Lionel Messi asistió a un foro de la FIFA a dos días de la final del mundo entre Argentina y España. Acompañado de Lionel Scaloni el Dibu Martínez, quienes brindarán una conferencia de prensa, mientras que del lado de enfrente estuvieron Luis de la Fuente y Rodri, el capitán de la Albiceleste respondió una pregunta en un encuentro previo al cotejo que definirá al nuevo campeón del mundo. Fue para referirse a su histórica foto con Lamine Yamal cuando era bebé.
“Lamine es un grandísimo jugador al cual seguí muchísimo porque juega en un club al cual amo y le deseo y quiero siempre lo mejor. Es uno de los referentes mundiales con 19 años, tiene toda la carrera por delante y una gran oportunidad de conseguir algo histórico, lo cual intentaremos dar el máximo para que no sea esta vez”, lo elogió Messi a Yamal.
Y más tarde, se metió de lleno en la imagen en la que está bañando a un recién nacido Yamal: “Lo de esa foto es una locura porque, es la vida, hice una foto cuando él era bebé y que hoy estemos los dos en una Copa del Mundo es una locura. Es uno de los mejores del mundo en este momento, sin dudas, y le deseo muchísima suerte porque el bien de él será el bien del Barcelona también. Intentaremos hacer un buen partido para que él no tenga su mejor versión. Aunque es difícil, intentaremos, tanto él como España, que tiene grandísimos jugadores y un gran juego. Nosotros tenemos nuestras armas también».

Lionel Messi, Lamine Yamal, una foto de 2007 y la final del Mundial 2026 quedaron unidos por una coincidencia que atravesó casi dos décadas: una sesión solidaria en el Camp Nou mostró al argentino, entonces de 20 años, bañando a un bebé de seis meses que será su rival cuando Argentina y España se enfrenten el domingo 19 de julio en el MetLife Stadium de East Rutherford, Nueva Jersey.
La historia de la imagen comenzó a fines de 2007 en los vestuarios del estadio azulgrana. Según Associated Press, la producción formó parte del calendario solidario que Sport realizaba desde 2004 junto con la Fundación FC Barcelona y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, UNICEF, para difundir programas orientados a la infancia. El calendario de 2008 reunió también a otros jugadores del plantel, entre ellos Andrés Iniesta, Thierry Henry, Carles Puyol y Gabriel Milito. El club y su Fundación eligieron a los futbolistas y a los niños que participarían en las fotos.
La familia de Yamal llegó a esa sesión por un sorteo organizado por UNICEF en Roca Fonda, el barrio de Mataró donde vivían. Joan Monfort, el fotógrafo que tomó las imágenes, explicó a la agencia que los familiares del niño se anotaron para retratarse con un jugador del Barcelona y resultaron ganadores.
El azar terminó de completar la escena: el futbolista asignado fue Messi. Monfort recordó que el delantero, tímido e introvertido, salió del vestuario y se encontró con una bañera de plástico llena de agua y con el bebé dentro, sin saber al principio ni siquiera cómo sostenerlo. La situación se destrabó cuando apareció un patito de goma. Entonces pudieron tomar las fotos en las que el rosarino aparece sonriente junto al niño y a su madre, Sheila Ebana.

Citado por la agencia EFE, Monfort definió esa escena con una frase tajante: “No hay dinero que pague una foto como esa”. Más tarde, sobre el impacto posterior de las imágenes, sostuvo que son “las más famosas que he tomado en mi vida, con diferencia”. El propio FC Barcelona reconstruyó el episodio en un comunicado oficial. “El azar hizo que los caminos de Leo Messi y Lamine Yamal se cruzaran por primera vez. La suerte y la casualidad se alinearon para hacer posible ese momento mágico en el que una leyenda azulgrana del fútbol mundial tuvo entre sus brazos a un joven talento del Barça llamado a seguir sus pasos”, señaló el club.
Durante años, las fotos quedaron prácticamente ocultas. La publicación que las devolvió al centro de la escena fue la de Mounir Nasraoui, padre del jugador español, que las compartió en redes sociales antes del partido de España ante Alemania por los cuartos de final de la Eurocopa 2024 con la frase “el comienzo de dos leyendas”. La viralización se aceleró después de la semifinal ante Francia, cuando Yamal marcó el gol del empate. Ante los medios, Nasraoui definió aquel encuentro de 2007 como “una coincidencia de la vida” y, cuando un periodista habló de “una bendición de Leo a su hijo”, respondió: “O una bendición de Lamine hacia Messi”.
El propio Yamal contó más tarde que supo de la existencia de esas imágenes por su padre. En una entrevista con el periodista Gerard Romero en el programa Jijantes, el extremo dijo: “Ni yo mismo era consciente en ese momento de que estaba con Messi”. En esa misma conversación explicó por qué la familia no las había mostrado antes. “Nunca lo hemos sacado a la luz porque al final no queríamos las comparaciones de Leo y yo”, afirmó.
Cuando le preguntaron si esas comparaciones le molestaban, respondió: “No creo que a nadie le moleste ser comparado con el mejor jugador de la historia, pero al final son cosas que te restan porque nunca vas a ser como él”. Ya en 2026, con la final del Mundial por delante, resumió el alcance del reencuentro con otra frase: “Espero enfrentarme a él en una final”.










