Cómo fue el traslado de los grandes felinos del ex zoo de Luján y cuál será el futuro de los que permanecen allí

0
2

El cierre del zoológico de Luján, en febrero de 2020, no significó el final de la historia para los animales que permanecían en el predio. Mientras las instalaciones dejaban de funcionar, decenas de tigres y leones continuaron allí durante años, bajo el cuidado de trabajadores que intentaban alimentarlos y mantenerlos con los recursos disponibles. Para ellos, el cierre no representó una salida: fue el comienzo de una espera que se prolongó durante años.

La situación tenía una dificultad adicional. Muchos de esos animales habían nacido y pasado toda su vida en cautiverio, por lo que no podían ser liberados directamente en la naturaleza. Había que encontrar espacios capaces de recibirlos, evaluar las condiciones de cada ejemplar y organizar un operativo que involucrara cuestiones veterinarias, burocráticas y logísticas a escala internacional.

En diálogo con Infobae a la Tarde, el referente de la Fundación Ambiente y Medio Mauricio Federovisky aseguró que “fue una situación prácticamente de abandono”. Además, el ambientalista explicó cómo de desarrolló el traslado y qué sucederá con los que todavía permanecen en el ex zoológico.

El cierre del zoológico de Luján en 2020 dejó a tigres y leones en el predio bajo cuidado de trabajadores que los alimentaron con recursos limitados (Infobae en Vivo)

Los animales que quedaron después del cierre

Cuando el zoológico dejó de funcionar, los animales no fueron trasladados a otros establecimientos. Federovisky explicó que, debido al carácter privado de la institución, el Estado no asumió automáticamente la responsabilidad sobre los ejemplares que permanecían en el lugar.

El zoológico cerró en sus actividades en febrero del 2020 y, al ser una institución de carácter privado, el Estado no se hacía responsable de los animales, por lo tanto, la responsabilidad era del zoológico y los animales quedaron ahí durante todo este tiempo”, señaló.

El paso del tiempo agravó la situación. Cuando la organización internacional FOUR PAWS llegó al predio en 2023, había 112 grandes felinos. Para 2025, cuando finalmente pudo comenzar a intervenir directamente, quedaban 62.

Durante esos años, los cuidadores tuvieron un papel fundamental. Continuaron alimentando a los animales y ocupándose de ellos pese a las dificultades y a la falta de recursos. Federovisky destacó especialmente ese trabajo: “Hay que sacarse el sombrero, la verdad, que han dejado un montón de sus cosas para poder mantener estos animales vivos, dándoles de comer con lo que tenían”.

El traslado de 30 grandes felinos del ex zoo de Luján se concretó después de años de gestiones, permisos y evaluaciones veterinarias (FOUR PAWS)

Pero garantizar la alimentación y el cuidado cotidiano era apenas una parte del problema. Para sacar a los felinos del predio había que encontrar un lugar adecuado para recibirlos y, sobre todo, un destino compatible con animales que habían vivido siempre en cautiverio.

Por qué no podían volver a la naturaleza

La posibilidad de devolver a los tigres y leones a la vida silvestre no era viable. No se trataba de animales rescatados recientemente de un ambiente natural, sino de ejemplares que habían nacido y crecido en el zoológico.

Estamos hablando de animales que nacieron en el zoológico, no que fueron trasladados, sino que nacieron ahí”, explicó Federovisky.

Después de una vida en cautiverio, estos ejemplares no cuentan con las herramientas necesarias para desenvolverse por sus propios medios en la naturaleza. No están preparados para conseguir alimento, enfrentar amenazas o sobrevivir sin la asistencia que recibieron durante años.

Por eso, el destino elegido fueron los santuarios: espacios especialmente preparados para animales que no pueden ser reintroducidos en la vida silvestre, pero que tampoco deberían permanecer en las condiciones de un zoológico tradicional.

Los santuarios de Estados Unidos y Sudáfrica fueron la alternativa para los tigres y leones que no podían ser reintroducidos en la vida silvestre (FOUR PAWS)

No es un cautiverio, no es una jaula de dos por dos, y tampoco es la silvestría”, explicó Federovisky. Se trata de extensiones de terreno mucho mayores, donde los animales reciben alimentación y atención veterinaria y permanecen protegidos de las amenazas que enfrentarían en libertad.

Uno de esos destinos se encuentra en Sudáfrica. El santuario cuenta con unas 1.250 hectáreas y está organizado en recintos de entre 60 y 70 hectáreas. Allí, los felinos son distribuidos de acuerdo con sus características y también con las relaciones que mantienen entre ellos.

Se subdividen esos recintos en grupos de felinos, dependiendo el carácter, dependiendo incluso las relaciones sociales que hayan tenido esos felinos”, detalló.

Años de gestiones para concretar el operativo

Encontrar los destinos adecuados fue solo una parte de un proceso que demandó años. FOUR PAWS trabajó en la búsqueda de santuarios y en la preparación de los animales, mientras avanzaban los permisos, las evaluaciones veterinarias y los trámites necesarios entre distintos países.

El santuario de Sudáfrica tiene 1.250 hectáreas y organiza a los felinos en recintos de 60 a 70 hectáreas según su carácter y sus relaciones sociales (FOUR PAWS)

FOUR PAWS viene trabajando hace meses, por no decir años, con cuestiones burocráticas, con operativos vinculados a lo veterinario, trabajando entre gobiernos para poder buscar santuarios en donde llevar a estos animales”, explicó Federovisky.

La magnitud del operativo estuvo dada no solo por la distancia que debían recorrer, sino también por la cantidad de ejemplares involucrados. Eran 30 grandes felinos que debían salir de un mismo predio y llegar en condiciones adecuadas a dos destinos diferentes.

Es una hazaña enorme. Es uno de los operativos de fauna más grandes, no solo de Argentina sino en el mundo, porque estamos hablando de treinta grandes felinos. Son de los animales más grandes que existen”, sostuvo el ambientalista.

Para esta primera etapa fueron seleccionados 30 ejemplares. La decisión tuvo en cuenta distintos factores, entre ellos la edad y el estado de salud de cada animal. “Se eligieron a estos treinta por cuestiones de salud, por edad, por distintas razones”, precisó Federovisky.

Después de años de preparativos, llegó finalmente el momento de sacarlos del ex zoológico.

El traslado de 30 grandes felinos del ex zoo de Luján se concretó después de años de gestiones, permisos y evaluaciones veterinarias (REUTERS/Alessia Maccioni)

El traslado hacia los nuevos santuarios

Una vez colocados en las jaulas de transporte, los felinos emprendieron un recorrido internacional hacia santuarios de Estados Unidos y Sudáfrica. La operación requirió una coordinación precisa para reducir el estrés de los animales y garantizar su seguridad durante las distintas etapas del viaje.

En el caso de los ejemplares que viajaron a Sudáfrica, el recorrido incluyó un tramo terrestre hasta el santuario. Al momento de la entrevista, los animales permanecían en los vehículos de transporte a la espera de ser llevados a sus nuevos recintos.

En este momento los animales siguen en su jaula de transporte, en los camiones, esperando a ser liberados a primera hora de la mañana, cuando empieza a salir el sol”, relató Federovisky.

La llegada a los santuarios tampoco supone una liberación en la naturaleza. Para estos animales, comenzar una nueva etapa significa pasar de las instalaciones del ex zoológico a espacios mucho más amplios, pero dentro de un entorno protegido y bajo cuidado permanente.

Los grandes felinos del ex zoo de Luján no podían volver a la naturaleza porque nacieron y vivieron siempre en cautiverio (FOUR PAWS)

El objetivo es que puedan disponer de grandes extensiones de terreno y desarrollar comportamientos más naturales sin quedar expuestos a condiciones para las que nunca fueron preparados. Después de años de cautiverio, el santuario aparece como una alternativa intermedia entre la vida en una instalación zoológica y una libertad que, en su caso, no sería posible.

Qué pasará con los felinos que todavía permanecen en Luján

El traslado de los primeros 30 grandes felinos no puso punto final al operativo. En el ex zoológico todavía permanecen otros ejemplares y FOUR PAWS continúa trabajando en el predio para encontrarles un destino adecuado.

Son 27 los grandes felinos que quedan en este momento en el ex zoológico, más algunos otros animales”, precisó Federovisky.

La organización mantiene su presencia en Luján mientras evalúa la situación de los animales y avanza en la búsqueda de nuevos santuarios capaces de recibirlos.

El traslado de 30 grandes felinos del ex zoo de Luján se concretó después de años de gestiones, permisos y evaluaciones veterinarias (REUTERS/Alessia Maccioni)

FOUR PAWS sigue en el ex zoológico de Luján. Obviamente, vino una delegación acá para monitorear todo el traslado, pero sigue FOUR PAWS en el ex zoológico de Luján trabajando con los animales y buscándoles un nuevo destino mejor que en el que están”, explicó.

La organización internacional, con sede en Austria, se financia a través de donaciones y otros mecanismos destinados a sostener sus programas de protección y rescate animal. Mientras los primeros 30 ejemplares ya comenzaron una nueva etapa fuera del país, el trabajo en Luján continúa con los animales que todavía esperan un destino definitivo.

Infobae te acompaña cada día en YouTube con entrevistas, análisis y la información más destacada, en un formato cercano y dinámico.

• De 7 a 9: Infobae al Amanecer: Nacho Giron, Luciana Rubinska y Belén Escobar.

• De 9 a 12: Infobae a las Nueve: Gonzalo Sánchez, Tatiana Schapiro, Ramón Indart y Cecilia Boufflet.

• De 12 a 15: Infobae al Mediodia: Maru Duffard, Andrei Serbin Pont, Fede Mayol y Facundo Kablan.

• De 15 a 18: Infobae a la Tarde: Manu Jove, Maia Jastreblansky y Paula Guardia Bourdin; rotan en la semana Marcos Shaw, Lara López Calvo y Tomás Trapé.

• De 18 a 21: Infobae al Regreso: Gonzalo Aziz, Diego Iglesias, Malena de los Ríos y Matías Barbería; rotan en la semana Gustavo Lazzari, Martín Tetaz y Mica Mendelevich

Seguinos en nuestro canal de YouTube @infobae.