
Cada 17 de junio, Argentina recuerda a uno de los militares que defendió el territorio norteño durante la Guerra de la Independencia. La fecha marca el aniversario de la muerte de un hombre que, con menos de cuatro décadas de vida, dejó una huella profunda en la historia del país y en la memoria colectiva de la provincia de Salta.
La conmemoración lleva el nombre oficial de Paso a la Inmortalidad del General Don Martín Miguel de Güemes y fue incorporada al calendario de feriados nacionales en 2016. Desde entonces, el 17 de junio se convirtió en una fecha reconocida en todo el país, aunque su figura ya era objeto de homenaje en el norte argentino mucho antes de esa declaración formal.
La historia de este prócer condensa varios de los ejes que atraviesan el período independentista: la tensión entre las élites criollas y el poder colonial español, el rol de las poblaciones rurales en la resistencia armada y la coordinación entre distintos frentes militares para sostener un proceso que abarcó todo el continente. Su trayectoria va desde las invasiones inglesas de principios del siglo XIX hasta los últimos combates contra las fuerzas realistas en el noroeste del país.

Quién fue Martín Miguel de Güemes y qué hizo
Martín Miguel Juan de Mata Güemes Montero de Goyechea y la Corte nació el 8 de febrero de 1785 en la ciudad de Salta, cuando el actual territorio argentino formaba parte del Virreinato del Río de la Plata. Su familia pertenecía a los sectores acomodados: su padre, Gabriel de Güemes Montero, era español y se desempeñaba como Tesorero de la Real Hacienda en la Intendencia de Salta del Tucumán; su madre, María Magdalena de Goyechea y de la Corte, pertenecía al Clan de los Infinitos, una familia de peso en Jujuy.
A los 14 años ingresó al Regimiento Fijo de Infantería. En 1805 fue trasladado a Buenos Aires por pedido del virrey Rafael de Sobremonte, lo que lo colocó en el centro de los hechos durante las invasiones inglesas de 1806 y 1807. En la Reconquista de la ciudad tuvo una actuación que quedó registrada en los relatos de la época: la captura de un barco inglés encallado en las costas del Río de la Plata, una maniobra inusual para una fuerza de caballería. Tras la muerte de su padre, las autoridades autorizaron su regreso a Salta el 10 de marzo de 1808.
Con el estallido de la Revolución de Mayo en 1810, se incorporó al Ejército del Norte, bajo las órdenes del general Manuel Belgrano. Tuvo a su cargo una vanguardia en la Quebrada de Humahuaca y en los valles de Tarija y Lípez —actual territorio de Bolivia— con el objetivo de cortar las comunicaciones entre las tropas españolas. Participó en la victoria patriota de Suipacha e intervino en distintas campañas en el Alto Perú.

Su aporte más recordado llegaría después. Con un conocimiento preciso de la geografía del norte argentino y vínculos estrechos con los pobladores rurales, organizó un sistema de defensa que dio lugar a la llamada Guerra Gaucha. Al frente de sus hombres —conocidos popularmente como “Los Infernales”— desarrolló una táctica de hostigamiento constante a las fuerzas realistas: ataques rápidos, corte de líneas de abastecimiento y desgaste sostenido. Los historiadores coinciden en que esa estrategia fue determinante para sostener la frontera norte mientras José de San Martín preparaba y ejecutaba la campaña libertadora hacia Chile y Perú.
En 1815 fue elegido gobernador de Salta, y se convirtió en el primer mandatario provincial surgido del apoyo popular. Desde ese cargo impulsó la defensa militar y sostuvo económicamente la guerra de independencia, en medio de fuertes tensiones con sectores de la élite local. Fue, además, el único general argentino que murió en combate durante la Guerra de la Independencia Argentina.
El 7 de junio de 1821, una incursión realista encabezada por el coronel José María Valdés —un valenciano radicado en Salta al servicio de las fuerzas españolas— lo sorprendió en su campamento. Durante el enfrentamiento recibió un disparo que le provocó una herida grave en la espalda. Logró retirarse hacia la Cañada de la Horqueta, donde permaneció varios días junto a sus seguidores hasta su fallecimiento, el 17 de junio de 1821, a los 36 años.
En 1999 se instituyó el Día Nacional de la Libertad Latinoamericana en su honor, y el 22 de agosto de 2006 fue declarado oficialmente Héroe de la Nación Argentina.

Por qué hoy no es feriado
El 17 de junio figura en el calendario argentino como feriado nacional trasladable. Esa condición permite que, cuando la fecha cae en un día de la semana que no es lunes, el descanso se mueva al lunes más cercano para conformar un fin de semana largo. El objetivo de esa política es fomentar el movimiento turístico en distintos puntos del país mediante jornadas consecutivas de descanso.
En 2026, el feriado correspondiente al Paso a la Inmortalidad del General Martín Miguel de Güemes fue trasladado al lunes 15 de junio. Por eso, aunque la fecha histórica de su muerte se cumple hoy, miércoles 17, el día no es feriado: el descanso oficial ya se tomó dos días antes, como parte de ese fin de semana largo.










