La Justicia aceptó revisar el sobreseimiento de Patricia Ana Scheuer, la actriz y empresaria gastronómica detenida en las primeras horas del Año Nuevo de 2025 por atropellar y matar a un turista brasileño y herir gravemente a su pareja en la esquina de la Avenida Del Libertador y Alvear mientras conducía su Nissan Kick.
La Sala I de la Cámara Criminal y Correccional, integrada por los jueces Pablo Lucero y Yamile Bernan, concedió el recurso de casación presentado por los abogados Facundo Orazi y Agustín Biancardi, querellantes del hijo de Fernando Pereira De Amorim, la víctima fatal. “La parte recurrente alega una incorrecta aplicación de la ley sustantiva”, afirmó la jueza Bernan.
El caso de Scheuer es, al menos, curioso. En junio último, tras una extensa investigación, el juez Martín Peluso sobreseyó a Scheuer, hoy de 72 años, por “estimarse que al momento del hecho, cursó un episodio de estado de inconsciencia, que excluyó toda conducta voluntaria”, aseguró el magistrado en el fallo, al que Infobae accedió en forma completa.
Durante la investigación, Scheuer había asegurado que sufrió una suerte de apagón neurológico durante los segundos previos al accidente. Incluso, afirmó que sufría de “epilepsia focal de causa estructural”, un diagnóstico realizado en la clínica FLENI, según el expediente. Es decir, para el juez de primera instancia, la empresaria atropelló y mató sin conciencia. Un informe oficial descartó que la acusada estuviera usando su teléfono al momento del impacto.

La propia Scheuer declaró:
“Venía despacio en el auto, había pocos autos, recuerdo que vi el Museo de Bellas Artes, y después no puedo recordar absolutamente nada; lo siguiente es que escucho como un estruendo, no sé si pisé yo el freno o se paró el auto, no lo puedo saber con certeza. Cuando vuelvo sobre mí, veo el airbag, y humo o polvo…”
La clave para el sobreseimiento vino del Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema, que convocó a una junta médica y entregó su informe psicológico-psiquiátrico el 10 de abril de este año.
El informe marcó, en un análisis retrospectivo, que “surge que la paciente sufría de eventos psíquicos registrados previos al de 2024“ que podían ser considerados ”crisis focales o parciales”. Así y todo, Scheuer circulaba con un registro de conducir.

Paula Asaro, la fiscal del caso, no recurrió la decisión de Peluso. La propia Sala I, que hoy habilita el recurso de casación, confirmó la decisión del juez en julio último, con una decisión tomada por los camaristas Lucero y Pociello Argerich. En aquel fallo, los camaristas validaron la teoría del apagón cerebral. En su análisis, quedaban eliminadas como causas del accidente, el “uso del celular, conducción bajo sustancias, exceso de velocidad, condiciones climáticas y del lugar, falta de anteojos, distracción o vínculo causal con la declaración administrativa”.
El daño que sufrió la otra víctima fue notable. Cleusa, la mujer de De Amorim, de 50 años, atravesó varias tomografías, que determinaron un daño masivo en su cráneo y una deformación de la caja torácica. Hoy, se recupera en su país.










