Video: brutal asesinato sicario en La Matanza con un fusil y un muerto que recibió diez tiros

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La muerte narco en La Matanza llegó a un nuevo pico de sangre y fuego. Esta vez, un ataque sicario con un fusil calibre .223 sacudió a González Catán ayer domingo por la noche. La víctima fatal, identificada como Adán Bogarín Britez, nacido en Paraguay, recibió diez disparos, de acuerdo al conteo de los forenses policiales que analizaron su cuerpo todavía tibio, uno de ellos impactó en el centro de su cabeza; su gorra, con el logo de la marca de moda italiana Dolce & Gabbana, todavía estaba puesta.

El crimen ocurrió en el cruce de Armonía y Larraya poco después de las 21, e involucró a dos grupos de pistoleros que llegaron en motos a una casa en el lugar. El fusil calibre .223 puede verse a la mitad del ataque, filmado por una cámara de seguridad, con un video que ilustra esta nota. Quien dispara el arma lleva, insólitamente, un pasamontañas.

El esclarecimiento del crimen de Bogarín está a cargo del fiscal Adrián Arribas, miembro de la UFI de Homicidios de La Matanza. El arma y el pasamontañas no fueron los únicos detalles que sorprendieron al experimentado investigador; uno de los involucrados, de acuerdo a las imágenes del video, también parece llevar un chaleco antibalas.

Arribas llegó al lugar cuando las balas todavía sonaban; el fiscal oyó disparos a varios metros de distancia cuando se presentó en la escena. Allí, descubrió que hubo tres sobrevivientes del tiroteo. El primero es un joven de 29 años que fue trasladado al Hospital Simplemente Evita tras recibir un tiro en la cara. Su estado es crítico. Los otros dos fueron baleados en las piernas y las manos. Una casa en la zona del hecho tenía la puerta forzada y con agujeros de balas.

El pistolero con fusil y pasamontañas

“La guerrilla”

La grabación de la secuencia es sumamente reveladora. Demostró que Bogarín llegó en un Volkswagen Gol Trend junto a los heridos a una casa en el barrio, sospechada de ser un búnker de venta de drogas. El video también demostró que los sicarios atacaron con una pericia insólita para lo que es el negocio de la droga en La Matanza. Dispararon desde la moto sin inmutarse. Tras el tiroteo, el comando se fue del lugar con un bolso.

Un rumor recogido en el barrio llegó a fuentes judiciales. Ese rumor habla del desembarco de “gente de la guerrilla paraguaya”, lo que explicaría el modo en que fue cometido el ataque en González Catán.

Esto puede significar dos cosas: la presencia de bandidos de las viejas bandas que operaban en territorio guaraní, como la Unión Paraguaya del Pueblo, cuyos miembros fueron acusados de delitos gravísimos en La Matanza seis años atrás, o la llegada de egresados del PCC, el Primeiro Comando da Capital, una usina de droga y sicariato brutal, creada en Brasil, conocida por reclutar en sus filas a delincuentes paraguayos. De todas formas, algo pasa en el ecosistema narco de La Matanza: algo nuevo y terrible, creen fuentes de suma jerarquía, llegó y plantó bandera.

Bogarín Britez, la víctima fatal

El lunes pasado, el fiscal Arribas había comenzado su turno el lunes pasado con dos crímenes en menos de doce horas. El segundo hecho ocurrió en González Catán. La víctima, esta vez, fue Eriberto Azamendia, un ciudadano paraguayo.

Un pistolero le disparó 26 veces a Azamendia, a pocos metros de un almacén: 13 de esos tiros impactaron en la cara de Azamendia. La Bonaerense encontró una ametralladora FMK-3, de fabricación argentina. En la escena de su muerte se encontraron vainas plateadas. Vainas idénticas se hallaron anoche en González Catán. Días antes, una batalla a tiros de ametralladora sacudió los monoblocks de La Tablada, con otro muerto en un hospital local.