Un conductor sopló el alcoholímetro durante un operativo de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) en la autopista Panamericana y protagonizó una escena que quedó grabada en video: pese a asegurar que el test le iba a “dar bien”, el dispositivo no pudo registrar la graduación de alcohol en su sangre porque excedía el máximo que el aparato es capaz de medir.
El hecho ocurrió en el peaje Tigre, donde la ANSV desplegó un amplio operativo entre la noche del sábado y la madrugada del domingo en ambos sentidos de circulación. El conductor, que viajaba a bordo de un Toyota blanco, fue detenido por los agentes en el marco de los controles de alcoholemia preventivos.
Antes de realizar la prueba, uno de los inspectores le recordó al automovilista el marco legal vigente: “Le recuerdo que en la provincia de Buenos Aires es tolerancia cero”, le indicó. La respuesta del conductor fue de absoluta confianza: “Sí. No, igual va a dar… Va a dar bien”. Al ser consultado sobre su lugar de residencia, respondió que vivía en Carapachay, en el norte de la provincia de Buenos Aires.

Lo que siguió desmintió esa seguridad de un solo soplido. El alcoholímetro emitió una alerta sonora y desplegó en su pantalla tres flechas hacia arriba, una señal que indica que la concentración de alcohol en sangre del conductor superaba el límite máximo que el dispositivo puede registrar, que es de 3 gramos de alcohol por litro de sangre (g/l).
Ante ese resultado, las autoridades de tránsito retuvieron tanto el vehículo como la licencia de conducir del automovilista.
El caso fue uno de los tantos detectados durante ese fin de semana en la Panamericana. Según el balance de cifras oficiales de la ANSV, el operativo abarcó el control de 3.627 vehículos, de los cuales 102 conductores fueron sancionados por distintas infracciones. De ese total, 85 personas dieron positivo en los controles de alcoholemia.
Desde la Agencia Nacional de Seguridad Vial remarcaron que cada conductor detectado con alcohol en sangre representa un posible siniestro vial que pudo evitarse gracias a los controles preventivos.
Otros casos de alcoholemias que superaron el límite
Durante unos operativos de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) en la provincia de Buenos Aires, que se realizaron en marzo, se arrojaron tres casos de alcoholemia positiva con niveles inusualmente elevados. Dos conductores superaron el límite máximo del alcoholímetro, mientras que un tercero registró 2,14 gramos por litro de alcohol en sangre. En los tres casos, las autoridades los apartaron de la vía antes de que pudieran comprometer la seguridad de otros usuarios.
En la autopista Riccheri, uno de los implicados negó ante el agente haber bebido alcohol. El test lo desmintió: el valor superó los 3,0 g/l, el techo de medición del alcoholímetro, una cifra que excede por completo el límite legal permitido.
El segundo caso de alcoholemia máxima se registró en Bahía Blanca. En el kilómetro 19 de la Ruta Nacional 229, el personal de la ANSV interceptó a un conductor que también superó ese umbral, luego de que varios automovilistas alertaran sobre una camioneta que circulaba en zigzag y ejecutaba maniobras de alto riesgo.
“Las imágenes reflejan escenas de conducción completamente incompatibles con la seguridad vial, donde el riesgo de provocar daños graves era inmediato”, afirmaron desde el organismo.
La ANSV lleva adelante controles diarios en las rutas del país para detectar estas situaciones con anticipación. Para la agencia, cada conductor alcoholizado que sale de circulación equivale a un riesgo eliminado y a una vida que puede preservarse.










