonos celulares, una notebook, una pala, un hacha, machetes, una frazada con manchas hemáticas y otros elementos que serán sometidos a peritajes para determinar si guardan relación con el crimen.
A pesar de los avances, el caso todavía presenta más interrogantes que respuestas. La Justicia intenta establecer qué ocurrió entre el incendio de la vivienda y el hallazgo del cuerpo, cuál fue el móvil del crimen, cómo y cuándo ocurrió y si el adolescente actuó solo o contó con la colaboración de otras personas y qué vínculo tiene con el otro detenido. Las respuestas a esas preguntas serán clave para reconstruir el rompecabezas que terminó con el macabro hallazgo en los médanos de Las Toninas.










