
Un piloto civil y acrobático de 29 años fue detenido acusado de liderar una organización narco que operaba entre San Nicolás, en la provincia de Buenos Aires, y Rosario, Santa Fe. El sospechoso fue capturado en el marco de un operativo a cargo de la Policía Bonaerense, que logró desarticular la estructura tras 14 allanamientos simultáneos: 13 en PBA y uno en el territorio rosarino.
El sospechoso es Maximiliano Nicolás Cafiero, quien en sus redes sociales se presenta como piloto de avión, sube fotos de su actividad y comparte con sus seguidores frases como “todo lo bueno empieza con un poco de miedo” y “hagan plata y no miren al costado”.
Ahora, está preso y bajo la mira de la Justicia. Según indicaron fuentes judiciales a Infobae, Cafiero habría adquirido por USD 70.000 un hidroavión experimental anfibio que utilizaba para trasladar los cargamentos de droga de una ciudad a la otra. Luego la ocultaba en un hangar privado del aeródromo rural de Alvear, en las afueras de Rosario, que a su vez funcionaba como base logística de la organización.

La investigación estuvo encabezada por la Delegación San Nicolás de la Superintendencia de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas de la Policía bonaerense, bajo la intervención de la UFI N° 1 de Estupefacientes, a cargo de la fiscal María Verónica Marcantonio.
Según la causa, el método para transportar la droga no era el único recurso utilizado por la banda para evitar ser descubierta: Cafiero también se movilizaba en un Mercedes Benz C250 acondicionado como un falso patrullero, con balizas policiales y un sistema de sirenas instalado en la parrilla frontal, para evitar los controles viales durante sus movimientos entre Santa Fe y Buenos Aires.

Las tareas de inteligencia financiera y de campo permitieron establecer el funcionamiento de la organización y detectar el lugar donde se encontraba escondida la aeronave. Con esa información, se concretaron los 14 procedimientos que terminaron con la detención del presunto líder y la aprehensión de otras cinco personas.
Entre los detenidos quedaron M. C. S. (35), acusada de realizar tareas de ocultamiento; E. G. (27), imputada por comercialización de estupefacientes; L. I. G. (49), señalada como vendedora al menudeo; J. R. C. (52), sindicado como integrante de la red de venta; y W. A. C. (18), imputada por distribución local.

Además, N. C. A. (17) fue notificada por una causa vinculada a tenencia simple de estupefacientes y quedó en libertad. También fue notificado y liberado G. A. O. C. (60), padre del principal acusado y señalado como administrador financiero de la organización, quien además quedó imputado por tenencia ilegal de un arma de fuego hallada en la histórica vivienda conocida como “La Casa Barco”.
Durante los allanamientos fueron secuestrados más de 2,1 kilos de cocaína, distribuidos entre un trozo compacto y 306 envoltorios preparados para su comercialización, además de 1,8 kilos de marihuana, repartidos en cuatro trozos compactos y seis paquetes.

En el aeródromo de Alvear, por su parte, los investigadores secuestraron el hidroavión experimental anfibio Lasermaster, señalado como una de las piezas centrales de la estructura logística. También fueron incautados el Mercedes Benz equipado con elementos policiales y un utilitario Citroën Berlingo.
También secuestraron tres armas de fuego: un pistolón Rubí calibre .32 y dos carabinas calibre .22, una de ellas recortada. Todas tenían la numeración suprimida. A eso se sumaron $4.050.000 en efectivo, cinco teléfonos celulares, una balanza de precisión y envoltorios rectangulares utilizados para el embalaje de los estupefacientes.
Mientras avanza la investigación, la Justicia mantiene además órdenes de captura internacional y pedidos de detención activos contra otros dos presuntos distribuidores directos de la red logística.










