
Un hombre de 28 años fue detenido y permanece en prisión preventiva tras ser acusado de intentar sobornar a dos policías en las inmediaciones del inconcluso Hospital Regional Sur en la ciudad de Rosario.
La fiscalía sostiene que el acusado, identificado como Juan Ezequiel F., ofreció dinero a los uniformados para que se retiraran de la zona, utilizada históricamente como punto de venta de drogas. Ante la negativa, los amenazó con que serían atacados a balazos porque “les estaban estorbando a los clientes”.
El hecho ocurrió cerca de las 23.30 del 8 de julio en la esquina de Heliotropo y un pasaje sin nombre, junto al hospital cuya construcción permanece paralizada desde hace más de una década. Según consta en el acta policial, Fernández y otro hombre aún no identificado se acercaron a los policías que realizaban tareas de prevención y les ofrecieron $100 mil a cambio de que apagaran las luces del patrullero y abandonaran el lugar.
De acuerdo con la imputación presentada por la fiscal Josefina Bertotto, al rechazar la oferta los agentes fueron amenazados. Los sospechosos advirtieron a los policías que, si permanecían allí, “tirotearían el móvil” porque interferían con los movimientos de los compradores de drogas. En ese momento, Fernández simuló portar un arma de fuego al llevarse la mano a la cintura y realizar ademanes intimidatorios.
La situación derivó en una breve persecución en la que el hombre fue detenido. Según indicó la fiscalía, incluso después de ser reducido, continuó amenazando al personal policial, asegurando que les dispararía cuando recuperara la libertad. En el procedimiento de requisa, se le secuestraron $120.900.
De acuerdo con lo informado por el portal Rosario3, la jueza Verónica Lamas González hizo lugar al pedido de la Fiscalía y dictó prisión preventiva efectiva por 60 días para el imputado. La decisión fue adoptada tras valorar los elementos probatorios presentados, entre ellos el acta policial y las declaraciones de los efectivos involucrados.
El episodio cobra especial relevancia en un contexto de conflictividad creciente en torno al Hospital Regional Sur, cuya construcción comenzó en 2011 y nunca fue finalizada. El predio, víctima de saqueos sistemáticos durante años, ha sufrido pérdidas millonarias y obligó a reforzar la presencia policial para intentar frenar el avance de actividades ilícitas.
En torno al edificio inconcluso, se consolidó en los últimos años un asentamiento precario conocido como Ciudad Perdida, habitado principalmente por carreros. De esta manera, este sector del barrio Las Flores Sur se transformó en territorio de disputa entre bandas ligadas al narcomenudeo.
El 23 de diciembre pasado, tres consumidores —Juan Pablo Enríquez, Érica Tamara Ayala y Sergio Fabio Roldán, todos de poco más de 30 años— fueron ejecutados a balazos en un camino de tierra del asentamiento. Un cuarto hombre resultó gravemente herido. Según la investigación referida en la imputación fiscal, el ataque buscó “quemar” esa plaza de venta de drogas en perjuicio de una organización rival.
Un hecho previo, ocurrido el 29 de octubre del año pasado, también dejó al descubierto la violencia de la zona: una balacera contra un búnker cercano al hospital provocó la muerte de Daniela Salva, además de heridas a una mujer de 35 años y a un adolescente de 15.










